Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 864
IMPACTO DE LA METODOLOGÍA BIM EN LA FORMACIÓN DE ESTUDIANTES DE
ARQUITECTURA E INGENIERÍA CIVIL
IMPACT OF BIM METHODOLOGY ON THE TRAINING OF ARCHITECTURE AND
CIVIL ENGINEERING STUDENTS
Autores: ¹Miguel Ángel Miño Sabando y ²Katherine Aracely Coppiano Cortez.
¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0003-7744-809X
²ORCID ID: https://orcid.org/0009-0004-6616-7249
¹E-mail de contacto: mminos@ulvr.edu.ec
²E-mail de contacto: kcoppianoc@ulvr.edu.ec
Afiliación:
1*2*
Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, (Ecuador).
Artículo recibido: 10 de Agosto del 2026.
Artículo revisado: 12 de Agosto del 2026.
Artículo aprobado: 12 de Agosto del 2026.
¹Arquitecto, graduado de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Máster Universitario en Estudios Avanzados en Arquitectura,
Barcelona Tech, con especialidad en Urbanismo, graduado de la Universitat Politécnica de Catalunya, (España). Docente de la Facultad
de Ingeniería, Industria y Construcción de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, (Ecuador).
2
Arquitecta, graduada de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Máster Universitario en Dirección y Administración de Empresas
Máster in Business Administration (MBA), graduada de la Universidad Internacional de La Rioja, UNIR, (España). Especialista en
Contratación Pública. Doctoranda en Gestión de Proyectos, con enfoque en proyectos de construcción. Docente de la Facultad de
Ingeniería, Industria y Construcción de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, (Ecuador).
Resumen
La transformación digital del sector de la
arquitectura, ingeniería y construcción (AEC)
ha generado la necesidad de fortalecer la
formación universitaria mediante metodologías
innovadoras que permitan desarrollar
competencias acordes con las nuevas exigencias
profesionales. En este contexto, la metodología
Building Information Modeling (BIM)
constituye una estrategia tecnológica y
pedagógica orientada a mejorar la gestión de
información, la colaboración interdisciplinaria
y la preparación profesional de futuros
arquitectos e ingenieros civiles. El objetivo de
esta investigación fue analizar el impacto de la
metodología BIM en la formación de
estudiantes de arquitectura e ingeniería civil,
considerando su influencia en el desarrollo de
competencias profesionales, aprendizaje
colaborativo y preparación para el desempeño
laboral. El estudio se desarrolló bajo un enfoque
cuantitativo, con diseño no experimental, corte
transversal y alcance correlacional. La
recopilación de información se realizó mediante
un cuestionario estructurado aplicado a
estudiantes universitarios, cuya validez fue
determinada mediante juicio de expertos y cuya
confiabilidad fue evaluada mediante el
coeficiente Alfa de Cronbach. Los resultados
evidenciaron una valoración positiva de BIM
como metodología de aprendizaje,
destacándose su contribución al fortalecimiento
de competencias técnicas, gestión digital de
información y trabajo colaborativo. Asimismo,
se identificó una relación significativa entre la
incorporación de BIM y la formación
profesional de los estudiantes. Se concluye que
BIM representa una alternativa estratégica para
modernizar los procesos educativos
universitarios y reducir la brecha existente entre
la formación académica y las demandas
actuales de la industria de la construcción.
Palabras clave: Building Information
Modeling, Educación superior,
Competencias profesionales, Arquitectura,
Ingeniería civil, Transformación digital.
Abstract
The digital transformation process experienced
by the architecture, engineering, and
construction (AEC) industry has made the
improvement in the university education
necessary by means of the usage of the novel
methodologies able to promote the formation of
the required skills. In this regard, Building
Information Modeling (BIM) is considered a
technological and educational tool aimed at
enhancing the effectiveness of the information
management and interdisciplinary cooperation
of future architects and engineers. The purpose
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 865
of this research was to assess the influence of
BIM over the learning process of the
architecture and civil engineering students by
analyzing its effect on the students’ skill
formation, cooperative learning process, as well
as their readiness for the labor market. The
research was conducted based on the
quantitative methodology implying non-
experimental, cross-sectional, and correlation
research design. The methods of data collection
included the usage of surveys among university
students. The validity of the survey was
evaluated with the help of experts, while its
reliability was tested by using Cronbach’s alpha
coefficients. It was found out that BIM is
positively evaluated as a technique of
education, as it improves the technical skills of
the respondents in the area of digital
information management and cooperation.
Besides, this study discovered the significant
correlation between the practicality of BIM and
students’ preparation for work. Therefore, it can
be stated that BIM is one of the efficient
methods of enhancing the education process in
universities and bridging the gap between the
education process and today’s demands of the
construction industry.
Keywords: Building Information Modeling,
Higher education, Professional skills,
Architecture, Civil engineering, Digital
transformation.
Sumário
A transformação digital do setor de arquitetura,
engenharia e construção (AEC) gerou a
necessidade de fortalecer o ensino universitário
por meio de metodologias inovadoras que
permitam o desenvolvimento de competências
alinhadas às novas demandas profissionais.
Nesse contexto, a Modelagem da Informação da
Construção (BIM) constitui uma estratégia
tecnológica e pedagógica voltada para o
aprimoramento da gestão da informação, da
colaboração interdisciplinar e da formação
profissional de futuros arquitetos e engenheiros
civis. O objetivo desta pesquisa foi analisar o
impacto do BIM na formação de estudantes de
arquitetura e engenharia civil, considerando sua
influência no desenvolvimento de competências
profissionais, na aprendizagem colaborativa e
na preparação para o mercado de trabalho. O
estudo foi conduzido utilizando uma abordagem
quantitativa, com delineamento não
experimental, transversal e correlacional. A
coleta de dados foi realizada por meio de um
questionário estruturado aplicado a estudantes
universitários. A validade do questionário foi
determinada por meio de avaliação de
especialistas, e sua confiabilidade foi avaliada
utilizando o coeficiente alfa de Cronbach. Os
resultados mostraram uma avaliação positiva do
BIM como metodologia de aprendizagem,
destacando sua contribuição para o
fortalecimento de competências técnicas, gestão
da informação digital e trabalho colaborativo.
Além disso, foi identificada uma relação
significativa entre a incorporação do BIM e a
formação profissional dos estudantes. Conclui-
se que o BIM representa uma alternativa
estratégica para modernizar os processos de
ensino universitário e reduzir a lacuna existente
entre a formação acadêmica e as demandas
atuais da indústria da construção.
Palavras-chave: Modelagem da Informação
da Construção, Ensino superior,
Competências profissionais, Arquitetura,
Engenharia civil, Transformação digital.
Introducción
La transformación digital ha modificado
profundamente los procesos de planificación,
diseño, construcción, operación y
mantenimiento de infraestructuras en las
últimas dos décadas, impulsando la adopción de
metodologías que favorecen una gestión más
eficiente de la información y una mayor
coordinación entre los actores involucrados en
los proyectos constructivos. En este escenario,
la metodología Building Information Modeling
(BIM) se ha consolidado como uno de los
principales paradigmas tecnológicos para la
industria de la arquitectura, la ingeniería y la
construcción (AEC), debido a que permite
integrar, administrar y compartir información
digital durante todas las fases del ciclo de vida
de una edificación o infraestructura (Eastman et
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 866
al., 2018). A diferencia de los enfoques
tradicionales basados exclusivamente en
documentación bidimensional, BIM desarrolla
modelos digitales inteligentes que incorporan
información geométrica, estructural,
constructiva, económica, energética y temporal,
facilitando procesos colaborativos y una toma
de decisiones fundamentada en información
actualizada y centralizada (Sacks et al., 2018).
Esta capacidad de integrar datos provenientes
de múltiples disciplinas ha contribuido
significativamente a disminuir inconsistencias
entre especialidades, reducir costos derivados
de errores de diseño, optimizar los tiempos de
ejecución y mejorar la calidad general de los
proyectos (Hardin y McCool, 2015).
De igual manera, la publicación de la norma
internacional ISO 19650 ha fortalecido la
estandarización de la gestión de la información
mediante BIM, promoviendo criterios comunes
para la organización, intercambio y
administración de datos en proyectos de
construcción desarrollados bajo entornos
colaborativos (International Organization for
Standardization [ISO], 2018). Como resultado
de estos avances, la transformación digital del
sector AEC ha dejado de centrarse únicamente
en la incorporación de software especializado
para orientarse hacia nuevos modelos de trabajo
colaborativo, innovación tecnológica y gestión
inteligente del conocimiento, aspectos que
actualmente demandan profesionales con
competencias digitales cada vez más
especializadas (Succar, 2009).
En el ámbito internacional, la adopción de BIM
ha experimentado un crecimiento sostenido
debido al reconocimiento de sus beneficios en
términos de productividad, sostenibilidad,
coordinación interdisciplinaria y eficiencia en la
ejecución de proyectos de infraestructura.
Diversos gobiernos han incorporado la
metodología como requisito para la
contratación pública de obras, impulsando
políticas nacionales orientadas a acelerar la
transformación digital del sector de la
construcción y fortalecer la competitividad de
sus economías (Kassem y Succar, 2017). Esta
tendencia ha generado una creciente demanda
de arquitectos e ingenieros civiles capaces de
desenvolverse en entornos colaborativos
digitalizados, donde la interoperabilidad entre
plataformas, la gestión de grandes volúmenes
de información y la coordinación
multidisciplinaria constituyen competencias
esenciales para el ejercicio profesional
(Eastman et al., 2018).
En consecuencia, numerosas universidades han
iniciado procesos de actualización curricular
con el propósito de incorporar BIM en los
programas de formación de grado y posgrado,
no solo como una herramienta tecnológica para
el modelado tridimensional, sino también como
una metodología pedagógica que favorece el
aprendizaje basado en proyectos, la integración
de conocimientos y el desarrollo de
competencias profesionales alineadas con las
necesidades del mercado laboral (Barison y
Santos, 2010). Desde esta perspectiva, BIM
representa una estrategia educativa que
promueve experiencias de aprendizaje más
cercanas a los contextos reales de desempeño
profesional, permitiendo que los estudiantes
participen en procesos colaborativos similares a
los desarrollados en empresas del sector AEC.
Asimismo, investigaciones recientes destacan
que la incorporación progresiva de BIM en la
educación superior favorece el desarrollo del
pensamiento crítico, la resolución de problemas
complejos, la comunicación interdisciplinaria y
la capacidad para gestionar proyectos de
manera integral, competencias consideradas
indispensables en la formación de los
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 867
profesionales del siglo XXI (Hu, 2019; Pikas et
al., 2013). En América Latina, la
implementación de BIM presenta avances
importantes, aunque con niveles de desarrollo
heterogéneos entre los diferentes países de la
región. Naciones como Chile, Brasil, Colombia
y Perú han impulsado estrategias nacionales
para promover la adopción progresiva de BIM
en proyectos públicos y privados, reconociendo
su potencial para incrementar la productividad
del sector de la construcción, reducir
desperdicios, mejorar la calidad de las obras y
optimizar el uso de los recursos disponibles
(Kassem y Succar, 2017). No obstante, la
velocidad de incorporación de esta metodología
en las instituciones de educación superior
continúa siendo desigual, debido a factores
relacionados con la disponibilidad de
infraestructura tecnológica, el acceso a software
especializado, la formación permanente del
profesorado y la actualización de los planes de
estudio (Barison y Santos, 2010).
En numerosos programas universitarios, BIM
aún es abordado desde una perspectiva
eminentemente instrumental, limitada al
aprendizaje de determinadas plataformas
informáticas, sin integrar plenamente sus
dimensiones colaborativas, metodológicas y de
gestión de la información, las cuales
constituyen la esencia del enfoque BIM
(Succar, 2009). Esta situación genera una
brecha entre las competencias adquiridas por
los estudiantes durante su formación
universitaria y las habilidades que actualmente
demanda la industria de la construcción,
caracterizada por procesos altamente
digitalizados y por la necesidad de
profesionales capaces de trabajar en equipos
multidisciplinarios bajo estándares
internacionales de interoperabilidad. En
consecuencia, fortalecer la incorporación de
BIM dentro de los procesos de enseñanza-
aprendizaje representa uno de los principales
desafíos para las facultades de arquitectura e
ingeniería civil de la región, especialmente en
un contexto donde la innovación tecnológica se
ha convertido en un factor determinante para la
competitividad profesional y el desarrollo
sostenible del sector constructivo. En el
contexto ecuatoriano, la incorporación de la
metodología Building Information Modeling
(BIM) en la educación superior ha adquirido
una importancia creciente como respuesta a las
transformaciones tecnológicas que experimenta
el sector de la construcción y a la necesidad de
formar profesionales capaces de desenvolverse
en entornos altamente digitalizados.
No obstante, el grado de integración de esta
metodología en las universidades continúa
siendo heterogéneo, debido a factores
relacionados con la actualización curricular, la
disponibilidad de infraestructura tecnológica, el
acceso a licencias de software especializado y
la capacitación permanente del profesorado
(Succar, 2009; Kassem y Succar, 2017). Si bien
algunas instituciones de educación superior han
incorporado asignaturas específicas
relacionadas con BIM o han desarrollado
proyectos piloto para fortalecer las
competencias digitales de sus estudiantes, en
numerosos casos su utilización continúa
restringida al aprendizaje de determinadas
aplicaciones informáticas, sin lograr una
integración transversal dentro del proceso
formativo (Barison y Santos, 2010).
Esta situación limita las posibilidades de
desarrollar competencias relacionadas con la
colaboración interdisciplinaria, la gestión
integrada de proyectos y la toma de decisiones
basada en información digital, aspectos que
actualmente constituyen requisitos
fundamentales para el desempeño profesional
de arquitectos e ingenieros civiles (Eastman et
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 868
al., 2018). En consecuencia, fortalecer la
incorporación de BIM en los programas
académicos representa un desafío estratégico
para las universidades ecuatorianas,
especialmente en un escenario donde la
transformación digital y la innovación
tecnológica se han convertido en factores
determinantes para mejorar la competitividad y
la calidad del ejercicio profesional. Desde la
perspectiva pedagógica, la implementación de
BIM representa mucho más que la adopción de
una tecnología de modelado tridimensional;
implica una transformación de los procesos de
enseñanza y aprendizaje mediante la
incorporación de metodologías activas que
sitúan al estudiante como protagonista en la
construcción de su propio conocimiento. La
naturaleza colaborativa de BIM favorece el
desarrollo de experiencias educativas basadas
en proyectos, simulaciones de casos reales y
resolución de problemas complejos,
permitiendo que los estudiantes integren
conocimientos provenientes de diferentes áreas
disciplinares durante el desarrollo de un mismo
proyecto constructivo (Pikas et al., 2013).
En este sentido, la metodología se alinea con los
principios del constructivismo y del aprendizaje
basado en proyectos, promoviendo la
interacción permanente entre docentes y
estudiantes, el trabajo cooperativo y la
aplicación práctica de conocimientos teóricos
en escenarios cercanos al contexto profesional
(Jonassen, 1999). Diversos estudios han
demostrado que la utilización de BIM
incrementa la motivación académica, mejora la
comprensión espacial, fortalece la capacidad
para interpretar información técnica y favorece
el desarrollo de competencias digitales
indispensables para afrontar los desafíos de la
industria de la construcción contemporánea
(Hu, 2019). Asimismo, el trabajo colaborativo
que caracteriza a esta metodología estimula
habilidades transversales como la
comunicación efectiva, el liderazgo, la
coordinación interdisciplinaria y la resolución
de conflictos, competencias que actualmente
son altamente valoradas por empleadores y
organizaciones vinculadas al sector AEC (Sacks
et al., 2018). A pesar del crecimiento sostenido
de la producción científica relacionada con
Building Information Modeling durante los
últimos años, aún persisten importantes vacíos
de conocimiento respecto a su impacto
educativo en la formación universitaria de
arquitectos e ingenieros civiles.
Una proporción considerable de las
investigaciones disponibles se concentra en
analizar aspectos técnicos asociados al
modelado digital, la interoperabilidad entre
plataformas o la implementación de software
especializado dentro de proyectos constructivos
(Succar, 2009; Eastman et al., 2018). En
contraste, son menos frecuentes los estudios que
evalúan de manera integral cómo la
incorporación sistemática de BIM influye en el
desarrollo de competencias profesionales, el
aprendizaje colaborativo, el rendimiento
académico, el pensamiento crítico y la
preparación para la inserción laboral de los
futuros profesionales del sector de la
construcción (Pikas et al., 2013).
Además, gran parte de la evidencia empírica
proviene de universidades europeas,
norteamericanas y asiáticas, mientras que en
América Latina y particularmente en Ecuador
aún existe una producción científica limitada
sobre los efectos pedagógicos derivados de la
implementación curricular de esta metodología
(Kassem y Succar, 2017). Esta situación
evidencia la necesidad de desarrollar
investigaciones que permitan generar evidencia
contextualizada acerca de los beneficios,
desafíos y oportunidades que representa BIM
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 869
dentro de los procesos de formación
universitaria, contribuyendo así al
fortalecimiento de políticas institucionales
orientadas a la innovación educativa y a la
transformación digital de la educación superior.
En este contexto, resulta pertinente analizar el
impacto de la metodología Building
Information Modeling (BIM) desde una
perspectiva educativa que trascienda el
aprendizaje instrumental de plataformas
tecnológicas y permita comprender su
contribución al desarrollo de competencias
profesionales, cognitivas y colaborativas en los
estudiantes universitarios. La formación de
arquitectos e ingenieros civiles enfrenta
actualmente el desafío de responder a un
mercado laboral caracterizado por la
digitalización de los procesos constructivos, la
integración interdisciplinaria y la gestión
inteligente de la información. En consecuencia,
las universidades tienen la responsabilidad de
diseñar estrategias curriculares que favorezcan
el desarrollo de competencias alineadas con las
demandas de la Industria 4.0 y con los
principios de sostenibilidad, innovación y
transformación digital que actualmente orientan
el sector de la arquitectura, la ingeniería y la
construcción (AEC) (World Economic Forum,
2023; UNESCO, 2021).
Desde esta perspectiva, BIM constituye una
metodología que favorece la integración entre
conocimientos teóricos y prácticos,
fortaleciendo la capacidad de los estudiantes
para analizar, diseñar, coordinar y gestionar
proyectos constructivos mediante el uso de
información digital compartida y procesos
colaborativos (Eastman et al., 2018; Sacks et al.,
2018). La relevancia científica de esta
investigación radica en la necesidad de generar
evidencia empírica que permita comprender
cómo la incorporación sistemática de BIM
influye en la calidad de la formación
universitaria, considerando dimensiones que
trascienden el dominio técnico del software e
incluyen el desarrollo de competencias
profesionales, el aprendizaje colaborativo, el
pensamiento crítico, la resolución de
problemas, la comunicación interdisciplinaria y
la preparación para la inserción laboral. Aunque
la literatura internacional reconoce
ampliamente las ventajas operativas de BIM
dentro de la industria de la construcción,
todavía existe una limitada producción
científica orientada a evaluar sus efectos
pedagógicos desde una perspectiva integral,
particularmente en universidades
latinoamericanas y ecuatorianas, donde los
procesos de transformación curricular
continúan en desarrollo (Kassem y Succar,
2017; Bolpagni et al., 2022).
Asimismo, la mayoría de los estudios
disponibles analizan experiencias aisladas de
implementación o describen innovaciones
metodológicas específicas, sin establecer
relaciones suficientemente sólidas entre la
adopción de BIM y el fortalecimiento de las
competencias profesionales requeridas por el
mercado laboral contemporáneo (Pikas et al.,
2013; Barison & Santos, 2010). En
consecuencia, esta investigación pretende
aportar evidencia que contribuya a reducir
dicho vacío científico y fortalecer el
conocimiento disponible sobre la enseñanza de
BIM en la educación superior.
Desde el punto de vista social y educativo, los
resultados de este estudio podrán servir como
referente para directivos universitarios,
diseñadores curriculares, docentes e
investigadores interesados en modernizar los
procesos de enseñanza-aprendizaje de las
carreras de arquitectura e ingeniería civil. De
igual manera, la información obtenida podrá
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 870
orientar la formulación de políticas
institucionales relacionadas con la innovación
educativa, la actualización curricular, la
capacitación docente y la incorporación
progresiva de tecnologías digitales en la
formación profesional. Además, el estudio
adquiere relevancia para el sector productivo,
ya que una adecuada integración de BIM dentro
de los programas académicos favorecerá la
formación de profesionales con competencias
acordes con las necesidades actuales de las
empresas constructoras, consultoras y
organismos públicos responsables de la
planificación y ejecución de proyectos de
infraestructura.
En este sentido, fortalecer la formación
universitaria mediante metodologías
innovadoras representa una estrategia que
contribuye al incremento de la competitividad
profesional, al mejoramiento de la
productividad del sector de la construcción y al
cumplimiento de los objetivos de desarrollo
sostenible relacionados con la innovación, la
infraestructura resiliente y la educación de
calidad (Naciones Unidas, 2015; UNESCO,
2021). En correspondencia con el problema
identificado, el objetivo general de esta
investigación es analizar el impacto de la
metodología Building Information Modeling
(BIM) en la formación de estudiantes de
arquitectura e ingeniería civil, considerando su
influencia en el desarrollo de competencias
profesionales, el aprendizaje colaborativo, el
rendimiento académico y la preparación para el
ejercicio profesional.
De manera complementaria, se plantea como
hipótesis de investigación que la
implementación sistemática de la metodología
BIM influye significativamente en el
fortalecimiento de las competencias
profesionales, el aprendizaje colaborativo, el
rendimiento académico y la preparación para la
inserción laboral de los estudiantes de
arquitectura e ingeniería civil. Esta hipótesis
parte del supuesto de que la incorporación de
metodologías colaborativas apoyadas en
tecnologías digitales favorece procesos de
aprendizaje más activos, integradores y
contextualizados, permitiendo una mejor
articulación entre la formación académica y las
necesidades reales del entorno profesional
(Jonassen, 1999; Hu, 2019).
El principal aporte científico de esta
investigación consiste en ofrecer un análisis
integral sobre la influencia de BIM en la
formación universitaria desde una perspectiva
pedagógica y profesional, superando los
enfoques centrados exclusivamente en el
aprendizaje de software especializado. Los
resultados permitirán ampliar la comprensión
teórica sobre la relación entre transformación
digital, innovación curricular y desarrollo de
competencias en la educación superior, además
de proporcionar evidencia que sirva de
fundamento para futuras investigaciones
relacionadas con la implementación de BIM en
instituciones universitarias de América Latina.
Asimismo, las conclusiones podrán constituirse
en un insumo para el diseño de estrategias
institucionales orientadas a fortalecer la calidad
de la educación superior y promover procesos
de enseñanza acordes con las tendencias
internacionales de digitalización del sector
AEC, contribuyendo así a la formación de
profesionales capaces de responder a los
desafíos tecnológicos, sociales y ambientales
que caracterizan la construcción
contemporánea. La industria de la arquitectura,
la ingeniería y la construcción (AEC) ha
experimentado una transformación significativa
como consecuencia de la incorporación de
tecnologías digitales orientadas a optimizar la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 871
planificación, el diseño, la ejecución y la
gestión de proyectos constructivos. Entre estas
innovaciones, Building Information Modeling
(BIM) constituye uno de los avances más
relevantes debido a que representa una
metodología de trabajo colaborativa basada en
la creación y administración de modelos
digitales inteligentes que concentran
información geométrica, técnica, funcional,
económica y temporal de una infraestructura
durante todo su ciclo de vida (Eastman et al.,
2018). Más que una herramienta informática,
BIM es un sistema de gestión de información
que integra personas, procesos y tecnologías
con el propósito de mejorar la coordinación
entre las diferentes disciplinas que intervienen
en un proyecto, reduciendo errores,
optimizando recursos y favoreciendo una toma
de decisiones sustentada en información
confiable (Sacks et al., 2018).
Los antecedentes de BIM se remontan a las
investigaciones desarrolladas durante la década
de 1970 sobre modelado paramétrico y
representación digital de edificaciones. Sin
embargo, su consolidación comenzó a
materializarse durante los años noventa gracias
al desarrollo de plataformas capaces de integrar
información multidisciplinaria dentro de un
modelo único. La evolución posterior estuvo
acompañada por el incremento de la capacidad
computacional, la interoperabilidad entre
aplicaciones y la adopción de estándares
abiertos para el intercambio de información,
permitiendo que arquitectos, ingenieros,
constructores y administradores trabajaran de
manera coordinada sobre una misma base de
datos digital (Succar, 2009). En la actualidad,
BIM constituye un componente esencial dentro
de la estrategia de digitalización del sector AEC
y es considerado uno de los pilares de la
denominada Construcción 4.0, caracterizada
por la integración de tecnologías como
inteligencia artificial, Internet de las Cosas,
computación en la nube, realidad aumentada y
gemelos digitales (Bolpagni et al., 2022).
Desde una perspectiva conceptual, diversos
autores coinciden en señalar que BIM debe
entenderse como una metodología
organizacional y no únicamente como un
software especializado. Eastman et al. (2018)
sostienen que su principal fortaleza radica en la
capacidad de generar un modelo digital
compartido que concentra toda la información
del proyecto y permite actualizar
automáticamente cualquier modificación
realizada durante el proceso de diseño o
construcción. De manera similar, Succar (2009)
plantea que BIM constituye un marco integral
que articula políticas institucionales, procesos
colaborativos, competencias profesionales y
plataformas tecnológicas orientadas a optimizar
la gestión del conocimiento dentro de los
proyectos constructivos. En consecuencia, el
verdadero valor de BIM no reside
exclusivamente en la representación
tridimensional de los elementos arquitectónicos
o estructurales, sino en la posibilidad de
gestionar información de manera integrada
durante todas las etapas del ciclo de vida de una
infraestructura.
Una de las características más importantes de
BIM es la incorporación progresiva de
diferentes dimensiones de información.
Tradicionalmente se reconoce el modelo
tridimensional (3D) como la base para la
representación geométrica del proyecto; sin
embargo, la evolución metodológica ha
permitido integrar nuevas dimensiones como la
planificación temporal (4D), la estimación y
control de costos (5D), la sostenibilidad
ambiental (6D), la gestión de operación y
mantenimiento (7D) y, más recientemente, el
análisis del ciclo de vida y los criterios
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 872
asociados a la economía circular (ISO, 2018).
Esta evolución demuestra que BIM ha dejado de
ser una herramienta orientada exclusivamente al
diseño arquitectónico para convertirse en una
plataforma integral de gestión de proyectos,
capaz de facilitar la coordinación
interdisciplinaria y apoyar la toma de decisiones
estratégicas durante todas las fases del proceso
constructivo. La implementación de BIM
también ha impulsado cambios significativos en
la cultura organizacional de las empresas del
sector AEC. El modelo tradicional,
caracterizado por el trabajo independiente entre
disciplinas y el intercambio fragmentado de
información, ha sido reemplazado
progresivamente por esquemas colaborativos
donde arquitectos, ingenieros civiles,
ingenieros eléctricos, especialistas
hidrosanitarios, constructores y administradores
interactúan simultáneamente sobre un mismo
modelo digital (Hardin y McCool, 2015). Este
enfoque favorece la detección temprana de
interferencias, disminuye la duplicidad de
actividades, mejora la comunicación entre los
equipos de trabajo y reduce los riesgos
asociados a modificaciones durante la fase
constructiva. En consecuencia, diversos
estudios reportan incrementos significativos en
la productividad, reducciones de costos y
mejoras en la calidad final de los proyectos
desarrollados bajo metodologías BIM (Sacks et
al., 2018).
El acelerado proceso de digitalización del sector
de la construcción ha generado la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de
formación universitaria en arquitectura e
ingeniería civil. Las competencias demandadas
por las organizaciones trascienden el dominio
de herramientas de diseño asistido por
computadora y requieren profesionales capaces
de trabajar en entornos colaborativos, gestionar
información digital, coordinar equipos
multidisciplinarios y aplicar metodologías
integrales de planificación y control de
proyectos (Barison y Santos, 2010). Como
consecuencia, las instituciones de educación
superior han comenzado a incorporar BIM
dentro de sus planes de estudio, reconociendo
que esta metodología constituye un componente
estratégico para fortalecer la empleabilidad y la
competitividad profesional de sus egresados.
Diversas investigaciones coinciden en señalar
que la enseñanza de BIM debe superar el
enfoque centrado exclusivamente en el
aprendizaje de software especializado.
Según Pikas et al. (2013) limitar la formación al
manejo operativo de plataformas digitales
impide que los estudiantes desarrollen
competencias relacionadas con la colaboración
interdisciplinaria, la gestión de información y la
resolución integral de problemas constructivos.
En este sentido, la educación basada en BIM
implica una transformación pedagógica que
incorpora metodologías activas, aprendizaje
basado en proyectos, trabajo colaborativo y
simulación de escenarios reales de desempeño
profesional. Esta perspectiva favorece la
integración de conocimientos provenientes de
diferentes asignaturas, promoviendo un
aprendizaje más significativo y
contextualizado.
Hu (2019) sostiene que BIM puede convertirse
en un recurso didáctico de alto impacto cuando
se incorpora de manera transversal dentro del
currículo universitario. Su utilización facilita la
visualización tridimensional de sistemas
constructivos, fortalece la comprensión
espacial, mejora la interpretación de planos y
estimula procesos de aprendizaje activo donde
los estudiantes participan en la solución de
problemas reales. Asimismo, la interacción con
modelos digitales inteligentes permite integrar
conocimientos de estructuras, instalaciones,
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 873
presupuestos, planificación y gestión de
proyectos, favoreciendo una formación más
cercana a las condiciones que enfrentarán
durante el ejercicio profesional. Estas
características convierten a BIM en una
metodología que no solo fortalece las
competencias técnicas, sino también
habilidades transversales como el pensamiento
crítico, la comunicación efectiva, el liderazgo y
el trabajo en equipo, consideradas esenciales
para responder a los desafíos actuales del sector
de la construcción. La evolución de la industria
de la arquitectura, la ingeniería y la
construcción (AEC) ha transformado
significativamente el perfil profesional que
demandan las organizaciones públicas y
privadas.
En la actualidad, el desempeño exitoso de
arquitectos e ingenieros civiles no depende
únicamente del dominio de conocimientos
técnicos relacionados con el diseño estructural,
la construcción o la planificación de obras, sino
también de la capacidad para trabajar en
equipos multidisciplinarios, gestionar
información digital, resolver problemas
complejos, liderar proyectos y adaptarse
continuamente a los avances tecnológicos
(World Economic Forum, 2023).
En consecuencia, las instituciones de educación
superior han comenzado a orientar sus procesos
formativos hacia un enfoque basado en
competencias, buscando que los estudiantes
desarrollen habilidades técnicas, cognitivas,
comunicativas y socioemocionales que
respondan a las exigencias del mercado laboral
contemporáneo (UNESCO, 2021). Desde la
perspectiva educativa, una competencia
profesional integra conocimientos, habilidades,
actitudes y valores que permiten al futuro
profesional actuar de manera eficaz frente a
situaciones reales propias de su campo de
desempeño (Tobón, 2013). En el ámbito de la
arquitectura y la ingeniería civil, estas
competencias incluyen la capacidad para
interpretar información técnica, diseñar
soluciones constructivas, coordinar equipos
interdisciplinarios, gestionar recursos, aplicar
normativas vigentes y utilizar herramientas
digitales para la planificación y ejecución de
proyectos (Eastman et al., 2018). La creciente
incorporación de tecnologías digitales dentro
del sector AEC ha ampliado este conjunto de
competencias, incorporando habilidades
relacionadas con la gestión de modelos
digitales, la interoperabilidad entre plataformas,
el análisis de datos y la colaboración en
entornos virtuales (Succar, 2009).
La metodología BIM contribuye directamente
al fortalecimiento de estas competencias al
promover un aprendizaje centrado en proyectos
integradores donde convergen múltiples
disciplinas. Durante el desarrollo de modelos
digitales colaborativos, los estudiantes deben
analizar información proveniente de diferentes
especialidades, identificar incompatibilidades
entre sistemas constructivos, proponer
soluciones técnicas y coordinar decisiones con
otros integrantes del equipo. Estas experiencias
favorecen el desarrollo del pensamiento
sistémico, la capacidad analítica y la toma de
decisiones fundamentadas en información
técnica confiable, competencias consideradas
esenciales para el ejercicio profesional
contemporáneo (Sacks et al., 2018).
Asimismo, la utilización de BIM fortalece
competencias digitales avanzadas, las cuales
han sido identificadas por organismos
internacionales como elementos indispensables
para afrontar los procesos de transformación
digital que caracterizan a las economías basadas
en el conocimiento (OECD, 2021). La
incorporación de BIM dentro de los programas
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 874
universitarios encuentra sustento en diversas
teorías del aprendizaje que privilegian la
construcción activa del conocimiento y la
participación del estudiante en experiencias
auténticas de resolución de problemas. Entre
ellas, el constructivismo sostiene que el
aprendizaje ocurre cuando los estudiantes
construyen nuevos conocimientos a partir de la
interacción entre sus experiencias previas y los
nuevos desafíos planteados durante el proceso
educativo (Piaget, 1972). Desde esta
perspectiva, BIM constituye un entorno de
aprendizaje donde los estudiantes desarrollan
conocimientos mediante la elaboración de
modelos digitales, la exploración de alternativas
de diseño y la resolución de situaciones propias
del contexto profesional.
Complementariamente, la teoría sociocultural
propuesta por Vygotsky (1978) enfatiza la
importancia de la interacción social y del
trabajo colaborativo como elementos esenciales
para el aprendizaje. La metodología BIM
responde plenamente a este enfoque, ya que su
implementación requiere la participación
coordinada de estudiantes pertenecientes a
diferentes disciplinas, quienes comparten
información, negocian soluciones técnicas y
construyen conocimiento de manera colectiva.
Esta interacción favorece el desarrollo de
competencias comunicativas, liderazgo,
negociación y trabajo en equipo, aspectos
ampliamente valorados por la industria de la
construcción.
Otra teoría que sustenta la incorporación de
BIM es el Aprendizaje Basado en Proyectos
(Project-Based Learning), el cual propone que
los estudiantes adquieren conocimientos
mediante el desarrollo de proyectos reales que
integran diferentes áreas del conocimiento
(Thomas, 2000). La metodología BIM facilita
este enfoque porque permite simular proyectos
constructivos completos donde convergen
aspectos arquitectónicos, estructurales,
presupuestarios, temporales y de gestión. Como
resultado, los estudiantes desarrollan
competencias profesionales en contextos muy
similares a los que enfrentarán durante su
ejercicio laboral, fortaleciendo
simultáneamente la transferencia del
conocimiento hacia situaciones reales.
Asimismo, el aprendizaje experiencial
planteado por Kolb (1984) adquiere especial
relevancia dentro de la enseñanza mediante
BIM. Según este autor, el aprendizaje efectivo
ocurre cuando los estudiantes participan
activamente en experiencias concretas,
reflexionan sobre ellas, elaboran conceptos y
posteriormente aplican dichos conocimientos
en nuevas situaciones. El desarrollo de modelos
BIM permite recorrer continuamente este ciclo,
ya que los estudiantes diseñan, evalúan
resultados, corrigen errores, realizan nuevas
propuestas y perfeccionan progresivamente sus
competencias profesionales mediante procesos
de retroalimentación permanente.
Algunas investigaciones internacionales
coinciden en señalar que la incorporación de
BIM dentro de la educación superior produce
efectos positivos sobre múltiples dimensiones
del aprendizaje. Uno de los beneficios más
documentados corresponde al fortalecimiento
de la comprensión espacial y de la visualización
tridimensional. Al trabajar con modelos
digitales inteligentes, los estudiantes
desarrollan una mejor interpretación de
elementos arquitectónicos, estructurales e
instalaciones, facilitando la comprensión de
relaciones espaciales que resultan difíciles de
identificar mediante planos bidimensionales
convencionales (Hu, 2019). Otro aspecto
ampliamente reportado corresponde al
fortalecimiento del aprendizaje colaborativo. La
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 875
naturaleza interdisciplinaria de BIM exige que
los estudiantes coordinen actividades con
compañeros pertenecientes a diferentes áreas
del conocimiento, intercambien información
permanentemente y resuelvan conflictos
técnicos mediante procesos de comunicación
efectiva. Diversos estudios indican que estas
experiencias incrementan la participación
activa, mejoran la capacidad para trabajar en
equipo y favorecen el desarrollo de
competencias sociales indispensables para el
ejercicio profesional (Pikas et al., 2013).
La literatura también evidencia mejoras
significativas en el rendimiento académico
cuando BIM se incorpora como estrategia
pedagógica dentro de asignaturas relacionadas
con diseño arquitectónico, estructuras,
construcción y gestión de proyectos. Los
estudiantes manifiestan mayores niveles de
motivación, comprensión conceptual y
participación durante las actividades de
aprendizaje, debido a que los contenidos pueden
relacionarse directamente con situaciones reales
del contexto profesional (Barison y Santos,
2010). Adicionalmente, el empleo de modelos
digitales facilita procesos de retroalimentación
inmediata, permitiendo identificar errores de
diseño, analizar alternativas de solución y
fortalecer la capacidad para resolver problemas
complejos antes de que estos se materialicen
durante la construcción.
Autores destacan que la enseñanza basada en
BIM incrementa la empleabilidad de los
egresados universitarios. Las empresas
constructoras, consultoras y oficinas de diseño
demandan profesionales con competencias
relacionadas con la coordinación digital de
proyectos, la interoperabilidad entre
plataformas y la gestión colaborativa de
información, habilidades que pueden
desarrollarse eficazmente durante la formación
universitaria mediante la implementación
sistemática de esta metodología (Kassem y
Succar, 2017). En consecuencia, BIM no solo
fortalece el aprendizaje académico, sino que
también contribuye a reducir la brecha existente
entre la formación universitaria y las
necesidades reales del mercado laboral,
favoreciendo una transición más eficiente hacia
el ejercicio profesional.
Materiales y Métodos
La presente investigación se desarrolló bajo un
enfoque cuantitativo, debido a que tuvo como
finalidad analizar el impacto de la metodología
Building Information Modeling (BIM) en la
formación académica de estudiantes de
arquitectura e ingeniería civil mediante la
medición objetiva de variables previamente
definidas. Este enfoque permitió recopilar
información susceptible de análisis estadístico,
estableciendo relaciones entre la
implementación de BIM y el desarrollo de
competencias profesionales, habilidades
colaborativas y capacidades asociadas al
desempeño futuro de los estudiantes. Según
Hernández y Mendoza (2023), los estudios
cuantitativos permiten explicar fenómenos
educativos mediante la medición de variables,
la formulación de hipótesis y la aplicación de
procedimientos estadísticos que proporcionan
evidencia empírica.
En este sentido, la investigación buscó
determinar en qué medida la incorporación de
metodologías digitales basadas en BIM
contribuye al fortalecimiento del proceso
formativo universitario. El estudio se sustentó
en la necesidad de generar evidencia científica
sobre la transformación que experimentan los
procesos de enseñanza-aprendizaje cuando
incorporan herramientas colaborativas propias
de la industria de la construcción digitalizada.
Por tanto, el enfoque seleccionado permitió
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 876
establecer una relación sistemática entre la
innovación tecnológica representada por BIM y
las competencias profesionales desarrolladas
durante la formación superior. El estudio
correspondió a una investigación de tipo
aplicada, debido a que sus resultados estuvieron
orientados a aportar información útil para
mejorar los procesos curriculares y las
estrategias pedagógicas utilizadas en las
carreras de arquitectura e ingeniería civil.
Asimismo, presentó un alcance correlacional-
explicativo, debido a que no solamente
pretendió identificar la existencia de una
relación entre las variables estudiadas, sino
también comprender cómo la aplicación de
BIM influye en determinadas dimensiones
relacionadas con la formación profesional. El
diseño empleado fue no experimental, puesto
que las variables no fueron manipuladas por los
investigadores, sino observadas dentro del
contexto académico donde se desarrolla el
aprendizaje universitario. De igual manera, la
investigación tuvo un corte transversal porque
la recopilación de información se realizó
durante un período académico específico,
permitiendo analizar la percepción y
experiencia de los estudiantes en un momento
determinado. Este diseño resulta pertinente para
estudios educativos donde se busca comprender
fenómenos asociados a procesos formativos sin
alterar las condiciones naturales del entorno
investigado.
En consecuencia, la metodología adoptada
permitió obtener información válida sobre la
relación existente entre la utilización de BIM y
la formación profesional de los futuros
arquitectos e ingenieros civiles. La población de
estudio estuvo constituida por estudiantes
universitarios pertenecientes a las carreras de
Arquitectura e Ingeniería Civil, debido a que
estas disciplinas mantienen una relación directa
con los procesos de diseño, planificación,
construcción y gestión de proyectos donde la
metodología BIM tiene una aplicación
significativa. La selección de esta población
respondió al interés investigativo de analizar
cómo los futuros profesionales perciben la
influencia de BIM dentro de su proceso de
formación académica y desarrollo de
competencias profesionales.
Para determinar la muestra se consideraron
criterios metodológicos relacionados con la
representatividad estadística, la accesibilidad de
los participantes y la correspondencia con los
objetivos planteados en la investigación. Los
participantes seleccionados debían encontrarse
matriculados activamente en las carreras
estudiadas y haber tenido algún nivel de
contacto académico con herramientas digitales,
procesos de modelado o contenidos
relacionados con BIM. Esta condición permitió
garantizar que las respuestas obtenidas
estuvieran fundamentadas en experiencias
académicas reales y no únicamente en
conocimientos teóricos sobre la metodología.
La participación fue voluntaria y se garantizó en
todo momento la confidencialidad de la
información proporcionada por los estudiantes.
La técnica utilizada para la recopilación de
información fue la encuesta, debido a que
constituye un procedimiento adecuado para
obtener datos relacionados con percepciones,
experiencias y valoraciones de grupos
específicos dentro de contextos educativos. El
instrumento aplicado fue un cuestionario
estructurado elaborado a partir de la revisión de
literatura científica relacionada con BIM,
educación superior, competencias profesionales
y transformación digital en el sector de la
construcción. El cuestionario estuvo
conformado por ítems organizados mediante
una escala tipo Likert de cinco niveles,
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 877
permitiendo identificar el grado de acuerdo de
los participantes respecto a las afirmaciones
relacionadas con las variables estudiadas. La
construcción del instrumento consideró las
dimensiones teóricas establecidas en
investigaciones previas sobre implementación
de BIM en procesos formativos universitarios
(Eastman et al., 2018; Hu, 2019).
Antes de su aplicación definitiva, el instrumento
fue sometido a un proceso de validación
mediante juicio de expertos, quienes evaluaron
la claridad, pertinencia y coherencia de cada
ítem respecto a los objetivos de investigación.
Posteriormente, se determinó su confiabilidad
mediante el coeficiente Alfa de Cronbach,
siguiendo los criterios establecidos por
Cronbach (1951), donde valores superiores a
0,70 evidencian una adecuada consistencia
interna del instrumento. La operacionalización
de variables permitió establecer la relación
entre los conceptos teóricos abordados en la
investigación y los elementos medibles
utilizados durante el proceso de recopilación de
información. Esta etapa metodológica garantizó
la coherencia entre el objetivo general, la
hipótesis, las variables, las dimensiones y los
indicadores utilizados para evaluar el impacto
de BIM en la formación universitaria.
La variable independiente correspondió a la
metodología Building Information Modeling
(BIM), entendida como un sistema colaborativo
de gestión de información digital aplicado al
desarrollo integral de proyectos constructivos.
La variable dependiente estuvo representada
por la formación de estudiantes de arquitectura
e ingeniería civil, comprendida como el
conjunto de competencias, habilidades y
capacidades desarrolladas durante el proceso
educativo. La definición operacional de ambas
variables permitió transformar conceptos
abstractos en indicadores susceptibles de
medición estadística. Por esta razón, la
investigación estableció las siguientes
dimensiones e indicadores:
Tabla 1. Operacionalización de Variables.
Variable
Dimensiones
Indicadores
Técnica
Instrumento
Escala
Metodología
BIM
Integración
tecnológica
Uso de plataformas BIM, manejo de modelos
digitales, comprensión del entorno
colaborativo digital
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Metodología
BIM
Gestión de
información
Organización de datos, intercambio de
información, coordinación de disciplinas
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Metodología
BIM
Trabajo colaborativo
Comunicación interdisciplinaria, coordinación
de equipos, resolución conjunta de problemas
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Formación
profesional
Desarrollo de
competencias
técnicas
Capacidad de diseño, interpretación de
modelos, aplicación de conocimientos
constructivos
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Formación
profesional
Aprendizaje
colaborativo
Participación grupal, interacción académica,
construcción colectiva del conocimiento
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Formación
profesional
Preparación
profesional
Capacidad para enfrentar proyectos reales,
competencias digitales y adaptación laboral
Encuesta
Cuestionario
tipo Likert
Ordinal
Fuente: Elaboración propia.
Los datos obtenidos mediante la aplicación del
instrumento fueron organizados en una base
estadística para posteriormente realizar los
análisis correspondientes mediante
procedimientos descriptivos e inferenciales. En
la primera etapa del análisis se aplicaron
medidas de tendencia central y dispersión con
el propósito de identificar el comportamiento
general de las variables y sus respectivas
dimensiones. Posteriormente, se efectuaron
pruebas de normalidad para determinar la
distribución de los datos y seleccionar el
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 878
procedimiento estadístico más adecuado para la
comprobación de hipótesis. Debido a la
naturaleza ordinal de los datos obtenidos
mediante escala Likert, se consideró la
aplicación de pruebas no paramétricas cuando
las condiciones estadísticas así lo requirieron.
Para establecer la relación entre la metodología
BIM y la formación profesional de los
estudiantes se utilizó el coeficiente de
correlación correspondiente, considerando un
nivel de significancia estadística de 0,05.
Finalmente, los resultados fueron interpretados
desde una perspectiva educativa y tecnológica,
relacionándolos con los aportes teóricos
existentes sobre BIM y su incorporación en la
educación superior.
La investigación respetó los principios éticos
aplicables a estudios desarrollados con
participación humana dentro del ámbito
educativo. Antes de la aplicación del
instrumento, los participantes fueron
informados sobre el propósito del estudio, la
finalidad académica de la investigación y el
tratamiento confidencial de los datos
proporcionados. La participación fue voluntaria
y cada estudiante tuvo la libertad de aceptar o
rechazar su participación sin consecuencias
académicas o personales. Asimismo, se
garantizó el anonimato de los participantes
mediante la eliminación de cualquier dato que
permitiera su identificación individual. La
información obtenida fue utilizada
exclusivamente con fines científicos y
académicos, respetando los principios de
integridad, transparencia y responsabilidad
investigativa. De esta manera, la investigación
aseguró condiciones éticas adecuadas durante
todas las fases del proceso metodológico.
Resultados y Discusión
La aplicación del instrumento permitió obtener
información sobre la percepción de los
estudiantes de arquitectura e ingeniería civil
respecto al impacto de la metodología Building
Information Modeling (BIM) en su proceso de
formación profesional. La muestra analizada
estuvo conformada por 152 estudiantes
pertenecientes a ambas carreras universitarias,
quienes participaron voluntariamente en el
estudio y respondieron el cuestionario
estructurado diseñado para evaluar las
dimensiones asociadas a la metodología BIM y
al desarrollo de competencias profesionales.
Los resultados evidenciaron una tendencia
favorable hacia la incorporación de BIM dentro
de los procesos educativos, destacándose
especialmente la percepción positiva
relacionada con la integración tecnológica, el
trabajo colaborativo y la mejora de las
capacidades profesionales. De manera general,
los participantes reconocieron que el uso de
modelos digitales contribuye a comprender con
mayor claridad los procesos de diseño,
planificación y coordinación de proyectos
constructivos. Estos hallazgos reflejan que BIM
es percibido por los estudiantes no únicamente
como una herramienta tecnológica, sino como
una metodología que transforma las formas
tradicionales de aprendizaje en arquitectura e
ingeniería civil. En consecuencia, los resultados
obtenidos muestran una valoración positiva de
la influencia de BIM dentro del proceso
formativo universitario.
La variable metodología BIM presentó una
valoración global favorable, alcanzando una
media general de 4,21 puntos sobre 5, lo que
evidencia un alto nivel de aceptación por parte
de los estudiantes respecto a la utilidad
académica de esta metodología. Dentro de sus
dimensiones, la integración tecnológica obtuvo
la puntuación promedio más elevada (M=4,32),
indicando que los estudiantes reconocen la
importancia del manejo de plataformas digitales
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 879
y modelos tridimensionales como elementos
fundamentales para mejorar su aprendizaje. La
dimensión gestión de información alcanzó una
media de 4,18 puntos, evidenciando que los
participantes consideran que BIM favorece la
organización, intercambio y actualización de
información durante el desarrollo de proyectos
académicos. Por otra parte, la dimensión trabajo
colaborativo presentó una media de 4,13
puntos, demostrando que los estudiantes
identifican beneficios relacionados con la
comunicación interdisciplinaria y la
coordinación entre diferentes áreas
profesionales. Estos resultados muestran que la
percepción estudiantil sobre BIM se encuentra
asociada principalmente con la mejora de
procesos de representación, planificación y
colaboración académica. En términos
generales, la variable independiente obtuvo
niveles elevados de valoración, confirmando la
aceptación de BIM como estrategia de
innovación educativa.
Tabla 2. Nivel de percepción sobre la
metodología BIM.
Media
Nivel de valoración
4,32
Alto
4,18
Alto
4,13
Alto
4,21
Alto
Fuente: Elaboración propia.
Respecto a la variable formación profesional,
los resultados evidenciaron que los estudiantes
consideran que la metodología BIM contribuye
significativamente al fortalecimiento de sus
competencias académicas y profesionales. La
media global obtenida para esta variable fue de
4,25 puntos sobre 5, indicando una percepción
positiva respecto al aporte de BIM en su
preparación universitaria. La dimensión
desarrollo de competencias técnicas alcanzó
una media de 4,29 puntos, debido a que los
estudiantes manifestaron que el uso de modelos
digitales facilita la comprensión de sistemas
constructivos, la interpretación espacial y la
aplicación práctica de conocimientos
adquiridos en diferentes asignaturas.
La dimensión aprendizaje colaborativo obtuvo
una media de 4,22 puntos, evidenciando que
BIM favorece procesos de interacción
académica, intercambio de conocimientos y
resolución conjunta de problemas. Asimismo, la
dimensión preparación profesional alcanzó una
valoración promedio de 4,24 puntos, lo que
indica que los estudiantes consideran que el
aprendizaje basado en BIM incrementa sus
posibilidades de adaptación a las exigencias
actuales del mercado laboral. Estos resultados
permiten establecer que la incorporación de
BIM dentro de la formación universitaria
genera beneficios relacionados tanto con
competencias cnicas como con habilidades
transversales necesarias para el desempeño
profesional.
Tabla 3. Resultados descriptivos de la
formación profesional.
Dimensión
Media
Nivel de
valoración
Competencias técnicas
4,29
Alto
Aprendizaje colaborativo
4,22
Alto
Preparación profesional
4,24
Alto
Formación profesional
global
4,25
Alto
Fuente: Elaboración propia.
La consistencia interna del cuestionario fue
evaluada mediante el coeficiente Alfa de
Cronbach, obteniéndose un valor global de
α=0,934 para el conjunto de los ítems
analizados. Este resultado demuestra que el
instrumento presentó un nivel de confiabilidad
excelente, evidenciando una adecuada relación
entre los ítems que conformaron las
dimensiones de las variables estudiadas. De
manera específica, la variable metodología BIM
obtuvo un coeficiente de α=0,921, mientras que
la variable formación profesional alcanzó un
valor de α=0,927. Estos resultados permiten
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 880
afirmar que el cuestionario presentó estabilidad
y coherencia interna suficiente para medir las
percepciones de los estudiantes respecto al
fenómeno investigado. La confiabilidad
obtenida respalda la pertinencia del instrumento
utilizado y proporciona mayor solidez
estadística a los resultados derivados de su
aplicación. Por tanto, los datos recopilados
pueden ser considerados adecuados para
realizar los análisis correlacionales planteados
en la investigación.
Tabla 4. Confiabilidad del instrumento.
Variable
Alfa de
Cronbach
Interpretación
Metodología BIM
0,921
Excelente
Formación
profesional
0,927
Excelente
Instrumento
completo
0,934
Excelente
Fuente: Elaboración propia.
Para determinar la relación existente entre la
metodología BIM y la formación profesional de
los estudiantes se aplicó el coeficiente de
correlación Rho de Spearman, debido a la
naturaleza ordinal de los datos obtenidos
mediante escala Likert. Los resultados
evidenciaron una correlación positiva alta entre
ambas variables (rho=0,782; p<0,001),
indicando que mayores niveles de
incorporación y valoración de BIM se
relacionan con mejores percepciones sobre el
desarrollo de competencias profesionales.
Asimismo, se identificó una relación
significativa entre la dimensión integración
tecnológica y la formación profesional
(rho=0,746; p<0,001), demostrando que el
dominio de herramientas digitales BIM está
asociado con una mayor preparación
académica. La dimensión trabajo colaborativo
también presentó una correlación significativa
(rho=0,721; p<0,001), confirmando que los
procesos colaborativos promovidos por BIM
contribuyen al fortalecimiento de habilidades
comunicativas y profesionales. Estos resultados
permiten aceptar la hipótesis de investigación
planteada, debido a que existe evidencia
estadística suficiente para afirmar que la
metodología BIM influye positivamente en la
formación de estudiantes de arquitectura e
ingeniería civil. En consecuencia, los hallazgos
obtenidos respaldan la importancia de integrar
BIM dentro de los procesos curriculares
universitarios como estrategia orientada al
desarrollo de competencias profesionales.
Tabla 5. Correlación entre variables de estudio
Relación
analizada
Rho de
Spearman
Significancia
Interpretación
BIM
Formación
profesional
0,782
p<0,001
Correlación
positiva alta
Integración
tecnológica
Formación
profesional
0,746
p<0,001
Correlación
positiva alta
Trabajo
colaborativo
Formación
profesional
0,721
p<0,001
Correlación
positiva alta
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados obtenidos evidencian que la
metodología BIM representa un factor relevante
dentro de los procesos actuales de formación
universitaria en arquitectura e ingeniería civil.
La percepción favorable de los estudiantes
demuestra que BIM contribuye al
fortalecimiento de competencias técnicas,
digitales y colaborativas necesarias para
responder a las demandas del sector
constructivo contemporáneo. La elevada
confiabilidad del instrumento permitió
garantizar la consistencia de las mediciones
realizadas y proporcionar mayor validez a los
análisis desarrollados. Asimismo, la existencia
de relaciones estadísticamente significativas
entre las variables confirma que la
incorporación de BIM dentro del ámbito
educativo genera efectos positivos en la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 881
percepción de preparación profesional de los
estudiantes. Estos resultados coinciden con
investigaciones previas que destacan el
potencial de BIM como estrategia de
innovación pedagógica y herramienta para
reducir la brecha entre universidad e industria.
Por tanto, la evidencia obtenida respalda la
necesidad de fortalecer la integración curricular
de BIM dentro de los programas universitarios
vinculados con arquitectura e ingeniería civil.
La aplicación del instrumento permitió obtener
información sobre la percepción de los
estudiantes de arquitectura e ingeniería civil
respecto al impacto de la metodología Building
Information Modeling (BIM) en su proceso de
formación profesional. La muestra analizada
estuvo conformada por 152 estudiantes
pertenecientes a ambas carreras universitarias,
quienes participaron voluntariamente en el
estudio y respondieron el cuestionario
estructurado diseñado para evaluar las
dimensiones asociadas a la metodología BIM y
al desarrollo de competencias profesionales.
Los resultados evidenciaron una tendencia
favorable hacia la incorporación de BIM dentro
de los procesos educativos, destacándose
especialmente la percepción positiva
relacionada con la integración tecnológica, el
trabajo colaborativo y la mejora de las
capacidades profesionales.
De manera general, los participantes
reconocieron que el uso de modelos digitales
contribuye a comprender con mayor claridad
los procesos de diseño, planificación y
coordinación de proyectos constructivos. Estos
hallazgos reflejan que BIM es percibido por los
estudiantes no únicamente como una
herramienta tecnológica, sino como una
metodología que transforma las formas
tradicionales de aprendizaje en arquitectura e
ingeniería civil. En consecuencia, los resultados
obtenidos muestran una valoración positiva de
la influencia de BIM dentro del proceso
formativo universitario.
La variable metodología BIM presentó una
valoración global favorable, alcanzando una
media general de 4,21 puntos sobre 5, lo que
evidencia un alto nivel de aceptación por parte
de los estudiantes respecto a la utilidad
académica de esta metodología. Dentro de sus
dimensiones, la integración tecnológica obtuvo
la puntuación promedio más elevada (M=4,32),
indicando que los estudiantes reconocen la
importancia del manejo de plataformas digitales
y modelos tridimensionales como elementos
fundamentales para mejorar su aprendizaje. La
dimensión gestión de información alcanzó una
media de 4,18 puntos, evidenciando que los
participantes consideran que BIM favorece la
organización, intercambio y actualización de
información durante el desarrollo de proyectos
académicos.
Por otra parte, la dimensión trabajo colaborativo
presentó una media de 4,13 puntos,
demostrando que los estudiantes identifican
beneficios relacionados con la comunicación
interdisciplinaria y la coordinación entre
diferentes áreas profesionales. Estos resultados
muestran que la percepción estudiantil sobre
BIM se encuentra asociada principalmente con
la mejora de procesos de representación,
planificación y colaboración académica. En
términos generales, la variable independiente
obtuvo niveles elevados de valoración,
confirmando la aceptación de BIM como
estrategia de innovación educativa.
Respecto a la variable formación profesional,
los resultados evidenciaron que los estudiantes
consideran que la metodología BIM contribuye
significativamente al fortalecimiento de sus
competencias académicas y profesionales. La
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 882
media global obtenida para esta variable fue de
4,25 puntos sobre 5, indicando una percepción
positiva respecto al aporte de BIM en su
preparación universitaria. La dimensión
desarrollo de competencias técnicas alcanzó
una media de 4,29 puntos, debido a que los
estudiantes manifestaron que el uso de modelos
digitales facilita la comprensión de sistemas
constructivos, la interpretación espacial y la
aplicación práctica de conocimientos
adquiridos en diferentes asignaturas.
Tabla 6. Nivel de percepción sobre la
metodología BIM.
Dimensión
Media
Nivel de valoración
Integración tecnológica
4,32
Alto
Gestión de información
4,18
Alto
Trabajo colaborativo
4,13
Alto
Variable BIM global
4,21
Alto
Fuente: Elaboración propia.
La dimensión aprendizaje colaborativo obtuvo
una media de 4,22 puntos, evidenciando que
BIM favorece procesos de interacción
académica, intercambio de conocimientos y
resolución conjunta de problemas. Asimismo, la
dimensión preparación profesional alcanzó una
valoración promedio de 4,24 puntos, lo que
indica que los estudiantes consideran que el
aprendizaje basado en BIM incrementa sus
posibilidades de adaptación a las exigencias
actuales del mercado laboral.
Tabla 7. Resultados descriptivos de la
formación profesional.
Dimensión
Media
Nivel de
valoración
Competencias técnicas
4,29
Alto
Aprendizaje colaborativo
4,22
Alto
Preparación profesional
4,24
Alto
Formación profesional
global
4,25
Alto
Fuente: Elaboración propia.
Estos resultados permiten establecer que la
incorporación de BIM dentro de la formación
universitaria genera beneficios relacionados
tanto con competencias técnicas como con
habilidades transversales necesarias para el
desempeño profesional. La consistencia interna
del cuestionario fue evaluada mediante el
coeficiente Alfa de Cronbach, obteniéndose un
valor global de α=0,934 para el conjunto de los
ítems analizados. Este resultado demuestra que
el instrumento presentó un nivel de
confiabilidad excelente, evidenciando una
adecuada relación entre los ítems que
conformaron las dimensiones de las variables
estudiadas.
De manera específica, la variable metodología
BIM obtuvo un coeficiente de α=0,921,
mientras que la variable formación profesional
alcanzó un valor de α=0,927. Estos resultados
permiten afirmar que el cuestionario presentó
estabilidad y coherencia interna suficiente para
medir las percepciones de los estudiantes
respecto al fenómeno investigado. La
confiabilidad obtenida respalda la pertinencia
del instrumento utilizado y proporciona mayor
solidez estadística a los resultados derivados de
su aplicación. Por tanto, los datos recopilados
pueden ser considerados adecuados para
realizar los análisis correlacionales planteados
en la investigación.
Tabla 8. Confiabilidad del instrumento.
Variable
Alfa de
Cronbach
Interpretación
Metodología BIM
0,921
Excelente
Formación
profesional
0,927
Excelente
Instrumento
completo
0,934
Excelente
Fuente: Elaboración propia.
Para determinar la relación existente entre la
metodología BIM y la formación profesional de
los estudiantes se aplicó el coeficiente de
correlación Rho de Spearman, debido a la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 883
naturaleza ordinal de los datos obtenidos
mediante escala Likert. Los resultados
evidenciaron una correlación positiva alta entre
ambas variables (rho=0,782; p<0,001),
indicando que mayores niveles de
incorporación y valoración de BIM se
relacionan con mejores percepciones sobre el
desarrollo de competencias profesionales.
Asimismo, se identificó una relación
significativa entre la dimensión integración
tecnológica y la formación profesional
(rho=0,746; p<0,001), demostrando que el
dominio de herramientas digitales BIM está
asociado con una mayor preparación
académica. La dimensión trabajo colaborativo
también presentó una correlación significativa
(rho=0,721; p<0,001), confirmando que los
procesos colaborativos promovidos por BIM
contribuyen al fortalecimiento de habilidades
comunicativas y profesionales. Estos resultados
permiten aceptar la hipótesis de investigación
planteada, debido a que existe evidencia
estadística suficiente para afirmar que la
metodología BIM influye positivamente en la
formación de estudiantes de arquitectura e
ingeniería civil.
En consecuencia, los hallazgos obtenidos
respaldan la importancia de integrar BIM dentro
de los procesos curriculares universitarios como
estrategia orientada al desarrollo de
competencias profesionales. Los resultados
obtenidos evidencian que la metodología BIM
representa un factor relevante dentro de los
procesos actuales de formación universitaria en
arquitectura e ingeniería civil. La percepción
favorable de los estudiantes demuestra que BIM
contribuye al fortalecimiento de competencias
técnicas, digitales y colaborativas necesarias
para responder a las demandas del sector
constructivo contemporáneo. La elevada
confiabilidad del instrumento permitió
garantizar la consistencia de las mediciones
realizadas y proporcionar mayor validez a los
análisis desarrollados.
Tabla 9. Correlación entre variables de
estudio.
Relación
analizada
Rho de
Spearma
n
Significanci
a
Interpretació
n
BIM
Formación
profesional
0,782
p<0,001
Correlación
positiva alta
Integración
tecnológica
Formación
profesional
0,746
p<0,001
Correlación
positiva alta
Trabajo
colaborativ
o
Formación
profesional
0,721
p<0,001
Correlación
positiva alta
Fuente: Elaboración propia.
Asimismo, la existencia de relaciones
estadísticamente significativas entre las
variables confirma que la incorporación de BIM
dentro del ámbito educativo genera efectos
positivos en la percepción de preparación
profesional de los estudiantes. Estos resultados
coinciden con investigaciones previas que
destacan el potencial de BIM como estrategia de
innovación pedagógica y herramienta para
reducir la brecha entre universidad e industria.
Por tanto, la evidencia obtenida respalda la
necesidad de fortalecer la integración curricular
de BIM dentro de los programas universitarios
vinculados con arquitectura e ingeniería civil.
Los resultados obtenidos en la presente
investigación evidencian que la metodología
Building Information Modeling (BIM) posee
una influencia significativa en la formación de
estudiantes de arquitectura e ingeniería civil,
particularmente en el fortalecimiento de
competencias técnicas, habilidades
colaborativas y preparación para el desempeño
profesional. La correlación positiva alta
identificada entre la implementación de BIM y
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 884
la formación profesional permite interpretar que
aquellos estudiantes que tienen mayor contacto
con entornos de aprendizaje basados en
modelos digitales colaborativos presentan una
percepción más favorable sobre el desarrollo de
sus capacidades académicas y profesionales.
Estos hallazgos coinciden con los
planteamientos de Eastman et al. (2018),
quienes sostienen que BIM constituye una
metodología capaz de integrar información
multidisciplinaria y favorecer procesos de
aprendizaje orientados hacia la resolución de
problemas reales del sector constructivo. En
este sentido, los resultados confirman que BIM
supera la concepción tradicional de una
herramienta tecnológica limitada al modelado
tridimensional, consolidándose como un
enfoque metodológico que transforma la
manera en que los estudiantes comprenden,
analizan y gestionan proyectos de construcción.
Desde esta perspectiva, la incorporación de
BIM dentro de la educación superior representa
una estrategia de innovación pedagógica que
permite aproximar los procesos académicos a
las dinámicas profesionales actuales de la
industria AEC.
La valoración elevada obtenida en la dimensión
de integración tecnológica demuestra que los
estudiantes reconocen la importancia del
dominio de herramientas digitales como parte
esencial de su formación profesional. Este
resultado coincide con los estudios
desarrollados por Hu (2019), quien señala que
la utilización de BIM dentro de ambientes
educativos favorece la comprensión espacial, la
visualización de sistemas constructivos y la
aplicación práctica de conocimientos técnicos
mediante escenarios digitales interactivos. La
percepción positiva de los estudiantes puede
explicarse debido a que los modelos BIM
permiten representar de manera más clara la
relación existente entre elementos
arquitectónicos, estructurales y tecnológicos,
facilitando procesos cognitivos que resultan
complejos mediante metodologías tradicionales
basadas exclusivamente en planos
bidimensionales.
Asimismo, los resultados se relacionan con los
aportes de Succar (2009), quien plantea que
BIM implica una transformación integral donde
convergen tecnología, procesos
organizacionales y competencias humanas, por
lo que su enseñanza debe orientarse hacia la
comprensión de flujos de información y no
únicamente hacia el aprendizaje operativo de
programas informáticos. En consecuencia, los
resultados obtenidos evidencian que la
alfabetización digital vinculada con BIM
constituye un componente indispensable dentro
del perfil profesional de los futuros arquitectos
e ingenieros civiles.
En relación con la dimensión de trabajo
colaborativo, los resultados muestran que BIM
favorece la interacción académica y el
aprendizaje interdisciplinario entre estudiantes.
Este hallazgo coincide con lo señalado por
Pikas et al. (2013), quienes destacan que la
enseñanza de BIM permite desarrollar
competencias relacionadas con la
comunicación, coordinación y colaboración
entre diferentes áreas profesionales, debido a
que los proyectos constructivos requieren
actualmente una visión integrada entre
múltiples disciplinas.
La metodología BIM genera espacios
educativos donde los estudiantes dejan de
trabajar de manera aislada y comienzan a
participar en procesos similares a los
desarrollados en equipos profesionales de
diseño y construcción. Desde la perspectiva del
aprendizaje sociocultural, estos resultados
pueden interpretarse considerando que el
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 885
conocimiento se fortalece mediante la
interacción con otros participantes, el
intercambio de ideas y la construcción colectiva
de soluciones (Vygotsky, 1978). Por ello, la
implementación de BIM en la educación
superior no solo aporta competencias técnicas,
sino que también desarrolla habilidades
comunicativas y sociales necesarias para
enfrentar proyectos complejos dentro del sector
constructivo.
Los resultados relacionados con la formación
profesional evidencian que los estudiantes
perciben BIM como un elemento que
incrementa su preparación para incorporarse al
mercado laboral. Esta percepción coincide con
las investigaciones de Kassem y Succar (2017),
quienes señalan que la creciente adopción de
BIM en organizaciones públicas y privadas ha
generado una demanda de profesionales
capaces de gestionar información digital,
coordinar equipos multidisciplinarios y
participar en procesos constructivos basados en
estándares tecnológicos internacionales. En este
sentido, la universidad cumple un papel
fundamental al reducir la distancia existente
entre las competencias adquiridas durante la
formación académica y las capacidades
requeridas por el entorno profesional.
Los resultados obtenidos sugieren que BIM
puede actuar como un puente entre la educación
superior y la industria, permitiendo que los
estudiantes desarrollen competencias aplicables
directamente en contextos laborales reales. Esta
relación adquiere especial importancia en países
donde la transformación digital del sector
construcción avanza progresivamente y
requiere profesionales preparados para asumir
nuevos roles dentro de proyectos inteligentes y
colaborativos. La confiabilidad elevada
obtenida mediante el instrumento aplicado
demuestra que las dimensiones seleccionadas
fueron adecuadas para evaluar la percepción
estudiantil sobre el impacto de BIM en su
formación académica. Este resultado fortalece
la consistencia metodológica del estudio y
permite considerar que las variables analizadas
representan adecuadamente los componentes
esenciales relacionados con la implementación
educativa de BIM.
La literatura especializada sostiene que la
evaluación de competencias BIM requiere
instrumentos multidimensionales que
consideren aspectos tecnológicos, cognitivos,
colaborativos y profesionales, debido a que la
metodología no puede ser reducida únicamente
al manejo de software (Barison & Santos,
2010). Desde esta perspectiva, la estructura
utilizada en la investigación permitió abordar
BIM desde una visión integral, considerando
tanto sus componentes tecnológicos como sus
implicaciones educativas. Por tanto, los
resultados aportan evidencia sobre la
importancia de diseñar instrumentos de
evaluación que permitan comprender el
verdadero impacto de BIM dentro de los
procesos formativos universitarios.
Aunque los resultados muestran una influencia
positiva de BIM en la formación de estudiantes
de arquitectura e ingeniería civil, es necesario
considerar que la incorporación efectiva de esta
metodología requiere superar diversas
limitaciones institucionales relacionadas con la
capacitación docente, actualización curricular,
disponibilidad tecnológica y construcción de
una cultura colaborativa dentro de las
universidades. Investigaciones previas han
señalado que uno de los principales obstáculos
para la implementación educativa de BIM
corresponde a la falta de preparación del
profesorado y a la ausencia de estrategias
curriculares integrales que articulen diferentes
asignaturas alrededor de proyectos
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 886
colaborativos (Barison & Santos, 2010; Sacks
et al., 2018). En consecuencia, los resultados
obtenidos no deben interpretarse únicamente
como evidencia de los beneficios de BIM, sino
también como una llamada de atención sobre la
necesidad de desarrollar políticas universitarias
sostenibles que garanticen una implementación
adecuada. La formación BIM requiere una
visión institucional donde tecnología,
pedagogía y currículo evolucionen de manera
conjunta para alcanzar resultados significativos.
En términos generales, los hallazgos de esta
investigación contribuyen al debate académico
sobre la transformación digital de la educación
superior vinculada con la arquitectura y la
ingeniería civil. La evidencia obtenida confirma
que BIM puede desempeñar un papel
estratégico en la formación de profesionales
capaces de responder a las exigencias de una
industria constructiva cada vez más
digitalizada, colaborativa y orientada hacia la
gestión eficiente de información. El aporte
principal del estudio radica en demostrar que la
influencia de BIM no se limita al aprendizaje
tecnológico, sino que comprende dimensiones
relacionadas con competencias profesionales,
aprendizaje colaborativo y preparación laboral.
Estos resultados respaldan la necesidad de
continuar investigando la integración de BIM
en diferentes contextos universitarios,
especialmente en instituciones
latinoamericanas donde aún existe una brecha
entre las demandas del sector productivo y los
modelos tradicionales de formación
profesional.
Conclusiones
La investigación permitió determinar que la
metodología Building Information Modeling
(BIM) representa un factor relevante dentro de
los procesos actuales de formación universitaria
en arquitectura e ingeniería civil, debido a su
capacidad para integrar conocimientos técnicos,
competencias digitales y habilidades
colaborativas necesarias para responder a las
exigencias del sector constructivo
contemporáneo. Los resultados evidenciaron
que BIM trasciende la concepción tradicional
de una herramienta tecnológica orientada
únicamente al modelado tridimensional,
consolidándose como una metodología integral
que transforma las formas de aprendizaje,
comunicación y gestión de información dentro
de los proyectos académicos.
En este sentido, la incorporación de BIM en la
educación superior favorece una formación más
cercana a los escenarios profesionales reales,
donde la coordinación interdisciplinaria, la
toma de decisiones basada en información
digital y la capacidad de resolver problemas
complejos constituyen competencias
fundamentales. Por ello, la investigación
confirma que la enseñanza de BIM debe
abordarse desde una perspectiva metodológica
y pedagógica amplia, integrando tecnología,
currículo y estrategias de aprendizaje activo.
Los resultados obtenidos permitieron establecer
que existe una relación significativa entre la
implementación de BIM y el fortalecimiento de
las competencias profesionales de los
estudiantes de arquitectura e ingeniería civil. La
metodología contribuye al desarrollo de
capacidades relacionadas con la interpretación
espacial, la gestión de información técnica, la
coordinación entre disciplinas y la planificación
integral de proyectos constructivos. Asimismo,
se identificó que los estudiantes valoran
positivamente el uso de entornos digitales
colaborativos porque facilitan la comprensión
de contenidos complejos y permiten aplicar
conocimientos teóricos en situaciones prácticas
similares a las que enfrentarán durante su
ejercicio profesional. En consecuencia, BIM
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 887
constituye una estrategia educativa que
favorece la articulación entre la formación
académica universitaria y las demandas actuales
de la industria AEC, reduciendo
progresivamente la brecha existente entre las
competencias desarrolladas en las aulas y las
habilidades requeridas por el mercado laboral.
De igual manera, se concluye que uno de los
principales aportes de BIM dentro del proceso
formativo corresponde al fortalecimiento del
aprendizaje colaborativo y la construcción
colectiva del conocimiento. La naturaleza
interdisciplinaria de esta metodología genera
espacios donde los estudiantes deben
comunicarse, coordinar actividades, analizar
información compartida y plantear soluciones
conjuntas frente a problemas relacionados con
el diseño y la construcción. Esta característica
convierte a BIM en una herramienta pedagógica
alineada con los enfoques contemporáneos de
aprendizaje activo, aprendizaje basado en
proyectos y formación por competencias. Por
tanto, su incorporación curricular no debe
limitarse a asignaturas específicas relacionadas
con software o representación digital, sino que
debe promover experiencias integradoras donde
diferentes áreas del conocimiento trabajen
articuladamente mediante proyectos
académicos complejos.
La investigación también permite concluir que
la incorporación efectiva de BIM en las
instituciones de educación superior requiere una
planificación estratégica que considere aspectos
tecnológicos, académicos y organizacionales.
La disponibilidad de infraestructura digital, la
actualización permanente del profesorado, la
revisión de los planes de estudio y la generación
de ambientes colaborativos constituyen
condiciones necesarias para garantizar una
implementación sostenible de esta metodología.
En este sentido, las universidades tienen el
desafío de superar modelos tradicionales de
enseñanza centrados en la transmisión de
conocimientos aislados y avanzar hacia
modelos formativos donde las tecnologías
digitales sean utilizadas como medios para
desarrollar competencias profesionales
superiores. La adopción de BIM debe
comprenderse como un proceso institucional de
transformación educativa y no únicamente
como la incorporación de nuevas herramientas
informáticas dentro del aula.
Desde una perspectiva científica, el estudio
aporta evidencia sobre la importancia de
analizar BIM desde dimensiones educativas y
profesionales, ampliando la visión
predominante que concentra su estudio en
aspectos técnicos vinculados con la industria de
la construcción. Los hallazgos permiten
comprender que el verdadero impacto de BIM
en la educación superior se encuentra
relacionado con su capacidad para modificar
procesos cognitivos, fortalecer competencias
profesionales y generar experiencias de
aprendizaje contextualizadas. En consecuencia,
la investigación contribuye al campo de
conocimiento sobre innovación educativa y
transformación digital, proporcionando
fundamentos para futuras investigaciones
orientadas a evaluar modelos curriculares BIM
en diferentes contextos universitarios,
especialmente en instituciones
latinoamericanas donde su implementación aún
se encuentra en proceso de consolidación.
Se concluye que la metodología BIM constituye
una alternativa estratégica para fortalecer la
calidad de la formación de futuros arquitectos e
ingenieros civiles, al proporcionar herramientas
conceptuales, tecnológicas y colaborativas
acordes con las necesidades de la construcción
contemporánea. Su integración dentro de los
programas académicos puede favorecer la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 888
formación de profesionales con mayor
capacidad de adaptación, pensamiento crítico y
dominio de procesos digitales aplicados al
desarrollo de proyectos. Sin embargo, su
impacto dependerá de la existencia de políticas
institucionales, estrategias pedagógicas
adecuadas y compromiso permanente de
docentes y estudiantes. Por ello, se recomienda
continuar desarrollando investigaciones que
profundicen en la evaluación longitudinal de
BIM dentro de la educación superior y analicen
su influencia en el desempeño académico y
profesional de los egresados.
Referencias Bibliográficas
Barison, M., & Santos, E. (2010). BIM teaching
strategies: An overview of the current
approaches. En W. Tizani (Ed.), Proceedings
of the International Conference on
Computing in Civil and Building Engineering
(ICCCBE) (pp. 577584). Nottingham
University Press.
http://www.engineering.nottingham.ac.uk/ic
ccbe/proceedings/pdf/pf289.pdf
Bartels, N., & Hahne, K. (2023). Teaching
Building Information Modeling in the
metaverseAn approach based on
quantitative and qualitative evaluation of the
students perspective. Buildings, 13(9), 2198.
https://doi.org/10.3390/buildings13092198
Besné, A., Pérez, M., Necchi, S., Peña, E.,
Fonseca, D., Navarro, I., & Redondo, E.
(2021). A systematic review of current
strategies and methods for BIM
implementation in the academic field.
Applied Sciences, 11(12), 5530.
https://doi.org/10.3390/app11125530
Bolpagni, M., Gavina, R., & Ribeiro, D. (Eds.).
(2022). Industry 4.0 for the built
environment: Methodologies, technologies
and skills. Springer.
https://doi.org/10.1007/978-3-030-82430-3
Cronbach, L. (1951). Coefficient alpha and the
internal structure of tests. Psychometrika,
16(3), 297334.
https://doi.org/10.1007/BF02310555
Hardin, B., & McCool, D. (2015). BIM and
construction management: Proven tools,
methods, and workflows (2nd ed.). Sybex.
https://www.wiley.com/en-
us/BIM+and+Construction+Management%3
A+Proven+Tools%2C+Methods%2C+and+
Workflows%2C+2nd+Edition-p-
9781118942765
Hernández, R., & Mendoza, C. (2023).
Metodología de la investigación: Las rutas
cuantitativa, cualitativa y mixta (2.ª ed.).
McGraw-Hill Education.
https://www.mheducation.com/
Hu, M. (2019). BIM-enabled pedagogy
approach: Using BIM as an instructional tool
in technology courses. Journal of
Professional Issues in Engineering
Education and Practice, 145(1), 04018019.
https://doi.org/10.1061/(ASCE)EI.1943-
5541.0000398
International Organization for Standardization.
(2018). ISO 19650-1:2018 Organization and
digitization of information about buildings
and civil engineering works, including
building information modelling (BIM)
Information management using building
information modellingPart 1: Concepts
and principles. ISO.
https://www.iso.org/standard/68078.html
Jonassen, D. (1999). Designing constructivist
learning environments. En C. M. Reigeluth
(Ed.), Instructional-design theories and
models: A new paradigm of instructional
theory (Vol. II, pp. 215239). Lawrence
Erlbaum Associates.
https://www.scirp.org/reference/referencesp
apers?referenceid=800372
Kassem, M., & Succar, B. (2017). Macro BIM
adoption: Comparative market analysis.
Automation in Construction, 81, 286299.
https://doi.org/10.1016/j.autcon.2017.04.005
Kolb, D. (1984). Experiential learning:
Experience as the source of learning and
development. Prentice-Hall.
https://search.worldcat.org/title/9555621
Ma, J., & Tao, Y. (2023). Learning outcomes of
civil engineering students in PBL based on
Building Information Modeling.
International Journal of Emerging
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 889
Technologies in Learning, 18(7), 89102.
https://doi.org/10.3991/ijet.v18i07.38701
Naciones Unidas. (2015). Transformar nuestro
mundo: La Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible. Naciones Unidas.
https://documents.un.org/doc/undoc/gen/n15
/291/93/pdf/n1529193.pdf
Organisation for Economic Co-operation and
Development. (2021). OECD Skills Outlook
2021: Learning for life. OECD Publishing.
https://doi.org/10.1787/0ae365b4-en
Piaget, J., & Inhelder, B. (1972). The
psychology of the child. Basic Books.
https://books.google.com/books?id=VR1btA
EACAAJ
Pikas, E., Sacks, R., & Hazzan, O. (2013).
Building Information Modeling education for
construction engineering and management.
II: Procedures and implementation case
study. Journal of Construction Engineering
and Management, 139(11), 05013002.
https://doi.org/10.1061/(ASCE)CO.1943-
7862.0000765
Sacks, R., Eastman, C., Lee, G., & Teicholz, P.
(2018). BIM handbook: A guide to Building
Information Modeling for owners, designers,
engineers, contractors, and facility managers
(3rd ed.). John Wiley & Sons.
https://doi.org/10.1002/9781119287568
Succar, B. (2009). Building information
modelling framework: A research and
delivery foundation for industry
stakeholders. Automation in Construction,
18(3), 357375.
https://doi.org/10.1016/j.autcon.2008.10.003
Thomas, J. W. (2000). A review of research on
project-based learning. The Autodesk
Foundation.
https://tecfa.unige.ch/proj/eteach-
net/Thomas_researchreview_PBL.pdf
Tobón, S. (2013). Formación integral y
competencias: Pensamiento complejo,
currículo, didáctica y evaluación (4.ª ed.).
Ecoe Ediciones.
https://www.ecoeediciones.com/productos/f
ormato/ebooks/ebook-formacion-integral-y-
competencias/
UNESCO. (2021). Reimaginar juntos nuestros
futuros: Un nuevo contrato social para la
educación. Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf000
0379707_spa
Vygotsky, L. S. (1978). Mind in society: The
development of higher psychological
processes. Harvard University Press.
https://doi.org/10.2307/j.ctvjf9vz4
Wang, L., Huang, M., Zhang, X., Jin, R., &
Yang, T. (2020). Review of BIM adoption in
the higher education of AEC disciplines.
Journal of Civil Engineering Education,
146(3), 06020001.
https://doi.org/10.1061/(ASCE)EI.2643-
9115.0000018
World Economic Forum. (2023). The Future of
Jobs Report 2023. World Economic Forum.
https://www.weforum.org/publications/the-
future-of-jobs-report-2023/
Esta obra esbajo una licencia de
Creative Commons Reconocimiento-No Comercial
4.0 Internacional. Copyright © Miguel Ángel Miño
Sabando y Katherine Aracely Coppiano Cortez.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 8.1
Edición Especial VIII 2026
Página 890
Declaraciones éticas y editoriales del artículo
Contribución de los autores (Taxonomía CRediT)
Miguel Ángel Miño Sabando: conceptualización de la investigación, diseño metodológico, desarrollo del proceso investigativo, análisis formal de los
datos, redacción del borrador original del manuscrito, revisión crítica del contenido científico y supervisión general del estudio.
Katherine Aracely Coppiano Cortez: curación y organización de los datos, participación en la recolección de información, validación de los resultados
obtenidos y elaboración de representaciones gráficas y visualización de los datos.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses en relación con la investigación presentada, la autoría del manuscrito ni la publicación del
presente artículo.
Declaración de financiamiento
La presente investigación no recibfinanciamiento específico de agencias públicas, comerciales o de organizaciones sin fines de lucro. En caso de
existir financiamiento institucional o externo, este deberá ser declarado explícitamente por los autores en esta sección.
Declaración del editor
El editor responsable certifica que el proceso editorial del presente artículo se desarrolló conforme a los principios de integridad científica, transparencia
y buenas prácticas editoriales. El manuscrito fue sometido a un proceso de evaluación mediante revisión por pares doble ciego, garantizando la
confidencialidad de la identidad de los autores y revisores durante todo el proceso de dictamen académico. Asimismo, el editor declara que el artículo
cumple con los criterios científicos, metodológicos y éticos establecidos por la revista.
Declaración de los revisores
Los revisores externos que participaron en la evaluación del presente manuscrito declaran haber realizado el proceso de revisión de manera objetiva,
independiente y confidencial. Asimismo, manifiestan que no mantienen conflictos de interés con los autores ni con la investigación evaluada, y que sus
observaciones y recomendaciones se fundamentan exclusivamente en criterios científicos, metodológicos y académicos.
Declaración ética de la investigación
Los autores declaran que la investigación se desarrolló respetando los principios éticos de la investigación científica, garantizando la confidencialidad
de los datos y el respeto a los participantes del estudio. En los casos en que la investigación involucre seres humanos, los procedimientos deben ajustarse
a los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y a las normativas institucionales correspondientes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial
Los autores declaran que el uso de herramientas de inteligencia artificial, en caso de haberse utilizado durante el proceso de investigación o redacción
del manuscrito, se realizó únicamente como apoyo técnico para mejorar la claridad del lenguaje o el análisis de información, manteniendo siempre la
responsabilidad intelectual sobre el contenido del artículo. Las herramientas de inteligencia artificial no fueron utilizadas como autoras del manuscrito
ni sustituyen la responsabilidad académica de los investigadores.
Disponibilidad de datos
Los datos que respaldan los resultados de esta investigación estarán disponibles previa solicitud razonable al autor de correspondencia, respetando las
normas éticas y de confidencialidad establecidas por la investigación.