Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
declaraciones de los propios informantes, por lo
limitaciones, la ENEMDU anual 2025 ofrece una
fuente valiosa para analizar las condiciones
que puede estar sujeta a sesgos de respuesta.
Además, la variable laboral utilizada permite
conocer si el estudiante trabajó durante la semana
anterior, pero no profundiza por sí sola en la
intensidad del trabajo, las horas dedicadas, la
formalidad del empleo o la relación entre el trabajo
y la carrera universitaria. A pesar de estas
sociales
y
laborales
de
los
estudiantes
universitarios jóvenes en Ecuador.
Resultados y Discusión
A continuación, se presentan los hallazgos de la
investigación.
Tabla 1. Principales hallazgos.
Variable
analizada
Población de
estudio
Resultados principales
Prueba
estadística
—
Interpretación
Se identificaron 315.790 estudiantes universitarios de 18 a
24 años mediante el factor de expansión de la ENEMDU
anual 2025. El 19,7 % trabajó durante la semana anterior y
el 80,3 % no trabajó.
Aproximadamente uno de cada cinco estudiantes
universitarios jóvenes combina sus estudios con una
actividad laboral.
Sexo
Edad
Trabajó el 21,8 % de los hombres y el 18,0 % de las
mujeres.
χ²(1) =
713,018; p <
0,001
Existe una asociación significativa entre el sexo y el
trabajo estudiantil. Los hombres presentan una mayor
participación en el trabajo remunerado durante la
etapa universitaria.
La proporción de estudiantes que trabajó aumentó
progresivamente, desde 12,3 % a los 18 años hasta 29,2 %
a los 24 años.
χ²(6) =
La inserción laboral se intensifica conforme aumenta
6005,599; p < la edad, posiblemente por mayores responsabilidades,
0,001
necesidad de ingresos o búsqueda de experiencia
profesional.
Estado civil
Trabajó el 19,1 % de los solteros, el 25,0 % de quienes se
encontraban en unión libre y el 42,6 % de los separados.
χ²(5) =
1910,780; p <
0,001
Las responsabilidades personales y familiares podrían
incrementar la necesidad de trabajar mientras se
cursan estudios universitarios. Algunas categorías
deben interpretarse con cautela por el reducido
número de casos.
Autoidentificación
étnica
Los porcentajes de trabajo fueron: mestizos, 20,1 %;
montuvios, 20,6 %; indígenas, 16,4 %; y afroecuatorianos,
7,9 %.
χ²(6) =
734,868; p <
0,001
La participación laboral varía según la
autoidentificación étnica. Sin embargo, un menor
porcentaje de trabajo no necesariamente representa
mejores condiciones, pues puede relacionarse con
menores oportunidades laborales.
Área de residencia
Provincia
Trabajó el 18,2 % de los estudiantes urbanos y el 26,2 %
de los estudiantes rurales.
χ²(1) =
1921,618; p <
0,001
Los estudiantes rurales presentan una mayor
necesidad de combinar estudio y trabajo,
posiblemente por desigualdades económicas, costos
de permanencia y dificultades territoriales.
El trabajo estudiantil presenta importantes diferencias
territoriales. En provincias con menor número de
observaciones, los resultados deben analizarse con
prudencia.
Zamora Chinchipe, Napo, Sucumbíos, Orellana, El Oro,
Cotopaxi y Los Ríos registraron porcentajes superiores al
promedio nacional. Esmeraldas, Carchi, Santo Domingo
de los Tsáchilas, Imbabura, Pichincha y Santa Elena
presentaron valores inferiores.
χ²(23) =
9106,750; p <
0,001
Resultado general
Todas las variables sociodemográficas y territoriales
analizadas presentaron asociaciones estadísticamente
significativas con la condición de trabajar mientras se
estudia.
p < 0,001 en
todas las
pruebas
El trabajo estudiantil universitario no constituye un
fenómeno aleatorio, sino que se relaciona con
desigualdades sociales, familiares y territoriales que
pueden afectar la permanencia en la educación
superior.
Fuente: Elaboración propia.
aproximadamente uno de cada cinco estudiantes
universitarios jóvenes combina sus estudios
superiores con una actividad laboral. El análisis
bivariado muestra que la condición de trabajar
mientras se estudia no se distribuye de manera
homogénea entre los diferentes grupos sociales y
territoriales. En primer lugar, se encontró una
asociación estadísticamente significativa entre
sexo y trabajo estudiantil universitario, según la
prueba de chi-cuadrado de Pearson, χ²(1) =
713,018; p < 0,001. Los hombres registraron una
La población analizada estuvo conformada por
jóvenes de 18 a 24 años que asistían a clases y
declararon como nivel de instrucción la educación
superior universitaria. Con el uso del factor de
expansión de la ENEMDU anual 2025, se
identificaron 315.790 estudiantes universitarios
jóvenes. De ellos, el 19,7% manifestó haber
trabajado
durante
la
semana
anterior
al
levantamiento de la encuesta, mientras que el
80,3% no trabajó. Este resultado evidencia que
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