Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.3
Edición Especial UNEMI 2026
valor, al superar el umbral estándar de 0,05,
condujo a aceptar la hipótesis nula en dicha
dimensión, sugiriendo la independencia
Cuestionario TMMS-24 adaptado en una
muestra de 425 escolares. Los resultados del
análisis
inferencial
inversa
evidenciaron
una
estadística de las variables en el contexto del
bachillerato evaluado. Sumado a lo anterior,
Quintero y Moros (2022) en Venezuela
verificaron si el autoconocimiento afectivo se
asocia con el cumplimiento de las normas
mediante una investigación cuantitativa con
diseño transversal correlacional. Recolectaron
los datos utilizando el Cuestionario de
Inteligencia Emocional (ICE-NA) en una
muestra de 215 estudiantes. Los resultados
estadísticos indicaron una correlación negativa
significativa entre las variables, con un
coeficiente r = -0,491 y una significancia de p =
0,000 (p < 0,05), lo que permitió rechazar la
hipótesis nula al concluir que las puntuaciones
bajas en regulación emocional se vinculan de
forma lineal con la frecuencia de faltas
escolares leves.
correlación
estadísticamente
significativa entre los constructos (p < 0,05), lo
que permitió rechazar la hipótesis nula al
demostrar que los niveles deficitarios de
conciencia emocional se asocian de forma lineal
con la presencia de la impulsividad reactiva
dentro del aula. En conclusión, la dificultad para
identificar disparadores de ira personales
guarda una vinculación estrecha con la
disrupción
en
el
contexto
ecuatoriano,
evidenciando la necesidad de programas que
fortalezcan el autoconocimiento emocional
como eje de la convivencia nacional.
A la luz de lo expuesto, Zambrano (2024), en
Guayaquil, Ecuador, a través del artículo
Gestión emocional y disciplina en la educación
básica media, tuvo como objetivo determinar la
relación entre la gestión afectiva y la
indisciplina local. Metodológicamente, ejecutó
Bajo esta misma línea, Acevedo y Rúa (2022),
en Colombia, analizaron si la autorregulación se
asocia con el cumplimiento de las normas por
medio de un diseño cuantitativo, transversal y
correlacional. Se trabajó con una muestra de
920 adolescentes y se aplicó la Escala de
Dificultades en la Regulación Emocional
(DERS). Los análisis estadísticos de contraste
reportaron una ausencia de correlación lineal
entre el soporte socioemocional y la conducta
pro-social, obteniendo un coeficiente rho = -
0,042 y un valor de significancia de p = 0,684.
Debido a esto, se aceptó la hipótesis nula,
evidenciando matemáticamente que el control
emocional ante conflictos no presentaba
asociación con la disciplina interna de ese
entorno. En Ecuador, Brito (2023) mediante el
artículo La inteligencia emocional y el
comportamiento disruptivo, tuvo como objetivo
describir la relación del autoconocimiento en la
disciplina. Se desarrolló un estudio cuantitativo,
transversal y correlacional, empleando el
un
estudio
cuantitativo,
transversal
y
correlacional, aplicando como instrumento la
Batería de Socialización (BAS-3) en 180
estudiantes.
contraste revelaron que la correlación entre la
baja tolerancia la frustración el
Los
análisis
estadísticos
de
a
y
cumplimiento normativo no alcanzó los niveles
de confianza requeridos, registrando una
significancia estadística de p = 0,156. Al ser
este valor superior al límite crítico de 0,05, se
aceptó la hipótesis nula de independencia,
demostrando que la carencia de estrategias de
autorregulación no se asociaba de forma lineal
con el debilitamiento del respeto a las normas
en esta muestra. Por tal razón, la variabilidad de
la respuesta conductual de los adolescentes
frente a las exigencias sociales se encuentra
vinculada a otros factores contextuales y
estructurales independientes de la gestión
afectiva evaluada. Ante esta realidad, en la
Unidad Educativa Dr. Alfredo Pérez Guerrero,
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