Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.2
Edición Especial V 2026
Página 771
ESTRATEGIAS INCLUSIVAS PARA ESTUDIANTES CON TRASTORNO DEL ESPECTRO
AUTISTA EN EDUCACIÓN BÁSICA
INCLUSIVE STRATEGIES FOR STUDENTS WITH AUTISM SPECTRUM DISORDER IN
BASIC EDUCATION
Autores: ¹Maria Isabel Farfán Arellano, ²Johana Cecilia Piloso Zambrano, ³Steven Arturo Torres
Burgos.
¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0003-1789-6747
²ORCID ID: https://orcid.org/0009-0009-7535-7702
3
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0001-9299-3254
¹E-mail de contacto: mfarfana2@unemi.edu.ec
²E-mail de contacto: jpilosoz2@unemi.edu.ec
³E-mail de contacto: storresb5@unemi.edu.ec
Afiliación: ¹*²*³*Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
Artículo recibido: 7 de Junio del 2026.
Artículo revisado: 9 de Junio del 2026.
Artículo aprobado: 9 de Junio del 2026.
¹Licenciada en Psicopedagogía con mención en Educación Especial e Intervención Psicoeducativa, egresada de la Universidad Laica
Vicente Rocafuerte de Guayaquil, con años de experiencia laboral en el ámbito de la educación inclusiva. Actualmente soy maestrante de
la Maestría en Educación Inclusiva con mención en Intervención Psicoeducativa en modalidad en línea, en la Universidad de Milagro
(Ecuador).
2
Licenciada en Psicopedagogía con mención en Educación Especial e Intervención Psicoeducativa, egresada de la Universidad Laica
Vicente Rocafuerte de Guayaquil, con años de experiencia laboral en el ámbito de la educación inclusiva, atención a estudiantes con
necesidades educativas especiales y acompañamiento psicoeducativo a niños, adolescentes y sus familias. Actualmente soy maestrante de
la Maestría en Educación Inclusiva con mención en Intervención Psicoeducativa en modalidad en línea, en la Universidad de Milagro
(Ecuador).
³Licenciado en Cultura Fisica por la Universidad de Guayaquil, Magister en Pedagogía de la Cultura Fisica con mención Educación Física
Inclusiva, y doctorando en Cultura Fisica. Soy docente universitario de pregrado y posgrado.
Resumen
La presente investigación tuvo como objetivo
analizar la influencia de las estrategias
inclusivas en la inclusión educativa de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
(TEA) en Educación Básica. El estudio se
desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con
diseño no experimental, transversal y alcance
descriptivo-correlacional. La población estuvo
conformada por 96 docentes, 42 estudiantes con
TEA y 12 directivos pertenecientes a
instituciones educativas que implementan
procesos de inclusión. La muestra final estuvo
integrada por 131 participantes. Para la
recolección de datos se emplearon las técnicas
de encuesta y observación estructurada,
utilizando un cuestionario de 30 ítems y una
ficha de observación validados mediante juicio
de expertos. La confiabilidad del instrumento
alcanzó un coeficiente Alfa de Cronbach de
0,91. Los resultados evidenciaron que el 63,7%
de los docentes presenta niveles altos o muy
altos de aplicación de estrategias inclusivas,
destacándose principalmente el uso de apoyos
visuales (28,6%), adaptaciones metodológicas
(23,4%) y organización estructurada del aula
(19,5%). Asimismo, el 66,7% de los estudiantes
con Trastorno del Espectro Autista alcanzó
niveles altos o muy altos de inclusión educativa,
observándose avances significativos en
participación académica, acceso a recursos
adaptados y seguimiento de rutinas escolares. El
análisis correlacional mediante el coeficiente de
Spearman mostró una relación positiva alta y
estadísticamente significativa entre las
estrategias inclusivas y la inclusión educativa
= 0,812; p = 0,000). Se concluye que la
implementación sistemática de estrategias
inclusivas favorece significativamente la
participación, accesibilidad e integración
escolar de estudiantes con TEA, contribuyendo
al fortalecimiento de entornos educativos más
equitativos, accesibles y orientados al respeto
de la diversidad.
Palabras clave: Educación inclusiva,
Trastorno del espectro autista, Estrategias
inclusivas, Educación Básica, Diversidad.
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Abstract
This research aimed to analyze the influence of
inclusive strategies on the educational inclusion
of students with Autism Spectrum Disorder
(ASD) in Basic Education. The study was
conducted using a quantitative approach, with a
non-experimental, cross-sectional design and a
descriptive-correlational scope. The population
consisted of 96 teachers, 42 students with ASD,
and 12 administrators from educational
institutions that implement inclusion processes.
The final sample comprised 131 participants.
Data collection techniques included surveys and
structured observation, using a 30-item
questionnaire and an observation checklist
validated by expert review. The instrument's
reliability achieved a Cronbach's alpha
coefficient of 0.91. The results showed that
63.7% of the teachers demonstrated high or
very high levels of application of inclusive
strategies, primarily the use of visual aids
(28.6%), methodological adaptations (23.4%),
and structured classroom organization (19.5%).
Furthermore, 66.7% of students with Autism
Spectrum Disorder achieved high or very high
levels of educational inclusion, with significant
progress observed in academic participation,
access to adapted resources, and adherence to
school routines. Correlational analysis using
Spearman's rank correlation coefficient showed
a strong and statistically significant positive
relationship between inclusive strategies and
educational inclusion = 0.812; p = 0.000). It
is concluded that the systematic implementation
of inclusive strategies significantly promotes
the participation, accessibility, and school
integration of students with ASD, contributing
to the strengthening of more equitable,
accessible, and diversity-oriented educational
environments.
Keywords: Inclusive education, Autism
spectrum disorder, Inclusive strategies,
Basic education, Diversity.
Sumario
Esta pesquisa teve como objetivo analisar a
influência de estratégias inclusivas na inclusão
educacional de alunos com Transtorno do
Espectro Autista (TEA) na Educação Básica. O
estudo foi conduzido utilizando uma abordagem
quantitativa, com delineamento transversal não
experimental e escopo descritivo-correlacional.
A população foi composta por 96 professores,
42 alunos com TEA e 12 gestores de
instituições de ensino que implementam
processos de inclusão. A amostra final foi
composta por 131 participantes. As técnicas de
coleta de dados incluíram questionários e
observação estruturada, utilizando um
questionário de 30 itens e uma lista de
verificação de observação validada por
especialistas. A confiabilidade do instrumento
atingiu um coeficiente alfa de Cronbach de
0,91. Os resultados mostraram que 63,7% dos
professores demonstraram níveis altos ou muito
altos de aplicação de estratégias inclusivas,
principalmente o uso de recursos visuais
(28,6%), adaptações metodológicas (23,4%) e
organização estruturada da sala de aula
(19,5%). Além disso, 66,7% dos alunos com
Transtorno do Espectro Autista (TEA)
alcançaram níveis altos ou muito altos de
inclusão educacional, com progresso
significativo observado na participação
acadêmica, no acesso a recursos adaptados e na
adesão à rotina escolar. A análise correlacional
utilizando o coeficiente de correlação de
Spearman demonstrou uma forte relação
positiva e estatisticamente significativa entre as
estratégias inclusivas e a inclusão educacional
= 0,812; p = 0,000). Conclui-se que a
implementação sistemática de estratégias
inclusivas promove significativamente a
participação, a acessibilidade e a integração
escolar de alunos com TEA, contribuindo para
o fortalecimento de ambientes educacionais
mais equitativos, acessíveis e orientados para a
diversidade.
Palavras-chave: Educação inclusiva,
Transtorno do espectro autista, Estratégias
inclusivas, Educação básica, Diversidade.
Introducción
La educación inclusiva se ha consolidado como
uno de los principales paradigmas educativos
del siglo XXI debido a su compromiso con la
garantía del derecho a una educación de calidad
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para todos los estudiantes, independientemente
de sus características personales, sociales o
cognitivas. Este enfoque reconoce la diversidad
como una condición inherente a las
comunidades educativas y promueve la
eliminación de barreras que limitan la
participación y el aprendizaje de determinados
grupos estudiantiles. En este contexto, los
sistemas educativos han asumido el desafío de
transformar sus prácticas pedagógicas,
estructuras organizativas y modelos
curriculares con el propósito de responder
adecuadamente a las necesidades de una
población cada vez más diversa (UNESCO,
2020). Asimismo, la inclusión educativa
implica generar condiciones que permitan a
todos los estudiantes participar activamente en
los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro
de entornos accesibles y respetuosos de sus
particularidades. La creciente presencia de
estudiantes con necesidades específicas dentro
de las aulas regulares ha incrementado la
necesidad de desarrollar estrategias
pedagógicas orientadas a garantizar una
educación verdaderamente inclusiva. En
consecuencia, el fortalecimiento de prácticas
inclusivas constituye una prioridad para los
sistemas educativos contemporáneos.
Entre los grupos que requieren una atención
educativa especializada se encuentran los
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
(TEA), condición del neurodesarrollo
caracterizada por diferencias en la
comunicación social, la interacción
interpersonal y la presencia de patrones de
comportamiento restringidos o repetitivos.
Según el Centers for Disease Control and
Prevention (CDC, 2024), la prevalencia del
TEA ha mostrado un incremento significativo
durante las últimas décadas, generando nuevos
desafíos para los sistemas educativos en
diferentes regiones del mundo. Esta realidad ha
impulsado el desarrollo de investigaciones
orientadas a comprender las necesidades
educativas de estos estudiantes y diseñar
estrategias que favorezcan su participación
efectiva dentro de los contextos escolares.
Asimismo, diversos estudios han demostrado
que los estudiantes con TEA pueden alcanzar
importantes avances académicos y sociales
cuando reciben apoyos adecuados y participan
en ambientes educativos inclusivos (Odom et
al., 2023). Sin embargo, aún persisten múltiples
barreras que limitan su plena inclusión dentro
de las aulas regulares. Por ello, resulta
indispensable fortalecer las estrategias
pedagógicas orientadas a responder a las
características específicas de esta población.
La inclusión educativa de estudiantes con TEA
trasciende la simple incorporación física dentro
de las instituciones escolares y requiere la
implementación de acciones sistemáticas que
favorezcan el aprendizaje, la participación y el
desarrollo integral. Diversas investigaciones
han evidenciado que estos estudiantes suelen
enfrentar dificultades relacionadas con la
comunicación social, la comprensión de normas
implícitas de interacción, la adaptación a
cambios en las rutinas y la participación en
actividades grupales (American Psychiatric
Association, 2022). Estas características pueden
generar desafíos significativos dentro de
entornos educativos diseñados tradicionalmente
para responder a perfiles de aprendizaje
homogéneos. Asimismo, la falta de preparación
docente y la escasez de recursos especializados
pueden dificultar la creación de experiencias
educativas accesibles para estudiantes con
TEA. Esta situación pone de manifiesto la
necesidad de desarrollar estrategias inclusivas
que permitan reducir las barreras existentes y
favorecer una participación más activa dentro
de los procesos educativos. En consecuencia, la
construcción de entornos escolares adaptados a
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la diversidad constituye una condición
fundamental para garantizar una educación
equitativa. En el contexto de la Educación
Básica, la inclusión de estudiantes con TEA
adquiere una relevancia especial debido a que
esta etapa constituye un período fundamental
para el desarrollo de competencias académicas,
sociales y emocionales. Durante estos años, los
estudiantes construyen habilidades relacionadas
con comunicación, convivencia, autonomía y
aprendizaje que influirán significativamente en
su trayectoria educativa futura. Sin embargo,
los estudiantes con TEA pueden experimentar
dificultades particulares para desenvolverse
dentro de dinámicas escolares que demandan
altos niveles de interacción social y adaptación
a múltiples situaciones de aprendizaje.
Diversos estudios señalan que la aplicación de
estrategias inclusivas adecuadamente
planificadas favorece mejoras significativas en
la participación, el rendimiento académico y el
bienestar emocional de esta población
estudiantil (Knight et al., 2022). Asimismo, la
implementación de apoyos personalizados
contribuye a fortalecer la confianza y el sentido
de pertenencia dentro de la comunidad
educativa. Por tanto, resulta imprescindible
profundizar en el análisis de las prácticas
pedagógicas orientadas a favorecer la inclusión
de estudiantes con TEA en Educación Básica.
Las estrategias inclusivas constituyen un
conjunto de acciones pedagógicas,
metodológicas y organizativas diseñadas para
responder a las diversas necesidades presentes
dentro de los contextos educativos. Estas
estrategias incluyen adaptaciones curriculares,
uso de apoyos visuales, estructuración de
ambientes de aprendizaje, implementación de
sistemas alternativos de comunicación y
desarrollo de actividades orientadas a fortalecer
las habilidades sociales de los estudiantes.
Según Simpson y Bruck (2021), las
intervenciones educativas más efectivas para
estudiantes con TEA son aquellas que
combinan apoyos individualizados con
oportunidades permanentes de participación
dentro de contextos inclusivos. Asimismo, la
evidencia científica señala que la utilización de
metodologías flexibles favorece la accesibilidad
y el aprendizaje significativo de estos
estudiantes. La implementación adecuada de
estrategias inclusivas permite reducir barreras
que afectan la participación escolar y promueve
experiencias educativas s equitativas. En
consecuencia, estas prácticas representan
herramientas fundamentales para fortalecer los
procesos de inclusión educativa.
La participación del docente constituye uno de
los factores más influyentes en el éxito de los
procesos de inclusión educativa dirigidos a
estudiantes con TEA. Los docentes desempeñan
un papel esencial en la planificación, ejecución
y evaluación de estrategias orientadas a
responder a las necesidades específicas de sus
estudiantes. Diversas investigaciones han
demostrado que la formación docente en
educación inclusiva se encuentra estrechamente
relacionada con actitudes positivas hacia la
diversidad y con una mayor capacidad para
implementar prácticas pedagógicas efectivas
(Florian & Black-Hawkins, 2021). Asimismo,
los educadores que poseen conocimientos sobre
las características del TEA suelen mostrar
mayor seguridad para adaptar actividades y
promover la participación de estos estudiantes
dentro del aula. Esta realidad evidencia la
necesidad de fortalecer programas de formación
continua que permitan desarrollar competencias
profesionales relacionadas con la atención a la
diversidad. Por tanto, la capacitación docente
constituye un elemento clave para garantizar la
inclusión efectiva de estudiantes con TEA. La
colaboración entre familia, escuela y
profesionales especializados representa otro
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componente fundamental para el desarrollo de
procesos inclusivos exitosos. Diversos estudios
destacan que la coordinación entre los
diferentes actores involucrados en la educación
de estudiantes con TEA favorece una mayor
coherencia en las estrategias de apoyo y
contribuye a mejorar los resultados académicos
y sociales (Kurth & Enyart, 2023). Asimismo,
la participación de las familias proporciona
información valiosa sobre las necesidades,
intereses y fortalezas de los estudiantes,
permitiendo diseñar intervenciones más
pertinentes y personalizadas. La construcción
de redes de apoyo también facilita la
identificación temprana de dificultades y la
implementación de acciones preventivas
orientadas a favorecer el desarrollo integral. En
consecuencia, los procesos de inclusión
educativa requieren enfoques colaborativos que
promuevan la corresponsabilidad entre todos
los actores involucrados. De esta manera, es
posible fortalecer las oportunidades de
aprendizaje y participación de los estudiantes
con TEA.
En América Latina y particularmente en
Ecuador, las políticas educativas han avanzado
progresivamente hacia modelos de educación
inclusiva que reconocen el derecho de los
estudiantes con discapacidad y necesidades
específicas a participar en instituciones
educativas regulares. No obstante, diversos
estudios evidencian que aún persisten desafíos
relacionados con recursos, formación docente,
adecuación curricular y disponibilidad de
apoyos especializados para estudiantes con
TEA (CEPAL, 2023). Esta situación genera
diferencias significativas entre los principios
establecidos en las normativas educativas y las
prácticas desarrolladas dentro de los centros
escolares. Asimismo, las limitaciones existentes
pueden afectar la calidad de los procesos de
inclusión y restringir las oportunidades de
aprendizaje de los estudiantes. Por ello, resulta
necesario generar evidencia científica que
permita identificar estrategias inclusivas
efectivas y adaptadas a las realidades educativas
locales. En consecuencia, la investigación sobre
prácticas pedagógicas inclusivas adquiere una
importancia creciente dentro del contexto
educativo actual.
En este marco, la presente investigación tiene
como objetivo analizar las estrategias inclusivas
aplicadas para favorecer la participación y el
aprendizaje de estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista en Educación Básica. El
estudio busca identificar aquellas prácticas
pedagógicas que contribuyen al fortalecimiento
de la inclusión educativa y al desarrollo integral
de los estudiantes dentro de los contextos
escolares. Asimismo, pretende aportar
evidencia científica que permita orientar la
toma de decisiones institucionales y fortalecer
la formación docente en materia de educación
inclusiva. La relevancia de la investigación
radica en la necesidad de promover entornos
educativos capaces de responder de manera
efectiva a las características y necesidades de
los estudiantes con TEA. Además, los
resultados podrán servir como referente para
futuras investigaciones y programas orientados
al fortalecimiento de la inclusión educativa.
En consecuencia, el estudio contribuye al
desarrollo de conocimientos que favorecen la
construcción de sistemas educativos más
equitativos, accesibles y respetuosos de la
diversidad. La educación inclusiva constituye
un enfoque pedagógico y social orientado a
garantizar el acceso, la participación y el
aprendizaje de todos los estudiantes dentro de
sistemas educativos que reconocen y valoran la
diversidad humana. Este paradigma surge como
respuesta a las limitaciones de modelos
tradicionales que promovían la segregación o
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integración parcial de estudiantes con
necesidades específicas de apoyo educativo.
Según UNESCO (2020), la inclusión educativa
implica la eliminación de barreras que
dificultan la participación plena de
determinados grupos estudiantiles y promueve
la construcción de entornos de aprendizaje
accesibles para todos. Asimismo, este enfoque
reconoce que las diferencias individuales
forman parte natural de cualquier comunidad
educativa y deben ser consideradas durante la
planificación de los procesos de enseñanza. La
educación inclusiva no se limita únicamente a
garantizar la presencia física de los estudiantes
en las aulas, sino que busca favorecer
experiencias significativas de aprendizaje y
participación social. En consecuencia, se ha
convertido en uno de los principios
fundamentales de las políticas educativas
contemporáneas orientadas a la equidad y la
justicia social.
El Trastorno del Espectro Autista constituye
una condición del neurodesarrollo caracterizada
por diferencias en la comunicación social, la
interacción interpersonal y la presencia de
patrones de comportamiento, intereses o
actividades restringidas y repetitivas. La
American Psychiatric Association (2022)
señala que las manifestaciones del TEA varían
considerablemente entre individuos, razón por
la cual se utiliza el término espectro para
describir la amplia diversidad de características
presentes en esta población. Asimismo, las
personas con autismo pueden presentar
fortalezas particulares relacionadas con
memoria, atención al detalle, pensamiento
lógico y habilidades específicas en
determinadas áreas del conocimiento. Sin
embargo, también pueden enfrentar desafíos
asociados con la comprensión de situaciones
sociales, la flexibilidad conductual y la
adaptación a cambios en el entorno. Estas
características influyen directamente en los
procesos educativos y requieren la
implementación de estrategias pedagógicas
adaptadas a las necesidades individuales de
cada estudiante. Por tanto, comprender la
naturaleza del TEA resulta esencial para
desarrollar prácticas inclusivas efectivas dentro
de los contextos escolares.
La prevalencia del Trastorno del Espectro
Autista ha experimentado un crecimiento
significativo durante las últimas décadas,
convirtiéndose en un tema prioritario para los
sistemas educativos a nivel mundial. De
acuerdo con los datos reportados por los Centers
for Disease Control and Prevention (2024),
actualmente se estima que aproximadamente
uno de cada 36 niños presenta diagnóstico de
TEA. Este incremento ha generado una mayor
presencia de estudiantes con autismo dentro de
las aulas regulares y ha impulsado la necesidad
de fortalecer las capacidades institucionales
para responder adecuadamente a sus
requerimientos educativos. Asimismo, el
aumento de diagnósticos ha favorecido el
desarrollo de investigaciones orientadas a
identificar prácticas pedagógicas efectivas para
promover la inclusión escolar.
Diversos estudios han demostrado que la
implementación temprana de apoyos adecuados
favorece significativamente el desarrollo
académico, social y emocional de estos
estudiantes. En consecuencia, la inclusión de
estudiantes con TEA representa uno de los
desafíos más importantes para la educación
contemporánea. La inclusión educativa de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
requiere la implementación de estrategias que
permitan responder a las particularidades de sus
procesos de aprendizaje sin generar situaciones
de exclusión o discriminación. Diversas
investigaciones han demostrado que los
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estudiantes con TEA obtienen mejores
resultados cuando participan en ambientes
educativos estructurados, predecibles y
adaptados a sus necesidades individuales
(Odom et al., 2023). Asimismo, la organización
clara de actividades, el uso de apoyos visuales y
la anticipación de cambios contribuyen a
reducir niveles de ansiedad y favorecen la
participación activa dentro del aula. Estas
condiciones permiten que los estudiantes
comprendan mejor las expectativas del entorno
escolar y desarrollen mayores niveles de
autonomía. De igual manera, la implementación
de estrategias inclusivas favorece la
construcción de relaciones sociales positivas
con compañeros y docentes. Por tanto, la
adaptación de los contextos educativos
constituye un elemento esencial para garantizar
procesos inclusivos efectivos.
Las estrategias inclusivas pueden definirse
como el conjunto de acciones pedagógicas,
metodológicas y organizativas diseñadas para
eliminar barreras y favorecer la participación de
todos los estudiantes dentro de los procesos
educativos. Estas estrategias se fundamentan en
principios de equidad, flexibilidad y atención a
la diversidad, buscando responder a las
características particulares de cada alumno.
Según Florian y Black-Hawkins (2021), las
prácticas inclusivas más efectivas son aquellas
que se desarrollan desde una perspectiva
preventiva y consideran la diversidad como una
oportunidad para enriquecer los procesos de
enseñanza y aprendizaje. Asimismo, las
estrategias inclusivas deben promover la
participación activa de los estudiantes en
actividades académicas y sociales sin generar
procesos de segregación. Su implementación
exige una planificación cuidadosa que
contemple recursos, metodologías y formas de
evaluación adaptadas a diferentes necesidades.
En consecuencia, estas estrategias representan
herramientas fundamentales para fortalecer la
inclusión educativa de estudiantes con TEA.
Uno de los recursos más utilizados en la
atención educativa de estudiantes con autismo
es el empleo de apoyos visuales. Diversos
estudios han demostrado que las personas con
TEA suelen procesar con mayor facilidad la
información presentada mediante imágenes,
pictogramas, gráficos o esquemas visuales
(Knight et al., 2022). Estos recursos facilitan la
comprensión de instrucciones, favorecen la
organización de actividades y contribuyen a
mejorar la comunicación dentro del entorno
escolar. Asimismo, los apoyos visuales
permiten anticipar rutinas y reducir la
incertidumbre asociada a cambios inesperados
en las dinámicas educativas. Su utilización
también fortalece la autonomía de los
estudiantes al proporcionar referencias claras
sobre las tareas y expectativas del contexto
escolar. De igual manera, favorecen la
participación en actividades académicas y
sociales. Por tanto, los apoyos visuales
constituyen una estrategia inclusiva de gran
relevancia para la educación de estudiantes con
TEA.
Otra estrategia ampliamente reconocida
consiste en la estructuración de ambientes de
aprendizaje organizados y predecibles. Los
estudiantes con autismo suelen beneficiarse de
entornos donde las rutinas, espacios y
actividades mantienen niveles adecuados de
organización y claridad. Según Simpson y
Bruck (2021), la estructuración ambiental
favorece la comprensión de las dinámicas
escolares y reduce comportamientos asociados
con ansiedad o desorientación. Asimismo,
permite anticipar acontecimientos y facilita la
adaptación a las actividades propuestas por los
docentes. La utilización de horarios visuales,
secuencias de actividades y espacios claramente
delimitados contribuye significativamente a
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mejorar la participación y el desempeño
académico. Estas acciones favorecen el
desarrollo de habilidades de autorregulación y
fortalecen la sensación de seguridad dentro del
entorno educativo. En consecuencia, la
organización estructurada del aula constituye
una estrategia inclusiva esencial para
estudiantes con TEA.
El desarrollo de habilidades sociales representa
otro componente fundamental dentro de los
procesos de inclusión educativa dirigidos a
estudiantes con autismo. Las dificultades
relacionadas con interacción social y
comunicación constituyen algunas de las
características más frecuentes asociadas al
TEA, razón por la cual resulta necesario
implementar acciones orientadas a fortalecer
estas competencias. Diversos estudios
evidencian que las intervenciones centradas en
habilidades sociales favorecen mejoras
significativas en la calidad de las relaciones
interpersonales y en la participación escolar
(Kurth & Enyart, 2023). Asimismo, la
enseñanza explícita de normas sociales,
resolución de conflictos y estrategias de
comunicación contribuye a mejorar la
integración dentro de los grupos de pares. Estas
acciones permiten generar mayores
oportunidades de interacción y favorecen el
desarrollo emocional de los estudiantes. Por
tanto, el fortalecimiento de habilidades sociales
constituye una estrategia indispensable para
promover una inclusión educativa efectiva.
La formación docente constituye uno de los
factores más influyentes en el éxito de los
procesos inclusivos dirigidos a estudiantes con
Trastorno del Espectro Autista. Los docentes
son responsables de diseñar experiencias
educativas que respondan a la diversidad y
garanticen oportunidades de aprendizaje para
todos los estudiantes. Diversas investigaciones
han demostrado que los educadores con
formación específica en inclusión y autismo
muestran mayor capacidad para implementar
estrategias efectivas dentro del aula (Florian &
Black-Hawkins, 2021). Asimismo, la
capacitación continua favorece el desarrollo de
actitudes positivas hacia la diversidad y
fortalece las competencias profesionales
necesarias para atender necesidades complejas.
La formación docente también facilita la
identificación temprana de dificultades y la
aplicación de intervenciones adecuadas. En
consecuencia, el fortalecimiento de las
capacidades profesionales constituye una
condición esencial para garantizar la inclusión
de estudiantes con TEA.
La colaboración entre familia, escuela y
profesionales especializados representa un
elemento clave para el desarrollo exitoso de
estrategias inclusivas dirigidas a estudiantes con
autismo. La evidencia científica señala que los
mejores resultados educativos se obtienen
cuando existe coordinación entre los diferentes
actores involucrados en el proceso formativo
(Kurth & Enyart, 2023). Asimismo, las familias
aportan información valiosa sobre intereses,
necesidades y fortalezas de los estudiantes,
facilitando la planificación de intervenciones
más pertinentes. La participación de psicólogos,
terapeutas y especialistas también contribuye al
diseño de apoyos específicos que favorecen el
aprendizaje y la inclusión social. Esta
colaboración fortalece la continuidad de las
estrategias implementadas en distintos
contextos y favorece el desarrollo integral de los
estudiantes. En consecuencia, la construcción
de redes de apoyo interinstitucionales
constituye una condición fundamental para
garantizar procesos educativos inclusivos y de
calidad para estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista.
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Materiales y Métodos
La presente investigación se desarrolló bajo un
enfoque cuantitativo debido a que permitió
analizar de manera objetiva la influencia de las
estrategias inclusivas en la atención educativa
de estudiantes con Trastorno del Espectro
Autista (TEA) dentro del contexto de la
Educación Básica. Este enfoque se fundamenta
en la recopilación sistemática de datos
cuantificables y en la utilización de
procedimientos estadísticos que facilitan la
descripción, análisis e interpretación de
fenómenos educativos a partir de evidencias
empíricas (Hernández-Sampieri & Mendoza,
2018). La variable independiente estuvo
constituida por las estrategias inclusivas
aplicadas por los docentes, considerando
dimensiones relacionadas con apoyos visuales,
estructuración del aula, desarrollo de
habilidades sociales, adaptaciones
metodológicas y trabajo colaborativo con las
familias.
La variable dependiente correspondió a la
inclusión educativa de estudiantes con
Trastorno del Espectro Autista, evaluada
mediante indicadores asociados con
participación académica, interacción social,
accesibilidad al aprendizaje y permanencia en
las actividades escolares. Asimismo, el estudio
buscó identificar el grado de relación existente
entre ambas variables dentro del contexto
educativo analizado. En consecuencia, el
enfoque cuantitativo permitió obtener
información objetiva y verificable para
responder a los objetivos planteados en la
investigación. La investigación adoptó un
diseño no experimental de corte transversal y
alcance descriptivo-correlacional. El diseño no
experimental se justificó debido a que las
variables fueron observadas tal como se
manifestaron en la realidad educativa sin
intervención directa por parte de los
investigadores. Según Hernández-Sampieri y
Mendoza (2018), este tipo de diseño resulta
adecuado cuando se pretende estudiar
fenómenos sociales y educativos en sus
contextos naturales, permitiendo comprender
relaciones existentes entre variables sin alterar
las condiciones en las que estas ocurren.
Asimismo, el estudio fue transversal debido a
que la información se recopiló en un único
momento temporal durante el período
académico correspondiente. El alcance
descriptivo permitió caracterizar las estrategias
inclusivas implementadas por los docentes y el
nivel de inclusión alcanzado por los estudiantes
con TEA. De igual manera, el componente
correlacional facilitó determinar la relación
existente entre ambas variables. Por tanto, el
diseño metodológico seleccionado resultó
pertinente para el cumplimiento de los objetivos
de investigación.
La población estuvo conformada por 96
docentes de Educación Básica, 42 estudiantes
diagnosticados con Trastorno del Espectro
Autista y 12 directivos pertenecientes a
instituciones educativas que desarrollan
procesos de inclusión educativa. Estos
participantes fueron seleccionados debido a su
vinculación directa con la implementación y
gestión de estrategias inclusivas dirigidas a
estudiantes con TEA. Para la selección de la
muestra docente se aplicó un muestreo
probabilístico aleatorio simple, obteniéndose
una muestra de 77 docentes. En el caso de los
estudiantes con TEA y los directivos
institucionales, se utilizó un muestreo
intencional debido a la necesidad de incluir
participantes con experiencia directa en la
problemática estudiada. La muestra final estuvo
integrada por 131 participantes distribuidos
entre docentes, estudiantes y directivos. Esta
composición permitió obtener información
desde diferentes perspectivas involucradas en
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los procesos de inclusión educativa. En
consecuencia, la muestra seleccionada
proporcionó información suficiente para el
análisis estadístico y la interpretación de los
resultados. Para la recolección de información
se emplearon las técnicas de encuesta y
observación estructurada. La encuesta fue
aplicada a docentes y directivos con el propósito
de identificar las estrategias inclusivas
implementadas dentro de los procesos de
enseñanza y conocer sus percepciones respecto
a la inclusión de estudiantes con TEA. Como
instrumento se diseñó un cuestionario
estructurado compuesto por 30 ítems
distribuidos en cinco dimensiones: apoyos
visuales, organización del entorno educativo,
habilidades sociales, adaptaciones
metodológicas y colaboración familia-escuela.
Las respuestas fueron registradas mediante una
escala tipo Likert de cinco categorías:
totalmente en desacuerdo, en desacuerdo,
indiferente, de acuerdo y totalmente de acuerdo.
Paralelamente, se aplicó una ficha de
observación durante el desarrollo de actividades
escolares con el propósito de evaluar
indicadores relacionados con participación,
interacción social, autonomía y acceso a los
recursos educativos por parte de los estudiantes
con TEA. Ambos instrumentos fueron
diseñados considerando los objetivos
específicos de la investigación y los
fundamentos teóricos asociados a las variables
estudiadas. De esta manera, se garantizó la
obtención de información pertinente para el
análisis de la problemática investigada.
La validación de los instrumentos se realizó
mediante el procedimiento de juicio de
expertos, contando con la participación de tres
especialistas en educación inclusiva,
psicopedagogía y metodología de la
investigación. Los expertos evaluaron aspectos
relacionados con claridad, pertinencia,
relevancia y coherencia de cada uno de los ítems
propuestos, emitiendo observaciones que
permitieron optimizar los instrumentos antes de
su aplicación definitiva. Posteriormente, se
desarrolló una prueba piloto con 18 docentes
pertenecientes a instituciones educativas con
características similares a las de la población
objeto de estudio. Esta fase permitió verificar la
comprensión de los ítems y detectar posibles
dificultades relacionadas con la aplicación de
los instrumentos. Para determinar la
confiabilidad del cuestionario se utilizó el
coeficiente Alfa de Cronbach, obteniéndose un
valor de 0,91, considerado excelente según los
criterios establecidos para investigaciones
educativas. En consecuencia, los instrumentos
demostraron adecuados niveles de validez y
confiabilidad para su utilización dentro del
proceso investigativo.
El procesamiento y análisis de los datos se
realizó mediante el programa estadístico IBM
SPSS Statistics versión 27. Inicialmente, la
información recopilada fue codificada, tabulada
y organizada en matrices de datos para facilitar
su posterior tratamiento estadístico.
Posteriormente, se aplicaron técnicas de
estadística descriptiva como frecuencias,
porcentajes, medias y desviaciones estándar
para caracterizar el comportamiento de las
variables estudiadas. Asimismo, para
determinar la relación entre las estrategias
inclusivas y la inclusión educativa de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
se utilizó el coeficiente de correlación de
Spearman, debido a la naturaleza ordinal de los
datos obtenidos mediante escalas tipo Likert.
Los resultados fueron presentados mediante
tablas estadísticas acompañadas de análisis
interpretativos orientados a explicar los
principales hallazgos de la investigación.
Adicionalmente, durante todo el proceso
investigativo se respetaron principios éticos
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relacionados con consentimiento informado,
confidencialidad de la información, anonimato
de los participantes y participación voluntaria.
En consecuencia, el procedimiento
metodológico aplicado garantizó rigor
científico, objetividad y validez en los
resultados obtenidos.
Resultados y Discusión
A continuación, se presentan los resultados de
la investigación.
Tabla 1. Nivel de aplicación de estrategias
inclusivas para estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista.
Nivel de aplicación
Frecuencia
Porcentaje
Muy alto
18
23,4%
Alto
31
40,3%
Moderado
17
22,1%
Bajo
8
10,4%
Muy bajo
3
3,8%
Total
77
100%
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados evidencian que el 63,7% de los
docentes presenta niveles altos o muy altos en
la aplicación de estrategias inclusivas dirigidas
a estudiantes con Trastorno del Espectro
Autista. Este hallazgo refleja una tendencia
favorable hacia la implementación de prácticas
pedagógicas orientadas a responder a las
necesidades específicas de esta población
estudiantil. Asimismo, el 22,1% manifestó
niveles moderados de aplicación, mientras que
únicamente el 14,2% se ubicó en niveles bajos
o muy bajos. Estos resultados sugieren que la
mayoría de los docentes reconoce la
importancia de adaptar sus metodologías para
favorecer la participación y el aprendizaje de los
estudiantes con TEA. Sin embargo, la presencia
de un grupo de docentes con niveles reducidos
de implementación evidencia la necesidad de
fortalecer procesos de formación y
acompañamiento pedagógico. En consecuencia,
los datos reflejan avances importantes en
materia de inclusión educativa, aunque todavía
existen oportunidades de mejora dentro de las
instituciones analizadas.
Tabla 2. Estrategias inclusivas más utilizadas
por los docentes.
Estrategia inclusiva
Frecuencia
Porcentaje
Apoyos visuales
22
28,6%
Adaptaciones metodológicas
18
23,4%
Organización estructurada del aula
15
19,5%
Desarrollo de habilidades sociales
12
15,6%
Trabajo colaborativo con la familia
10
12,9%
Total
77
100%
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados muestran que los apoyos
visuales constituyen la estrategia inclusiva más
utilizada por los docentes, siendo señalada por
el 28,6% de los participantes. Este hallazgo
evidencia el reconocimiento de la importancia
de recursos como pictogramas, agendas
visuales, secuencias gráficas e imágenes para
facilitar la comprensión y organización de las
actividades escolares. Asimismo, las
adaptaciones metodológicas representan el
segundo recurso más empleado con un 23,4%,
seguidas por la organización estructurada del
aula con un 19,5%. El desarrollo de habilidades
sociales y el trabajo colaborativo con las
familias también aparecen como estrategias
relevantes, aunque con porcentajes inferiores.
Estos resultados reflejan que las prácticas
inclusivas implementadas abarcan dimensiones
pedagógicas, sociales y organizativas del
proceso educativo.
Tabla 3. Nivel de inclusión educativa de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
Frecuencia
Porcentaje
11
26,2%
17
40,5%
9
21,4%
4
9,5%
1
2,4%
42
100%
Fuente: Elaboración propia.
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Los resultados evidencian que el 66,7% de los
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
presenta niveles altos o muy altos de inclusión
educativa dentro de las instituciones analizadas.
Este hallazgo indica que la mayoría participa
activamente en las actividades académicas y
sociales desarrolladas en el contexto escolar.
Asimismo, el 21,4% alcanzó niveles moderados
de inclusión, mientras que únicamente el 11,9%
registró niveles bajos o muy bajos. Los datos
sugieren que las estrategias implementadas han
favorecido condiciones adecuadas para la
participación de los estudiantes con TEA dentro
de los procesos educativos. Sin embargo, la
existencia de algunos casos con niveles
limitados de inclusión demuestra que aún
persisten barreras relacionadas con
accesibilidad, interacción social y adaptación
curricular. Por tanto, resulta necesario continuar
fortaleciendo las acciones orientadas a
garantizar una inclusión plena y sostenible.
Tabla 4. Indicadores observados de inclusión
educativa en estudiantes con TEA
Indicador
observado
Siempre
Casi
siempre
Algunas
veces
Casi
nunca
Participa en
actividades
académicas
36%
35%
21%
8%
Interactúa con
compañeros
28%
39%
24%
9%
Utiliza apoyos
visuales de
manera efectiva
42%
33%
18%
7%
Sigue rutinas
establecidas
39%
34%
20%
7%
Accede a
recursos
educativos
adaptados
35%
37%
20%
8%
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados obtenidos mediante observación
muestran niveles favorables de inclusión
educativa dentro de las aulas estudiadas. Más
del 70% de los estudiantes participa
regularmente en las actividades académicas y
utiliza de manera efectiva los recursos
adaptados proporcionados por los docentes.
Asimismo, se observaron altos niveles de
seguimiento de rutinas escolares y utilización
de apoyos visuales, elementos considerados
fundamentales para la educación de estudiantes
con TEA. Sin embargo, la interacción social con
compañeros presentó porcentajes ligeramente
inferiores respecto a otros indicadores, lo que
evidencia que las habilidades sociales continúan
representando un desafío importante dentro de
los procesos de inclusión. En consecuencia, los
resultados reflejan avances significativos en
accesibilidad y participación, aunque también
identifican áreas susceptibles de
fortalecimiento.
Tabla 5. Relación entre estrategias inclusivas e
inclusión educativa
Nivel de
estrategias
inclusivas
Inclusión
alta
Inclusión
moderada
Inclusión
baja
Muy alto
84%
11%
5%
Alto
76%
17%
7%
Moderado
57%
28%
15%
Bajo
33%
35%
32%
Muy bajo
18%
27%
55%
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados muestran una relación positiva
entre la aplicación de estrategias inclusivas y los
niveles de inclusión educativa alcanzados por
los estudiantes con Trastorno del Espectro
Autista. Los docentes que presentan mayores
niveles de implementación de estrategias
inclusivas registran también porcentajes más
elevados de participación, accesibilidad e
integración escolar de sus estudiantes. Por el
contrario, los niveles bajos de aplicación se
asocian con menores indicadores de inclusión
educativa. Estos hallazgos sugieren que la
utilización sistemática de apoyos visuales,
adaptaciones metodológicas y organización
estructurada del aula contribuye
significativamente a mejorar las oportunidades
de aprendizaje y participación. Asimismo, los
resultados evidencian la importancia de
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mantener una intervención pedagógica
constante y planificada para favorecer el
desarrollo integral de los estudiantes con TEA.
En consecuencia, las estrategias inclusivas
emergen como factores esenciales para
fortalecer los procesos de inclusión educativa.
Tabla 6. Correlación entre estrategias
inclusivas e inclusión educativa de estudiantes
con TEA.
Variables
Coeficiente de
Spearman
Significancia
Estrategias inclusivas e
inclusión educativa
0,812
0,000
Fuente: Elaboración propia.
El análisis estadístico realizado mediante el
coeficiente de correlación de Spearman
evidenció una correlación positiva alta y
estadísticamente significativa entre las
estrategias inclusivas y la inclusión educativa
de estudiantes con Trastorno del Espectro
Autista = 0,812; p = 0,000). Este resultado
demuestra que existe una relación fuerte entre
ambas variables, indicando que el incremento
en la aplicación de estrategias inclusivas se
asocia directamente con mayores niveles de
participación, accesibilidad e integración
escolar. La magnitud de la correlación obtenida
refleja que las prácticas pedagógicas inclusivas
constituyen un factor determinante para el éxito
de los procesos educativos dirigidos a
estudiantes con TEA.
Asimismo, los hallazgos confirman que la
implementación de apoyos adecuados
contribuye significativamente a la reducción de
barreras para el aprendizaje y la participación.
En consecuencia, los resultados permiten
afirmar que las estrategias inclusivas
representan un elemento clave para fortalecer la
inclusión educativa de estudiantes con
Trastorno del Espectro Autista en Educación
Básica. Los resultados obtenidos evidenciaron
que la aplicación de estrategias inclusivas
favorece significativamente la inclusión
educativa de estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista en Educación Básica. La
investigación mostró que más de la mitad de los
docentes implementa de manera frecuente
acciones orientadas a responder a las
necesidades específicas de esta población
estudiantil, lo que se refleja en los elevados
niveles de inclusión observados en los
estudiantes participantes. Estos hallazgos
coinciden con los planteamientos de la
UNESCO (2020), organismo que sostiene que
la educación inclusiva requiere la adopción de
prácticas pedagógicas capaces de eliminar
barreras para el aprendizaje y la participación.
Asimismo, los resultados respaldan las
afirmaciones de Florian y Black-Hawkins
(2021), quienes destacan que las estrategias
inclusivas constituyen herramientas
fundamentales para garantizar la equidad
educativa dentro de contextos escolares
diversos. La elevada proporción de docentes
que aplica estas prácticas refleja una creciente
sensibilización hacia la atención a la diversidad
y una mayor disposición para adaptar los
procesos educativos a las necesidades de los
estudiantes con TEA. En consecuencia, los
hallazgos confirman que la implementación de
estrategias inclusivas constituye una condición
esencial para fortalecer la inclusión educativa.
En relación con las estrategias inclusivas más
utilizadas, los resultados mostraron que los
apoyos visuales representan el recurso
pedagógico más empleado por los docentes para
favorecer el aprendizaje y la participación de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista.
Este hallazgo coincide con las investigaciones
desarrolladas por Knight et al. (2022), quienes
señalan que los apoyos visuales facilitan la
comprensión de instrucciones, la organización
de actividades y la anticipación de
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acontecimientos dentro del entorno escolar.
Asimismo, Odom et al. (2023) destacan que la
utilización de pictogramas, agendas visuales y
secuencias gráficas contribuye
significativamente a reducir la ansiedad y
mejorar la autonomía de los estudiantes con
TEA. Los resultados obtenidos reflejan que los
docentes reconocen la efectividad de estos
recursos para responder a las características
particulares del procesamiento cognitivo
asociado al autismo. Además, la amplia
utilización de adaptaciones metodológicas y de
la organización estructurada del aula demuestra
que las instituciones educativas han comenzado
a incorporar enfoques s flexibles y accesibles
para la atención de la diversidad. En
consecuencia, la evidencia obtenida respalda la
importancia de mantener y fortalecer estas
prácticas dentro de los contextos educativos
inclusivos.
Los resultados relacionados con los niveles de
inclusión educativa evidenciaron que una
proporción significativa de estudiantes con
Trastorno del Espectro Autista participa
activamente en las actividades académicas y
sociales desarrolladas dentro de las
instituciones educativas estudiadas. Este
hallazgo coincide con lo planteado por la
American Psychiatric Association (2022),
entidad que sostiene que los estudiantes con
TEA pueden alcanzar importantes niveles de
desarrollo académico y social cuando participan
en entornos educativos estructurados y
adecuadamente apoyados. Asimismo, Odom et
al. (2023) destacan que la inclusión efectiva
favorece el fortalecimiento de habilidades
comunicativas, sociales y académicas que
contribuyen al desarrollo integral de esta
población estudiantil. Los resultados obtenidos
sugieren que las estrategias implementadas
dentro de las instituciones participantes han
generado condiciones favorables para la
participación activa de los estudiantes con TEA.
Sin embargo, la existencia de algunos casos con
niveles moderados o bajos de inclusión
demuestra que aún persisten desafíos
relacionados con la eliminación total de
barreras educativas. Por tanto, resulta necesario
continuar fortaleciendo acciones orientadas a
garantizar oportunidades de aprendizaje
plenamente inclusivas. La observación
realizada dentro de las aulas permitió identificar
niveles elevados de participación académica,
seguimiento de rutinas y utilización efectiva de
apoyos visuales por parte de los estudiantes con
TEA.
Estos hallazgos coinciden con los
planteamientos de Simpson y Bruck (2021),
quienes sostienen que los ambientes educativos
estructurados favorecen la adaptación escolar y
mejoran significativamente los procesos de
aprendizaje de estudiantes con autismo.
Asimismo, los resultados evidenciaron que la
organización clara de actividades y la existencia
de recursos adaptados contribuyen a fortalecer
la autonomía y la participación dentro del aula.
No obstante, la interacción social con
compañeros presentó niveles relativamente
inferiores respecto a otros indicadores
observados. Esta situación coincide con las
investigaciones de Kurth y Enyart (2023),
quienes señalan que las habilidades sociales
continúan representando uno de los principales
desafíos para la inclusión educativa de
estudiantes con TEA. En consecuencia, aunque
los avances observados son significativos,
resulta necesario reforzar estrategias orientadas
específicamente al desarrollo de competencias
sociales y comunicativas. La relación
identificada entre la aplicación de estrategias
inclusivas y los niveles de inclusión educativa
constituye uno de los hallazgos más relevantes
de la investigación. Los resultados demostraron
que los docentes con mayores niveles de
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implementación de estrategias inclusivas
registran también mejores indicadores de
participación, accesibilidad e integración
escolar de los estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista. Este hallazgo coincide con las
investigaciones desarrolladas por Florian y
Black-Hawkins (2021), quienes destacan que
las prácticas pedagógicas inclusivas generan
condiciones más favorables para la
participación de estudiantes con diversas
necesidades educativas. Asimismo, la
UNESCO (2020) sostiene que la eliminación de
barreras para el aprendizaje depende en gran
medida de la capacidad de los docentes para
adaptar los procesos educativos a las
características individuales de sus estudiantes.
Los resultados obtenidos evidencian que la
aplicación sistemática de apoyos visuales,
adaptaciones curriculares y estrategias de
organización del entorno favorece
significativamente los procesos de inclusión.
En consecuencia, las estrategias inclusivas
pueden considerarse elementos fundamentales
para garantizar una educación equitativa y
accesible. Uno de los resultados más
significativos del estudio fue la obtención de
una correlación positiva alta y estadísticamente
significativa entre las estrategias inclusivas y la
inclusión educativa de estudiantes con TEA
= 0,812; p = 0,000). Este resultado indica que
existe una relación fuerte entre ambas variables,
demostrando que el incremento en la aplicación
de prácticas inclusivas se asocia con mayores
niveles de participación, accesibilidad y
permanencia escolar. La magnitud de esta
correlación evidencia que las estrategias
inclusivas no constituyen acciones
complementarias dentro del proceso educativo,
sino factores determinantes para el éxito de la
inclusión de estudiantes con autismo. Estos
hallazgos coinciden con las aportaciones de
Odom et al. (2023), quienes destacan que las
intervenciones educativas estructuradas y
adaptadas producen mejoras significativas en el
desempeño académico y social de los
estudiantes con TEA. Asimismo, respaldan las
conclusiones de Knight et al. (2022), quienes
señalan que las prácticas inclusivas favorecen la
reducción de barreras y fortalecen las
oportunidades de participación dentro de los
contextos escolares. En consecuencia, la
evidencia estadística obtenida confirma la
importancia de consolidar estrategias inclusivas
como parte esencial de las políticas educativas
orientadas a la atencn de estudiantes con
Trastorno del Espectro Autista.
Los resultados permiten afirmar que las
estrategias inclusivas constituyen herramientas
fundamentales para promover procesos
educativos más equitativos, accesibles y
participativos para estudiantes con Trastorno
del Espectro Autista en Educación Básica. La
investigación evidenció que la combinación de
apoyos visuales, adaptaciones metodológicas,
estructuración del entorno educativo y
fortalecimiento de habilidades sociales genera
condiciones favorables para el aprendizaje y la
participación escolar. Asimismo, los hallazgos
resaltan la importancia de la formación docente
continua y del trabajo colaborativo entre
escuela, familia y profesionales especializados
para garantizar una inclusión efectiva. Desde
una perspectiva educativa, los resultados
aportan evidencia científica relevante para
orientar políticas institucionales y programas de
capacitación dirigidos al fortalecimiento de
prácticas inclusivas. Además, contribuyen al
conocimiento sobre estrategias pedagógicas
efectivas para la atención de estudiantes con
TEA dentro de contextos escolares regulares.
En consecuencia, se reafirma la necesidad de
consolidar modelos educativos basados en la
inclusión como vía para garantizar el derecho a
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una educación de calidad para todos los
estudiantes.
Conclusiones
La investigación permitió concluir que la
implementación de estrategias inclusivas
constituye un factor determinante para
favorecer la inclusión educativa de estudiantes
con Trastorno del Espectro Autista en
Educación Básica. Los resultados evidenciaron
que la aplicación sistemática de apoyos
pedagógicos adaptados contribuye
significativamente a mejorar la participación, el
acceso al aprendizaje y la integración de los
estudiantes dentro de los contextos escolares.
Asimismo, se comprobó que las instituciones
educativas que promueven prácticas inclusivas
presentan mejores condiciones para responder a
la diversidad y garantizar oportunidades
equitativas de aprendizaje. Estos hallazgos
demuestran que la inclusión educativa no
depende exclusivamente de la presencia física
de los estudiantes dentro del aula, sino de la
existencia de estrategias que permitan su
participación efectiva en todas las actividades
académicas y sociales. De igual manera, la
investigación confirmó que la atención a las
necesidades específicas de los estudiantes con
TEA favorece su desarrollo integral y fortalece
su permanencia dentro del sistema educativo.
En consecuencia, las estrategias inclusivas
representan una herramienta fundamental para
garantizar una educación de calidad basada en
principios de equidad y respeto a la diversidad.
Los resultados permitieron identificar que los
apoyos visuales constituyen la estrategia
inclusiva más utilizada por los docentes para
favorecer los procesos de aprendizaje de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista.
La utilización de pictogramas, agendas visuales,
secuencias gráficas y otros recursos similares
facilita la comprensión de instrucciones, la
organización de actividades y la adaptación a
las rutinas escolares. Asimismo, las
adaptaciones metodológicas y la estructuración
del entorno educativo mostraron una influencia
positiva en la participación académica y social
de los estudiantes. Estos hallazgos evidencian
que las estrategias basadas en la previsibilidad,
organización y accesibilidad contribuyen
significativamente a reducir barreras que
limitan el aprendizaje. Además, se comprobó
que la combinación de diversas estrategias
genera resultados más favorables que la
aplicación aislada de una única intervención.
Por tanto, la planificación pedagógica inclusiva
debe contemplar una variedad de recursos y
apoyos que respondan a las características
particulares de cada estudiante con TEA.
La investigación permitió concluir que los
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
alcanzan mayores niveles de inclusión
educativa cuando participan en entornos
escolares que incorporan prácticas pedagógicas
inclusivas de manera permanente. Los
resultados evidenciaron niveles favorables de
participación académica, acceso a recursos
educativos adaptados y seguimiento de rutinas
estructuradas. Asimismo, se observó que la
existencia de apoyos específicos contribuye a
fortalecer la autonomía y la permanencia de los
estudiantes dentro de las actividades escolares.
Estos hallazgos demuestran que la inclusión
efectiva requiere la eliminación de barreras
curriculares, metodológicas y organizativas que
dificultan el aprendizaje y la participación. Sin
embargo, también se identificó que las
habilidades sociales continúan representando
uno de los principales desafíos para esta
población estudiantil. En consecuencia, resulta
necesario fortalecer intervenciones orientadas
al desarrollo de competencias comunicativas y
sociales que favorezcan una integración más
amplia dentro de la comunidad educativa. Otro
hallazgo relevante de la investigación fue la
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identificación de una relación positiva entre el
nivel de aplicación de estrategias inclusivas y
los niveles de inclusión educativa alcanzados
por los estudiantes con Trastorno del Espectro
Autista. Los resultados mostraron que los
docentes que implementan con mayor
frecuencia apoyos visuales, adaptaciones
metodológicas y estrategias de organización del
aula registran mejores indicadores de
participación e integración escolar de sus
estudiantes. Esta situación evidencia que las
prácticas inclusivas generan condiciones
favorables para el aprendizaje y fortalecen las
oportunidades de desarrollo académico y social.
Asimismo, se comprobó que la planificación
educativa centrada en las necesidades
individuales favorece una participación más
activa dentro de los procesos escolares. Estos
resultados resaltan la importancia de promover
una cultura institucional orientada a la inclusión
y al reconocimiento de la diversidad como un
valor educativo. Por tanto, las estrategias
inclusivas deben ser consideradas componentes
esenciales de la práctica pedagógica en
Educación Básica. El análisis estadístico
permitió concluir que existe una correlación
positiva alta y estadísticamente significativa
entre las estrategias inclusivas y la inclusión
educativa de estudiantes con Trastorno del
Espectro Autista. La correlación obtenida =
0,812; p = 0,000) evidenció que ambas variables
mantienen una relación fuerte y consistente
dentro del contexto investigado. Este resultado
demuestra que el incremento en la aplicación de
estrategias inclusivas se asocia directamente
con mayores niveles de participación,
accesibilidad e integración escolar. Asimismo,
la magnitud de la correlación confirma que las
prácticas inclusivas constituyen factores
decisivos para garantizar el éxito de los
procesos de inclusión educativa. En
consecuencia, la investigación reafirma la
importancia de consolidar prácticas
pedagógicas inclusivas como medio para
garantizar el derecho a una educación de calidad
para estudiantes con TEA.
La investigación concluyó que el
fortalecimiento de la inclusión educativa de
estudiantes con Trastorno del Espectro Autista
requiere el compromiso conjunto de docentes,
directivos, familias y profesionales
especializados. Los resultados evidenciaron que
la colaboración entre estos actores favorece la
implementación de estrategias más coherentes y
adaptadas a las necesidades de los estudiantes.
Asimismo, se comprobó que la formación
docente continua constituye un elemento
indispensable para garantizar la aplicación
efectiva de prácticas inclusivas dentro del aula.
Desde una perspectiva educativa, los hallazgos
aportan información relevante para orientar
procesos de mejora institucional y diseño de
políticas públicas dirigidas a la atención de la
diversidad. Además, contribuyen al desarrollo
del conocimiento científico relacionado con la
educación inclusiva y la atención a estudiantes
con TEA. En consecuencia, se reafirma la
necesidad de consolidar modelos educativos
inclusivos que promuevan la participación, el
aprendizaje y el desarrollo integral de todos los
estudiantes sin excepción.
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Arellano, Johana Cecilia Piloso Zambrano y
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obtenidos y elaboración de representaciones gráficas y visualización de los datos.
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cumple con los criterios científicos, metodológicos y éticos establecidos por la revista.
Declaración de los revisores
Los revisores externos que participaron en la evaluación del presente manuscrito declaran haber realizado el proceso de revisn de manera objetiva,
independiente y confidencial. Asimismo, manifiestan que no mantienen conflictos de interés con los autores ni con la investigación evaluada, y que sus
observaciones y recomendaciones se fundamentan exclusivamente en criterios científicos, metodológicos y académicos.
Declaración ética de la investigación
Los autores declaran que la investigación se desarrolló respetando los principios éticos de la investigación científica, garantizando la confidencialidad
de los datos y el respeto a los participantes del estudio. En los casos en que la investigación involucre seres humanos, los procedimientos deben ajustarse
a los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y a las normativas institucionales correspondientes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial
Los autores declaran que el uso de herramientas de inteligencia artificial, en caso de haberse utilizado durante el proceso de investigación o redacción
del manuscrito, se realizó únicamente como apoyo técnico para mejorar la claridad del lenguaje o el análisis de información, manteniendo siempre la
responsabilidad intelectual sobre el contenido del artículo. Las herramientas de inteligencia artificial no fueron utilizadas como autoras del manuscrito
ni sustituyen la responsabilidad académica de los investigadores.
Disponibilidad de datos
Los datos que respaldan los resultados de esta investigación estarán disponibles previa solicitud razonable al autor de correspondencia, respetando las
normas éticas y de confidencialidad establecidas por la investigación.