Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.2
Edición Especial V 2026
Condoi y Peceros (2021) mencionan que las
desenvolverse en sus actividades. En este
sentido, la estimulación en las actividades
fomenta una mayor participación y el desarrollo
de habilidades. Específicamente, las personas
con discapacidad auditiva se enfrentan a otra
realidad más preocupante, y el no haber
desarrollado correctamente habilidades de
razonamiento no verbal implica dificultades en
su comunicación, interacción social y desarrollo
emocional. Las habilidades no verbales, como
los gestos, expresiones faciales, lenguaje
corporal y contacto visual, son esenciales para
personas con discapacidad auditiva tienen que
estar frente a muchas dificultades en su vida, ya
que son muchas las barreras que impiden su
participación en la comunidad y su acceso a los
diferentes servicios. Si miramos a nuestro
alrededor, todo lo que vemos está diseñado para
oyentes y poco o nada para sordos. Por otra
parte, varios autores: Charry et al. (2023),
afirman que el hecho de que la persona acceda
a la lengua de señas le da identidad, mayor
autoestima y tendencia a participar en
actividades de la comunidad, las medidas y
apoyos sociales demuestran tener un papel
sobre la construcción favorable de la identidad
social de las personas con discapacidad, ya que
al instruirse podrán enfrentar los desafíos
sociales sin ser marginados.
la
comunicación
efectiva,
especialmente
cuando el lenguaje verbal es ausente.
De igual manera, se responde al objetivo 3:
determinar la predisposición para aprender la
Lengua de Señas Ecuatoriana y mejorar la
capacidad de comunicación de la persona con
discapacidad auditiva grave. Se tomaron en
cuenta las siguientes técnicas: encuesta dirigida
a la familia del estudio de caso, en la que los
resultados demuestran que existe preocupación
significativa por parte de la familia u hogar
sobre la comunicación en LSE con el hijo con
discapacidad auditiva, y que es un aspecto que
desean mejorar, ya que existen barreras que
impiden el proceso inclusivo con los miembros
de la familia, al no estar familiarizados con la
Lengua de Señas ecuatoriana. Sumado a lo
anterior, Segovia (2023) señala que la inclusión
es un factor importante que debe considerarse
en todos los ámbitos para que las personas con
discapacidad auditiva puedan aprender y
desarrollarse. Es por ello, que la lengua de señas
puede ser aprendida en diferentes edades, para
facilitar la participación a nivel social de las
En el test de inteligencia no verbal de Pierre
Weil, aplicado a la persona para medir e
identificar la habilidad de inteligencia general
no verbal que posee. Los datos obtenidos
demuestran que la persona tiene un coeficiente
diagnóstico y habilidad intelectual superiores,
97 (CI 129), así como también se confirma que
posee una inteligencia no verbal. Sin embargo,
presenta un bajo rendimiento. Este tipo de
perfil, obtenido de la persona, sugiere que es
apto para actividades que requieren análisis
visual y patrones lógicos complejos. El
rendimiento bajo (25 %) indica que se debe
desarrollar o reforzar ciertas habilidades de
razonamiento no verbal. El test de inteligencia
no verbal de Pierre Weill fue utilizado por
González (2022) en una población de 102
estudiantes, en la que permitió corroborar de
forma detallada sus habilidades intelectuales,
donde demostró que los niños con trastornos de
aprendizaje escolar rinden mucho peor que los
niños sin problemas de aprendizaje, esto debido
a que desde el hogar reciben el apoyo familiar y
la estimulación en sus actividades para
personas
estimulando
su
independencia,
propiciando la prevalencia de sus derechos y
ejercicio de sus deberes. Cabe destacar que es
indispensable que las familias con integrantes
con discapacidad auditiva tengan acceso a un
curso de Lengua de Señas ecuatoriana, ya que
Página 705