Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
de valoración fue de tipo Likert de cinco puntos:
que existiera ningún tipo de presión o
condicionamiento. Este principio constituyó el
1 = Nunca, 2 = Casi nunca, 3 = A veces, 4 =
Casi siempre, 5 = Siempre.
fundamento
ético
del
vínculo
entre
el
investigador y los participantes, asegurando
transparencia desde el inicio hasta el cierre del
proceso. Tal como lo sostienen Arias y Covinos
(2021), el consentimiento informado en
investigaciones con población escolar exigió
que los participantes comprendieran con
precisión el alcance del estudio y decidieran
libremente su involucramiento, lo que garantizó
el respeto a su autonomía y dignidad durante
todo el proceso investigativo. En cuanto a la
confidencialidad y el anonimato, se adoptaron
medidas concretas para proteger la identidad de
los estudiantes participantes, evitando en todo
momento la exposición de datos personales que
pudieran asociarse directamente con personas
identificables.
En referencia al rigor científico del instrumento,
el instrumento fue sometido al coeficiente de
Alfa de Cronbach, en donde se estableció un
índice de 0,847, lo que determinó que, de
acuerdo con los rangos establecidos por George
y Mallery (2003), existió una confiabilidad alta.
Esto significó que los ítems mantuvieron una
alta consistencia interna y midieron de manera
homogénea
las
categorías
estudiadas.
Asimismo, se realizó la prueba de normalidad,
en donde la prueba mostró que los proyectos de
economía circular escolar obtuvieron W = 0,963
con p = 0,381, y la mentalidad sostenible obtuvo
W = 0,958 con p = 0,342, ambos valores
superiores a 0,05, por lo que los datos
presentaron distribución normal; razón por la
que los ítems se trabajaron en escala tipo Likert
y se analizaron mediante puntajes totales, y en
inherencia a ello, se empleó una prueba de
correlación de Pearson.
La información recolectada fue tratada de
manera reservada, utilizada exclusivamente
para los fines académicos del estudio y
resguardada
con
criterios
de
seguridad
apropiados al contexto escolar. De acuerdo con
Gonzales et al. (2023), la protección de la
identidad de los participantes en investigaciones
educativas constituyó un imperativo ético
ineludible, pues salvaguardó la integridad
personal de los involucrados y fortaleció la
En cuanto al tratamiento de la información, los
datos fueron organizados y analizados en
función de los objetivos planteados. Se realizó
una descripción de frecuencias y porcentajes
para cada dimensión, seguida de un análisis
correlacional mediante el coeficiente de
Pearson, que permitió identificar el grado de
relación entre los proyectos de economía
circular escolar y la mentalidad sostenible. Este
procedimiento facilitó una lectura estructurada
de los resultados, permitiendo interpretar con
claridad los niveles de asociación entre ambas
categorías. En lo que respecta al consentimiento
informado, el proceso investigativo garantizó
que cada participante recibiera información
clara y completa sobre los propósitos del
estudio, el tratamiento que se daría a los datos y
el carácter voluntario de su participación, sin
confianza
en
el
proceso
se
científico,
trabajó con
especialmente
cuando
poblaciones como los estudiantes de educación
básica. Se asumió el principio de
responsabilidad social, orientando el estudio
hacia la generación de conocimiento que
pudiera contribuir de manera concreta a la
mejora de la formación ambiental y el bienestar
del estudiantado dentro del contexto escolar.
Este principio implicó también que los
hallazgos del estudio fueran tratados con rigor,
honestidad y coherencia, evitando la distorsión
de los datos o la presentación parcializada de los
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