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Esta escala se emplea como una herramienta
estratégica de tamizaje (screening) diseñada
para detectar de manera rápida y sencilla la
presencia de sintomatología emocional. Su
principal virtud radica en su capacidad para
evaluar el estado afectivo en pacientes
ambulatorios u hospitalizados sin que los
síntomas físicos o somáticos (como la fatiga, el
insomnio o la pérdida de apetito) interfieran en
la calificación psicológica. Al excluir estos
indicadores, que a menudo se confunden con
manifestaciones de enfermedades médicas
preexistentes, la escala garantiza una medición
puramente emocional de la ansiedad y la
depresión.
Conclusiones
Al relacionar el uso de las redes sociales con el
instrumento de Escala de Autoestima de
Rosenberg se evidencia que, a mayor
exposición a las plataformas digitales, el nivel
de autoestima tiende a ubicarse en rangos
moderados o bajos, lo que podría asociarse con
procesos de comparación social constante,
búsqueda de validación externa y percepción
distorsionada de la autoimagen. En la muestra
evaluada, el 26,67% presentó autoestima baja y
el 63,33% autoestima moderada, lo que
significa que el 90% de los estudiantes no
alcanza un nivel alto de autovaloración. De
igual manera, al aplicar la Escala de Ansiedad y
Depresión Hospitalaria (HADS) se observa que
el 70% de los estudiantes presenta niveles
moderados de depresión y el 20% niveles altos,
mientras que en ansiedad el 80% se ubica en
nivel moderado. Estos resultados indican que la
mayoría de los estudiantes experimenta
sintomatología emocional significativa,
principalmente en rangos intermedios, lo cual
puede afectar su rendimiento académico, sus
relaciones interpersonales y su bienestar
general. Al comparar ambos instrumentos, se
identifica una correspondencia relevante: la
predominancia de niveles moderados tanto en
depresión (70%) como en ansiedad (80%)
coincide con la alta proporción de autoestima
moderada (63,33%) y baja (26,67%). Esto
sugiere una posible relación inversa entre
autoestima y sintomatología emocional; es
decir, a menor autoestima, mayores
manifestaciones de ansiedad y depresión.
Asimismo, aunque los niveles altos de
depresión (20%) superan a los niveles altos de
ansiedad (3,33%), en ambos casos la presencia
de sintomatología moderada es
considerablemente elevada, lo que evidencia un
patrón emocional vulnerable dentro del grupo
estudiado.
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