Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 2.2
Edición Especial II 2026
necesidad de mantener estabilidad, eficiencia
Diversos autores señalan que los parámetros
aeróbicos tradicionales no explican
técnica y control motor se vuelve determinante
para sostener el rendimiento en distancias
superiores a los treinta kilómetros (Easthope et
al., 2014; Alcock et al., 2018; Soppelsa et al.,
2025; Tiller y Illidi, 2024). Asimismo, la fatiga
acumulada durante esfuerzos prolongados
afecta la coordinación intermuscular y produce
deterioros marcados en la economía de carrera
(Easthope et al., 2014), lo que coincide con los
análisis de Hoffman (2016), quien destaca que
la sobrecarga excéntrica en descensos repetidos
incrementa el riesgo de daño muscular y
compromete la integridad articular.
completamente el rendimiento en eventos de
ultradistancia, debido a que esta disciplina
requiere niveles elevados de fuerza, rigidez
musculotendinosa y estabilidad del core para
sostener la técnica en terrenos complejos
(Denadai y Greco, 2022; Easthope et al., 2014).
De igual manera, Laurin et al. (2019) afirman
que la capacidad neuromuscular mejora de
forma
sustancial
cuando
los
deportistas
incorporan programas de fuerza estructurados,
por lo que la preparación adecuada debe integrar
estímulos
destinados
a
incrementar
la
producción de fuerza máxima y la resistencia
frente a cargas excéntricas. Asimismo, Foulkes
et al. (2023) explican que el desarrollo conjunto
de la fuerza y la capacidad aeróbica incrementa
la eficiencia mecánica y la tolerancia a la fatiga
en esfuerzos prolongados. Sin embargo, la
Por otra parte, la literatura reciente evidencia
que los corredores de ultratrail presentan
alteraciones fisiológicas asociadas con la
calidad del sueño, la función gastrointestinal y
la respuesta hepática, debido a que los esfuerzos
continuos afectan la homeostasis sistémica
(Benedetti et al., 2021; D’Andrea et al., 2023;
Mauvieux et al., 2022). En este sentido, Daniel
et al. (2024) explican que la privación de sueño
disminuye la coordinación y aumenta la
percepción del esfuerzo, mientras que van
Venrooij et al. (2022) describen que la
integridad gastrointestinal se ve comprometida
en distancias prolongadas, lo que provoca
malestar digestivo y reduce la absorción de
nutrientes esenciales. Li et al. (2017) reportan
cambios relevantes en la función hepática en
corredores que participan en pruebas por etapas,
debido a que el estrés metabólico repetido
evidencia
científica
indica
que
muchos
corredores de ultratrail continúan utilizando
planes de entrenamiento centrados de manera
predominante en el volumen de carrera, por lo
que omiten estímulos de fuerza que resultan
determinantes para sostener la técnica durante
descensos repetidos y terrenos inestables (Chou
et al., 2016; Armento et al., 2023; Lima et al.,
2024; Nemkov et al., 2023; Soppelsa et al.,
2025).
Esta carencia metodológica incrementa la
vulnerabilidad ante lesiones por sobreuso y
acelera el deterioro neuromuscular durante
esfuerzos prolongados, debido a que la
musculatura del tren inferior pierde eficiencia
frente al impacto repetido (Goodrum et al.,
2025; Hoffman, 2016; Rizzo et al., 2024;
Soppelsa et al., 2025; Weir et al., 2025; Zapata
et al., 2024). En tal sentido, Hoffman (2016)
señala que la ausencia de una preparación
adecuada de fuerza produce alteraciones
técnicas evidentes en condiciones de fatiga
supera
los
mecanismos
compensatorios
habituales. En consecuencia, la interacción
entre factores musculares, neuromecánicos y
sistémicos completa un panorama en el cual el
rendimiento no depende únicamente de la
capacidad aeróbica, sino también de la
resistencia estructural y de la tolerancia
fisiológica frente a cargas extremas.
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