
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 2.2
Edición Especial II 2026
Página 415
pedagógicas en el aula de educación primaria.
Los resultados obtenidos en este estudio
confirman que el desarrollo de las habilidades
lecto-escritoras en segundo grado de educación
básica primaria depende, en gran medida, de la
implementación sistemática de estrategias
pedagógicas coherentes con las progresiones
cognitivas del estudiantado y con los
lineamientos curriculares nacionales. La
identificación de habilidades clave; fluidez
lectora, comprensión inicial, vocabulario,
producción escrita y ortografía natural, coincide
con la evidencia internacional y nacional que
reconoce la alfabetización inicial como un
proceso complejo, gradual y altamente sensible
a las prácticas de aula (Ehri, 2020; Graham et
al., 2020; Duke y Cartwright, 2021).
En relación con la Categoría A, los hallazgos
ratifican que la fluidez lectora y la comprensión
constituyen ejes centrales del segundo grado, tal
como lo establecen los Derechos Básicos de
Aprendizaje y los Estándares Básicos de
Competencias en Lenguaje del Ministerio de
Educación Nacional. La literatura reciente
sostiene que la fluidez no debe abordarse como
un fin en sí mismo, sino como una condición
que libera recursos cognitivos para la
comprensión del texto (Rasinski et al., 2020;
Snow y Matthews, 2016). Esta perspectiva se ve
reflejada en las estrategias analizadas, que
integran lectura, comprensión y producción
escrita como procesos interdependientes.
Respecto a la Categoría B, las estrategias
pedagógicas con mayor recurrencia; lectura
guiada, rutinas de comprensión, escritura por
procesos y lectura en voz alta, coinciden con
aquellas reportadas como más eficaces en
estudios recientes sobre alfabetización inicial
(Fisher y Frey, 2020; Fountas y Pinnell, 2021;
Morrow y Gambrell, 2021). Estos enfoques
comparten un rasgo común: sitúan al estudiante
como un sujeto activo del aprendizaje y al
docente como mediador que modela, acompaña
y retroalimenta de manera permanente (Díaz,
2025). Desde el punto de vista pedagógico, este
hallazgo refuerza la necesidad de superar
prácticas fragmentadas y mecánicas,
promoviendo una enseñanza de la lectoescritura
centrada en el sentido, la interacción y la
reflexión sobre el lenguaje.
La Categoría C, referida a la articulación con los
referentes curriculares y las mediaciones
didácticas, pone de manifiesto la importancia de
alinear las estrategias de aula con los DBA y los
Estándares de Lenguaje, no solo como un
requisito normativo, sino como una condición
para garantizar progresiones coherentes en el
aprendizaje. En este sentido, los resultados
coinciden con lo planteado por el Ministerio de
Educación Nacional, al señalar que la
enseñanza de la lectura y la escritura debe estar
acompañada de evaluaciones formativas que
orienten la toma de decisiones pedagógicas
(MEN, 2018). Asimismo, la literatura reciente
advierte que el uso de recursos; analógicos o
digitales, solo resulta efectivo cuando responde
a objetivos claros y a una planificación
didáctica intencionada (OECD, 2021; Marcos et
al., 2025).
Desde una perspectiva comparativa, los
hallazgos de este estudio dialogan con
investigaciones realizadas en contextos
similares, que destacan la eficacia de estrategias
sistemáticas y secuenciadas para reducir las
brechas en lectoescritura en los primeros grados
de primaria (Bravo-Valdivieso, 2020; Cain et
al., 2020). En particular, la sistematización
presentada en la tabla matriz permite visualizar
de manera integrada la relación entre estrategia,
habilidad, recurso y evaluación, lo que
constituye un aporte metodológico relevante
frente a estudios que abordan estas dimensiones
de forma aislada. El aporte pedagógico del