
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 2
Febrero del 2026
Página 827
national protocol to make the power
relationship more evident. Such an instrument,
combined with gender perspective training,
would make it possible to unify criteria, reduce
the reclassification of femicide as homicide,
and strengthen legal certainty during criminal
prosecution.
Keywords: Femicide, Power relations,
Criminal law, Gender perspective,
Ecuadorian jurisprudence.
Sumário
O feminicídio, definido no Artigo 141 do
Código Penal Orgânico Integral (COIP), tornou
a violência contra as mulheres no Equador mais
evidente nos últimos anos. Contudo, o
estabelecimento do elemento normativo de
"dinâmica de poder" suscitou problemas de
interpretação e comprovação que impactaram a
correta classificação do crime. O objetivo desta
pesquisa foi examinar como os operadores do
sistema de justiça compreendem e aplicam esse
elemento, bem como os desafios e abordagens
para sua correta implementação sob uma
perspectiva de gênero. A pesquisa combinou
métodos qualitativos e quantitativos, incluindo
análise jurídica (2017-2024), questionários
aplicados a especialistas jurídicos e entrevistas
com profissionais da justiça. Conforme
demonstrado pela triangulação, as avaliações
psicológicas são consideradas a evidência mais
eficaz para demonstrar a dinâmica de
dominação, tanto pelos respondentes (78,2%),
quanto pelos entrevistados (85%) e pelos
juízes. A análise conclui que há dispersão da
jurisprudência e lacunas na legislação, o que
torna ainda mais evidente a necessidade de um
protocolo nacional para o estabelecimento da
dinâmica de poder. Este instrumento, aliado à
formação em perspectiva de gênero,
possibilitaria a unificação de critérios, a
redução da reclassificação de feminicídio para
homicídio e o fortalecimento da segurança
jurídica durante o processo penal.
Palavras-chave: Feminicídio, Relações de
poder, Direito penal, Perspectiva de gênero,
Jurisprudência equatoriana.
Introducción
El problema de la violencia de género es un
asunto extremo, es por ello que una de las más
preocupantes vulneraciones a los derechos
humanos es el femicidio. En América Latina y
el Caribe, esta situación llega a grados
preocupantes, dado que de acuerdo con la
(Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga
y el Delito [UNODC], 2022), el país agrupa
cerca del 40% de los homicidios de mujeres
realizados por parejas o familiares, lo cual
evidencia persistentes estructuras de
desigualdad y normalización de la violencia. En
este sentido, la realidad en Ecuador es
igualmente grave. De acuerdo con la
(Fundación ALDEA, 2025) “muchas vidas
perdidas por la violencia feminicida: al menos
82 casos desde el 1 de enero hasta el 15 de
marzo 2025. Cada 21 horas, una mujer o niña ha
sido asesinada por la violencia machista en el
Ecuador”. Esta situación pone en manifiesto la
imperiosa necesidad de robustecer las
respuestas institucionales para una justicia
eficaz y con enfoque de género.
Según el (Código Orgánico Integral Penal
[COIP], 2014) en su artículo 141, tipifica el
femicidio como un delito independiente,
incluyendo entre sus elementos la presencia de
una “relación de poder” entre la persona
afectada y el atacante. No obstante, en la
práctica judicial este componente es
complicado de reconocer debido a su naturaleza
subjetiva y la ausencia de lineamientos claros
para su valoración. Pese a que Ecuador ha
ratificado acuerdos internacionales como la
Convención de Belém do Pará y la CEDAW, los
operadores de justicia enfrentan limitaciones
técnicas y doctrinales para interpretar
adecuadamente la noción de dicho elemento
normativo. La ausencia de normas semejantes y
el efecto de estereotipos de género ha derivado
en resoluciones judiciales que en ocasiones