Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 60
APRENDER EN TIEMPOS DE HIPERCONEXIÓN: ¿CÓMO AFECTA LA TECNOLOGÍA
AL DESARROLLO COGNITIVO JUVENIL?
LEARNING IN TIMES OF HYPERCONNECTION: HOW DOES TECHNOLOGY AFFECT
YOUTH COGNITIVE DEVELOPMENT?
Autores: ¹Karin Pricilla Morales Loor.
¹ORCID ID:
https://orcid.org/0009-0007-2891-8437
E-mail de contacto: karin.moralesl@ug.edu.ec
Afiliación:
1*
Universidad de Guayaquil, (Ecuador).
Artículo recibido: 09 de enero de 2026
Artículo revisado: 11 de enero de 2026
Artículo aprobado:13 de enero de 2026
1
Tecnóloga Pedagógica en Informática, graduada de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Licenciada en Ciencias de la Educación
mención Informática, graduada de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Magíster en Tecnología e Innovación Educativa, graduada de
la Universidad Tecnológica ECOTEC, (Ecuador).
Resumen
En la actualidad, la hiperconexión digital forma
parte central de la vida cotidiana de los jóvenes,
influyendo de manera directa en sus hábitos de
aprendizaje y procesamiento de la información.
El uso constante de tecnologías digitales ha
transformado las formas de atención, memoria
y pensamiento crítico durante etapas clave del
desarrollo cognitivo. En este contexto, resulta
fundamental analizar cómo la tecnología
impacta tanto positiva como negativamente en
el desarrollo cognitivo juvenil. El presente
estudio abordó el impacto de la hiperconexión
tecnológica en el desarrollo cognitivo de
adolescentes, con énfasis en la atención, la
memoria de trabajo y la calidad del sueño. Se
realizó una revisión narrativa sistematizada con
enfoque mixto, integrando hallazgos de
estudios experimentales, longitudinales,
transversales y revisiones sistemáticas
publicados entre 2009 y 2025 en bases de datos
indexadas. Los resultados indicaron que la
multitarea mediática y la exposición nocturna a
dispositivos afectaron negativamente la
concentración y el rendimiento académico,
mientras que el uso regulado con fines
educativos promovió competencias cognitivas
específicas. La calidad del sueño se identificó
como mediadora crítica en la relación entre
tecnología y desempeño cognitivo. Se concluyó
que la hiperconexión tiene efectos
ambivalentes, y que estrategias de regulación
del uso digital y educación tecnológica
consciente son fundamentales para favorecer el
aprendizaje y el bienestar juvenil.
Palabras Clave: Hiperconexión, Desarrollo
cognitivo, Adolescentes, Multitarea
mediática, Sueño.
Abstract
Currently, digital hyperconnectivity is a central
part of young people's daily lives, directly
influencing their learning habits and
information processing. The constant use of
digital technologies has transformed attention,
memory, and critical thinking patterns during
key stages of cognitive development. In this
context, it is essential to analyze how
technology impacts adolescent cognitive
development both positively and negatively.
This study addressed the impact of
technological hyperconnectivity on the
cognitive development of adolescents, with an
emphasis on attention, working memory, and
sleep quality. A systematic narrative review
with a mixed-methods approach was
conducted, integrating findings from
experimental, longitudinal, and cross-sectional
studies, as well as systematic reviews
published between 2009 and 2025 in indexed
databases. The results indicated that media
multitasking and nighttime exposure to devices
negatively affected concentration and
academic performance, while regulated use for
educational purposes promoted specific
cognitive skills. Sleep quality was identified as
a critical mediator in the relationship between
technology and cognitive performance. It was
concluded that hyperconnectivity has
ambivalent effects, and that strategies for
regulating digital use and promoting mindful
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 61
technology education are fundamental to
fostering learning and well-being among young
people.
Keywords: Hyperconnectivity, Cognitive
development, Adolescents, Media
multitasking, Sleep.
Sumario
Atualmente, a hiperconectividade digital é parte
central do cotidiano dos jovens, influenciando
diretamente seus hábitos de aprendizagem e
processamento de informações. O uso constante
de tecnologias digitais transformou os padrões
de atenção, memória e pensamento crítico
durante estágios-chave do desenvolvimento
cognitivo. Nesse contexto, é essencial analisar
como a tecnologia impacta o desenvolvimento
cognitivo de adolescentes, tanto positiva quanto
negativamente. Este estudo abordou o impacto
da hiperconectividade tecnológica no
desenvolvimento cognitivo de adolescentes,
com ênfase na atenção, memória de trabalho e
qualidade do sono. Foi realizada uma revisão
sistemática narrativa com abordagem mista,
integrando achados de estudos experimentais,
longitudinais e transversais, bem como revisões
sistemáticas publicadas entre 2009 e 2025 em
bases de dados indexadas. Os resultados
indicaram que a multitarefa com mídias e a
exposição noturna a dispositivos afetaram
negativamente a concentração e o desempenho
acadêmico, enquanto o uso regulado para fins
educacionais promoveu habilidades cognitivas
específicas. A qualidade do sono foi
identificada como um mediador crítico na
relação entre tecnologia e desempenho
cognitivo. Concluiu-se que a
hiperconectividade tem efeitos ambivalentes e
que estratégias para regular o uso digital e
promover a educação tecnológica consciente
são fundamentais para fomentar a
aprendizagem e o bem-estar entre os jovens.
Palavras-chave: Hiperconectividade,
Desenvolvimento cognitivo, Adolescentes,
Multitarefa com mídias, Sono.
Introducción
Imagina a un adolescente en medio de sus
estudios, mientras atiende una clase en línea,
recibe notificaciones de mensajes, revisa redes
sociales y responde a un videojuego en su
teléfono móvil. Esta escena, que parece
cotidiana e inofensiva, refleja una de las
tensiones educativas y sociales más relevantes
de nuestro tiempo: la hiperconexión juvenil y
sus efectos en el desarrollo cognitivo. La
facilidad de acceso a dispositivos móviles y
plataformas digitales ha transformado
profundamente las rutinas de aprendizaje,
ampliando las oportunidades de acceso a la
información y la comunicación, pero también
ha generado inquietudes crecientes sobre las
consecuencias de este entorno de estímulos
constantes en la atención, la memoria de trabajo
y otras funciones ejecutivas esenciales para el
rendimiento académico y la vida diaria (Orben
y Przybylski, 2019; Odgers y Jensen, 2020). En
este contexto, la escuela y la familia se
enfrentan al desafío de comprender no solo
cuánto tiempo utilizan los jóvenes la tecnología,
sino cómo y en qué condiciones lo hacen, así
como los efectos acumulativos que estos
hábitos pueden tener a lo largo del desarrollo.
El interés científico en este campo se ha
intensificado durante la última década,
impulsado por la rápida expansión de los
dispositivos digitales en la vida cotidiana de
niños y adolescentes. Estudios pioneros
mostraron que la multitarea mediática frecuente
se relaciona con dificultades para filtrar
distractores irrelevantes y mantener la atención
sostenida en tareas complejas, lo que sugiere
una menor eficiencia en los mecanismos de
control cognitivo (Ophir et al., 2009; Uncapher
y Wagner, 2018). Estas primeras evidencias
despertaron un amplio debate académico sobre
si la exposición constante a múltiples flujos de
información podría estar modificando de
manera duradera los procesos atencionales.
Meta-análisis y estudios posteriores
confirmaron asociaciones negativas, aunque de
magnitud pequeña, entre el uso simultáneo de
múltiples dispositivos y el rendimiento
académico, sugiriendo que no es la cantidad de
exposición digital lo que resulta determinante,
sino la forma en que los jóvenes integran la
tecnología en sus actividades escolares y de
estudio (Wiradhany y Nieuwenstein, 2017; May
y Elder, 2018; Rioja et al., 2023; Van et al.,
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 62
2015). Estos hallazgos han contribuido a
desplazar el foco desde una visión alarmista
hacia un análisis más matizado de los patrones
de uso tecnológico.
Paralelamente, investigaciones experimentales
han demostrado que incluso la mera presencia
del teléfono inteligente en el escritorio, aun
cuando no esté siendo utilizado activamente,
puede reducir la capacidad cognitiva
disponible. Este fenómeno ha sido explicado
mediante el concepto de “drenaje atencional”,
según el cual una parte de los recursos
cognitivos se consume en la inhibición del
impulso de interactuar con el dispositivo,
afectando el rendimiento en tareas que
requieren concentración y memoria de trabajo
(Ward et al., 2017; Madore et al., 2020). Este
efecto resulta especialmente relevante en
contextos educativos, donde la autorregulación
cognitiva es una habilidad en desarrollo durante
la adolescencia. En consecuencia, la
hiperconectividad no solo introduce distractores
externos, sino que también genera una carga
cognitiva interna que compite con los procesos
de aprendizaje.
Otro campo de evidencia robusta apunta al
sueño como mediador crítico de los efectos
tecnológicos sobre la cognición juvenil. El
acceso a pantallas durante la noche y la
presencia de dispositivos electrónicos en el
dormitorio se asocian de manera consistente
con una disminución en la duración y calidad
del sueño, alteraciones en los ritmos circadianos
y mayor latencia para conciliar el descanso, lo
cual repercute negativamente en el rendimiento
cognitivo y en la regulación emocional de los
adolescentes (Hale y Guan, 2015; Carter et al.,
2016; Lund et al., 2021; Pagano et al., 2023;
Han et al., 2024). Estas alteraciones del sueño
resultan particularmente preocupantes si se
considera que la adolescencia es un periodo
crítico para la maduración cerebral, en el que el
descanso adecuado cumple un papel
fundamental en la consolidación de la memoria
y en el desarrollo de las funciones ejecutivas.
Investigaciones longitudinales han
documentado que los adolescentes con mayor
exposición nocturna a dispositivos presentan
patrones de descanso más fragmentados,
horarios de sueño progresivamente más tardíos
y niveles elevados de somnolencia diurna, lo
que reduce su capacidad para sostener la
atención en el aula y para consolidar la
información aprendida (Mireku et al., 2019).
Asimismo, se ha observado que la privación
crónica de sueño se asocia con un menor control
emocional y con dificultades en la toma de
decisiones, lo que puede amplificar los efectos
negativos de la multitarea digital. Estas
evidencias confirman que la influencia de la
tecnología en la cognición juvenil no es
uniforme ni lineal, sino que depende de los
patrones específicos de uso, de la etapa del
desarrollo y de factores mediadores clave como
el sueño.
No obstante, la problemática persiste porque
gran parte de la investigación continúa
centrándose en el “tiempo total de pantalla”
como principal indicador de riesgo, sin
diferenciar adecuadamente entre los diversos
contextos de uso, los tipos de actividad digital
ni las motivaciones subyacentes. Esta
aproximación limitada dificulta la comprensión
de los mecanismos causales implicados y puede
conducir a recomendaciones generales poco
efectivas. Además, variables moderadoras
como la autorregulación, el acompañamiento
parental, el clima familiar y el contexto escolar
han sido insuficientemente integradas en los
modelos explicativos actuales. El Modelo de
Susceptibilidad Diferencial a los Efectos de los
Medios (DSMM) ha propuesto que los impactos
de la tecnología dependen de las disposiciones
individuales, del momento del desarrollo y del
entorno social, lo que implica que los mismos
estímulos digitales pueden producir efectos
distintos en diferentes adolescentes
(Valkenburg y Peter, 2013). Sin embargo, estas
dimensiones siguen siendo poco exploradas de
manera sistemática en estudios empíricos
recientes.
En este marco, la presente investigación tiene
como objetivo general analizar críticamente la
evidencia científica sobre el impacto de los
patrones específicos de uso tecnológico en el
desarrollo cognitivo juvenil, considerando de
manera prioritaria el papel del sueño como
mecanismo explicativo central. A partir de esta
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 63
revisión, se plantea la hipótesis de que los
adolescentes que utilizan dispositivos digitales
en contextos de multitarea y durante horarios
nocturnos presentan un menor rendimiento
cognitivo, efecto que se explica principalmente
por la fragmentación y la reducción del sueño.
La justificación de este estudio radica en ofrecer
una perspectiva más precisa y basada en
evidencia sobre los riesgos y desafíos de la
hiperconexión, superando el debate
reduccionista en torno al tiempo de pantalla y
orientando a la comunidad educativa y a las
familias en la construcción de estrategias
informadas que promuevan un uso tecnológico
más equilibrado, consciente y compatible con el
desarrollo cognitivo y emocional saludable de
los jóvenes.
Mariales y Métodos
El estudio se desarrolló bajo un diseño de
revisión narrativa sistematizada con enfoque
mixto, ya que integró tanto el análisis
cualitativo como el cuantitativo de
investigaciones publicadas en revistas
indexadas entre los años 2009 y 2025. La
elección de este diseño respondió a la necesidad
de comprender de manera integral el impacto de
la hiperconexión tecnológica en el desarrollo
cognitivo juvenil, articulando resultados
provenientes de estudios experimentales,
longitudinales, transversales y revisiones
sistemáticas previas. La búsqueda de la
información se realizó en bases de datos
reconocidas por su alcance multidisciplinario y
rigurosidad, entre ellas Scopus, Web of Science
y PubMed/MEDLINE. Para garantizar la
pertinencia y actualidad del material, se
aplicaron criterios de selección que incluyeron
únicamente artículos originales y revisiones
sistemáticas publicados en inglés y español
dentro del rango temporal establecido. La
estrategia de búsqueda utilizó operadores
booleanos y palabras clave relacionadas con
adolescencia, uso de tecnologías digitales,
multitarea mediática, redes sociales, atención,
memoria, funciones ejecutivas y rendimiento
académico. Los estudios recuperados fueron
sometidos a un proceso de selección en tres
fases: revisión inicial de títulos y resúmenes,
lectura completa de los artículos potencialmente
relevantes y validación final de los textos
elegibles por consenso entre dos revisores
independientes. Para organizar este
procedimiento y minimizar sesgos se empleó la
guía PRISMA 2020, documentando los motivos
de exclusión en cada etapa y registrando todas
las referencias en un gestor especializado. De
este modo se aseguró transparencia y
trazabilidad en la conformación del corpus
analizado.
Con el fin de sistematizar la información se
elaboró una matriz de extracción de datos en la
que se registraron variables como el año de
publicación, país de procedencia, diseño
metodológico, características de los
adolescentes incluidos, patrones de uso
tecnológico considerados, instrumentos de
medición aplicados, resultados cognitivos
reportados, indicadores de rendimiento
académico y variables mediadoras o
moderadoras, como la calidad del sueño. Los
patrones de uso tecnológico se asumieron como
variables independientes, mientras que los
indicadores de desarrollo cognitivo se
consideraron la variable dependiente, y el sueño
fue tratado como mediador en algunos estudios.
El análisis se llevó a cabo en dos niveles
complementarios. Por un lado, se realizó una
síntesis temática que permitió organizar los
hallazgos en torno a las dimensiones más
recurrentes: multitarea mediática,
interrupciones derivadas de la presencia del
smartphone, uso nocturno y afectaciones en el
sueño, tiempo de pantalla acumulado y
diferenciación según tipo de actividad digital.
Por otro lado, se aplicó un tratamiento
cuantitativo descriptivo que integró tamaños del
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 64
efecto, correlaciones y riesgos relativos
reportados en los artículos revisados, lo que
permitió estimar la magnitud de las relaciones
encontradas. Finalmente, la información
procesada fue sometida a triangulación entre los
hallazgos cualitativos y los cuantitativos con el
propósito de construir interpretaciones más
sólidas y coherentes. Este procedimiento
garantizó la validez interna de la revisión y
proporcionó una base metodológica suficiente
para que cualquier investigador especializado
pueda replicar el análisis siguiendo los mismos
criterios de búsqueda, selección y
procesamiento de la información.
Resultados y Discusión
Los resultados obtenidos en esta revisión
evidencian que la hiperconexión juvenil se
relaciona de manera estrecha con
modificaciones en la atención sostenida, la
memoria de trabajo y la calidad del sueño,
variables que cumplen un papel central en el
rendimiento académico y en la consolidación
progresiva de las funciones ejecutivas. La
evidencia analizada permite sostener que los
entornos digitales altamente estimulantes
generan una sobrecarga cognitiva que dificulta
la focalización atencional prolongada y el
procesamiento profundo de la información,
especialmente cuando el uso tecnológico se
caracteriza por la simultaneidad de tareas y la
fragmentación de la atención. En este sentido,
la conclusión cardinal de la revisión es que el
impacto de la tecnología sobre el desarrollo
cognitivo juvenil depende menos de la cantidad
total de tiempo frente a las pantallas y más de la
forma, el contexto y la intencionalidad del uso,
lo que refuerza enfoques teóricos recientes que
cuestionan la medición aislada del tiempo de
exposición como indicador principal de riesgo.
La multitarea mediática y las interrupciones
constantes producidas por el uso de teléfonos
inteligentes se asocian de manera consistente
con una disminución en la capacidad de
concentración y en la eficacia del
procesamiento de la información, tal como ya
habían advertido Ophir et al. (2009) y Carrier et
al. (2015). Estos hallazgos se explican, en parte,
por la dificultad del sistema cognitivo para
alternar de forma eficiente entre tareas que
demandan recursos atencionales similares, lo
que deriva en un rendimiento inferior y en
mayores errores. La evidencia revisada sugiere
que, en contextos educativos, la multitarea
digital no solo afecta el desempeño inmediato,
sino que puede interferir con la adquisición de
estrategias metacognitivas necesarias para el
aprendizaje autónomo y sostenido. No obstante,
los resultados también muestran que el uso
regulado y planificado de dispositivos digitales
con fines educativos puede potenciar la
adquisición de competencias digitales críticas,
el acceso a información diversa y el desarrollo
de habilidades de búsqueda, evaluación y
síntesis de contenidos, en concordancia con lo
señalado por Greenfield (2014) y Kirschner y
De Bruyckere (2017).
En relación con el sueño, el uso nocturno de
pantallas mostró efectos consistentes sobre la
reducción de su calidad y duración, lo que
repercute negativamente en los procesos de
consolidación de la memoria y en la regulación
emocional. Los estudios revisados respaldan lo
descrito por LeBourgeois et al. (2017) y Hale y
Guan (2015), quienes señalan que la exposición
a dispositivos antes de dormir altera los ritmos
circadianos, incrementa la activación
fisiológica y retrasa el inicio del descanso. Esta
privación parcial y acumulativa del sueño se
traduce en mayores niveles de somnolencia
diurna, menor capacidad de atención sostenida
y dificultades para el aprendizaje significativo.
En consecuencia, el sueño emerge como un
mediador fundamental que explica gran parte de
los efectos cognitivos asociados a la
hiperconexión juvenil, lo que refuerza la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 65
necesidad de integrarlo de manera explícita en
los modelos explicativos sobre tecnología y
desarrollo.
Por su parte, el rendimiento académico se ve
negativamente afectado cuando el tiempo de
conexión está dirigido predominantemente a
actividades recreativas y de entretenimiento
digital, especialmente aquellas caracterizadas
por la estimulación constante y la gratificación
inmediata. En contraste, se observan mejoras en
el desempeño cuando las tecnologías se
emplean con objetivos claros de aprendizaje,
planificación pedagógica y acompañamiento
docente, lo que confirma la dualidad propuesta
por Przybylski y Weinstein (2017). Estos
resultados permiten afirmar que la tecnología
no es inherentemente perjudicial ni beneficiosa,
sino que su impacto depende de los usos
concretos que se promuevan en los entornos
educativos y familiares, así como de las
capacidades de autorregulación del adolescente.
Tabla 5. Hallazgos más relevantes de la
revisión
Dimensión de
análisis
Principales
hallazgos
Referencias
clave
Multitarea
mediática e
interrupciones
Reducción de la
atención sostenida y
menor profundidad
en el procesamiento
de la información.
Ophir et al.
(2009); Carrier
et al. (2015)
Uso nocturno y
sueño
Alteraciones
circadianas, menor
sueño profundo y
dificultades en la
consolidación de la
memoria
LeBourgeois
et al. (2017);
Hale y Guan
(2015)
Tiempo de
pantalla total vs.
diferenciado
Efectos negativos en
uso recreativo
excesivo; efectos
positivos en uso
académico regulado.
Przybylski y
Weinstein
(2017)
Factores
culturales y
socioeconómicos
Mayor regulación en
contextos de altos
ingresos; riesgos
incrementados en
contextos
vulnerables.
Livingstone y
Helsper
(2007);
Twenge y
Campbell
(2018)
Fuente: Elaboración propia
En conjunto, estos resultados muestran que la
hiperconexión no puede entenderse de manera
unidimensional, sino como un fenómeno
ambivalente que genera efectos diferenciales
según los patrones de uso, las características
individuales y los contextos socioculturales en
los que se inscribe. La novedad de este estudio
radica en integrar hallazgos dispersos en una
narrativa crítica que visibiliza simultáneamente
tanto las amenazas asociadas a la
hiperconexión; como la distracción constante,
la privación de sueño y la disminución de la
atención sostenid, como las oportunidades
vinculadas al aprendizaje digital y al desarrollo
de una alfabetización crítica. Esta mirada
equilibrada permite superar enfoques
dicotómicos y avanzar hacia una comprensión
más compleja del fenómeno. Desde la
perspectiva del docente-investigador, esta
comprensión integral refuerza la urgencia de
diseñar estrategias educativas orientadas a
promover un uso consciente, reflexivo y
regulado de los dispositivos digitales,
integrándolos como herramientas pedagógicas
y no como elementos disruptivos del proceso de
enseñanza-aprendizaje. Asimismo, los
resultados subrayan la necesidad de políticas
públicas que aborden la hiperconexión juvenil
desde un enfoque preventivo, formativo y
contextualizado, más que exclusivamente
restrictivo, a fin de potenciar los beneficios de
la tecnología y mitigar sus riesgos. En este
sentido, la evidencia sugiere que la educación
digital, el acompañamiento familiar y la
regulación de los tiempos de uso, especialmente
en horarios nocturnos; constituyen ejes clave
para favorecer un desarrollo cognitivo saludable
en la era de la hiperconectividad.
Conclusiones
El análisis realizado permitió confirmar que la
hiperconexión tecnológica ejerció un impacto
significativo en el desarrollo cognitivo de los
adolescentes, particularmente en los procesos
de atención sostenida, memoria de trabajo y
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 66
calidad del sueño, los cuales constituyen pilares
fundamentales para el aprendizaje efectivo y el
adecuado desempeño académico. Los
resultados obtenidos evidenciaron que dichos
efectos no se manifestaron de manera
homogénea en la población estudiada, sino que
estuvieron modulados por el tipo de uso
tecnológico, el contexto en el que se produjo la
interacción digital y las estrategias de
regulación aplicadas tanto a nivel individual
como familiar y educativo. Este hallazgo
permitió sustentar la hipótesis planteada,
confirmando el papel mediador del sueño en la
relación entre el uso de la tecnología digital y el
rendimiento cognitivo juvenil. Se observó que
la multitarea mediática, caracterizada por la
alternancia constante entre actividades
académicas y estímulos digitales recreativos,
así como la exposición frecuente a
interrupciones provenientes de notificaciones y
aplicaciones móviles, redujo de forma
significativa la capacidad de concentración y la
profundidad del procesamiento de la
información. Estas dinámicas afectaron
negativamente el aprendizaje significativo, al
dificultar la consolidación de contenidos y la
transferencia del conocimiento a situaciones
nuevas. En contraste, el uso de dispositivos
digitales orientado a actividades educativas
estructuradas, con objetivos claros y
acompañamiento pedagógico, favoreció la
adquisición de competencias cognitivas
específicas, como la búsqueda crítica de
información, la organización de contenidos y el
desarrollo de habilidades metacognitivas. Este
contraste refuerza la idea de que no es la
tecnología en misma la que determina los
resultados cognitivos, sino la intencionalidad
pedagógica que guía su utilización.
De igual forma, la evidencia analizada indicó
que la exposición nocturna a dispositivos
electrónicos alteró de manera consistente los
patrones de sueño de los adolescentes,
generando retrasos en el inicio del descanso,
fragmentación del sueño y reducción de su
duración total. Estas alteraciones tuvieron
efectos directos sobre la consolidación de la
memoria y la regulación emocional, lo que
repercutió negativamente en la capacidad de
atención y en el rendimiento académico durante
la jornada escolar. Este hallazgo subraya la
importancia de intervenir de manera específica
en la gestión de las rutinas digitales nocturnas,
dado que el sueño emerge como un factor clave
para preservar tanto el desarrollo neurológico
como el bienestar cognitivo y emocional de los
jóvenes en contextos de alta conectividad.
Desde un enfoque teórico-práctico, el estudio
evidenció que la hiperconexión no puede ser
analizada únicamente en términos cuantitativos,
como el tiempo total de pantalla, sino que debe
comprenderse como un fenómeno complejo y
multidimensional que combina
simultáneamente riesgos y oportunidades. Estos
efectos se encuentran modulados por factores
individuales, como la autorregulación y la etapa
del desarrollo, por variables familiares, como el
acompañamiento parental y las normas de uso,
y por condiciones socioeducativas, como el
modelo pedagógico y el acceso equitativo a
recursos digitales. Esta visión integral permitió
sostener que las políticas educativas y las
estrategias docentes deben trascender enfoques
restrictivos y centrarse en la promoción de un
uso consciente, reflexivo y regulado de la
tecnología.
En este sentido, los resultados respaldan la
necesidad de integrar herramientas digitales que
potencien los aprendizajes sin comprometer la
salud cognitiva de los adolescentes,
estableciendo límites claros, especialmente en
horarios nocturnos, y fomentando prácticas
pedagógicas que reduzcan la multitarea
innecesaria en el aula. En mi criterio, la
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 67
contribución principal de esta investigación
radicó en ofrecer una síntesis crítica que articula
hallazgos dispersos y proporciona orientaciones
claras sobre los patrones de uso tecnológico que
resultan más beneficiosos o perjudiciales para el
desarrollo cognitivo juvenil. Esta síntesis
permite avanzar hacia una comprensión más
equilibrada y basada en evidencia del fenómeno
de la hiperconexión. Finalmente, este enfoque
refuerza la posición del docente-investigador
como mediador activo en la gestión de la
tecnología educativa, con la responsabilidad de
diseñar entornos de aprendizaje que equilibren
las demandas cognitivas con las oportunidades
digitales. Asimismo, establece un marco de
referencia sólido para futuras investigaciones en
contextos académicos diversos, orientadas a
profundizar en los mecanismos mediadores y
moderadores del impacto tecnológico, así como
a desarrollar intervenciones educativas que
favorezcan un desarrollo cognitivo saludable en
la era de la hiperconectividad.
Referencias Bibliográficas
Adelantado, M. (2019). Association between
screen media use and academic performance
among children and adolescents: A
systematic review and meta-analysis. JAMA
Pediatrics, 173(11), 10581067.
https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2019.
3176
Carter, B. (2016). Association between portable
screen-based media device access or use and
sleep outcomes: A systematic review and
meta-analysis. JAMA Pediatrics, 170(12),
12021208.
https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2016.
2341
Hale, L. (2015). Screen time and sleep among
school-aged children and adolescents: A
systematic literature review. Sleep Medicine
Reviews, 21, 5058.
https://doi.org/10.1016/j.smrv.2014.07.007
Han, E. (2024). Sleep quality as a mediator
between smartphone use and cognitive
performance in adolescents. Journal of
Adolescent Health, 74(2), 215223.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6
174583/
Lund, L. (2021). Bedtime use of electronic
devices and associations with sleep problems
and academic performance in adolescents: A
large-scale cross-sectional study. Sleep
Health, 7(5), 593600.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4
316480/
Madore, K. (2020). Memory failure predicted
by attention lapsing and media multitasking.
Nature, 587(7832), 8791.
https://doi.org/10.1038/s41586-020-2870-z
Marciano, L. (2022). Digital media use and
adolescents’ mental health during the
COVID-19 pandemic: A systematic review
and meta-analysis. Frontiers in Public
Health, 9, 793868.
https://doi.org/10.3389/fpubh.2021.793868
May, K. (2018). Efficient, helpful, or
distracting? A literature review of media
multitasking in relation to academic
performance. International Journal of
Educational Technology in Higher
Education, 15(1), 13.
https://doi.org/10.1186/s41239-018-0096-z
Mireku, M. (2019). Night-time screen-based
media device use and adolescents’ sleep and
health-related quality of life. Environment
International, 124, 6678.
https://doi.org/10.1016/j.envint.2018.11.069
Nagata, J. (2024). Screen time use, sleep, and
mental health among U.S. adolescents: A
longitudinal study. Pediatrics, 153(1),
e2023061481.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34724543/
Odgers, C. (2020). Annual research review:
Adolescent mental health in the digital age:
Facts, fears, and future directions. Journal of
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.2
Edición Especial UG 2026
Página 68
Child Psychology and Psychiatry, 61(3),
336348.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31951670/
Ophir, E. (2009). Cognitive control in media
multitaskers. Proceedings of the National
Academy of Sciences, 106(37), 15583
15587.
https://doi.org/10.1073/pnas.0903620106
Orben, A. (2019). The association between
adolescent well-being and digital technology
use. Nature Human Behaviour, 3(2), 173
182.
https://doi.org/10.1038/s41562-018-
0506-1
Pagano, S. (2023). Adolescent sleep and
technology use: A systematic review. Sleep
Medicine, 100, 4557.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5
026973/
Rioja, C. (2023). Media multitasking and
academic performance in adolescents: A
systematic review. Frontiers in Psychology,
14, 1167084.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30664415/
Uncapher, M. (2018). Minds and brains of
media multitaskers: Current findings and
future directions. Proceedings of the
National Academy of Sciences, 115(40),
98899896.
https://doi.org/10.1073/pnas.1611612115
Valkenburg, P. (2013). The differential
susceptibility to media effects model.
Journal of Communication, 63(2), 221243.
https://doi.org/10.1111/jcom.12024
Van der Schuur, W. (2015). The consequences
of media multitasking for youth: A review.
Computers in Human Behavior, 53, 204
215.
https://doi.org/10.1016/j.chb.2015.06.035
Ward, A. (2017). Brain drain: The mere
presence of one’s own smartphone reduces
available cognitive capacity. Journal of the
Association for Consumer Research, 2(2),
140154. https://doi.org/10.1086/691462
Wiradhany, W. (2017). Cognitive control in
media multitaskers: Two replication studies
and a meta-analysis. Attention, Perception,
& Psychophysics, 79(8), 26202641.
https://doi.org/10.3758/s13414-017-1408-4
Esta obra está bajo una licencia de
Creative Commons Reconocimiento-No Comercial
4.0 Internacional. Copyright © Karin Pricilla Morales
Loor.