
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1
Enero del 2026
Página 106
tempranas edades y la interrelación estrecha
entre la educación familiar y la social (OEI,
2008). La igualdad de derechos y oportunidades
para todos los grupos sociales, sin distinción de
edad, sexo, color de la piel, de las características
socio-clasistas y territoriales; permite acometer
la educación como una tarea de todos, o sea del
Estado y de la población, a través de las
organizaciones e instituciones. El círculo
infantil posee todas las condiciones técnicas,
higiénicas, humanas, materiales, para satisfacer
una estancia plena y feliz de las niñas y niños, a
través, de un proceso de educación dirigido a su
desarrollo cualitativamente superior, apoyado
por los familiares.
La familia y su influencia en el desarrollo de
la niña y el niño en la edad preescolar
La familia es donde se inicia el proceso de
socialización del niño, constituye la célula
básica de la sociedad de la cual dependen en
gran medida la estructura base de la salud física
y psíquica de las personas. Como grupo
primario, en tanto institución social y fenómeno
universal de carácter natural se desarrolla de
manera activa y sujeta a un proceso histórico.
No hay consenso sobre la definición de familia,
pero existen elementos esenciales que la
distinguen de cualquier otro grupo humano, nos
referimos a: Grupo humano primario, donde las
personas se unen por lazos afectivos o
consanguíneos de forma estable y que forman
un sistema que propicia el cumplimiento de sus
funciones al contribuir al desarrollo de la
personalidad de sus miembros. Según AMEI,
2008, la familia es el grupo humano primario
más importante en la vida del individuo, la
institución más estable de la historia de la
humanidad. El hombre vive en una familia,
aquella en la que nace, y, posteriormente, la que
él mismo crea. Es innegable que cada persona,
al unirse como pareja, aporta a la familia recién
creada su manera de pensar, sus valores y
actitudes; trasmite luego a sus hijos los modos
de actuar con los objetos, las formas de relación
con las personas, las normas de comportamiento
social, que reflejan mucho de lo que cada uno
de ellos, en su temprana niñez y durante toda la
vida, aprendió en sus respectivas familias, para
así crear un ciclo que vuelve a repetirse.
La familia es la célula fundamental de la
sociedad, históricamente, ha devenido como
una institución social que, en estructura,
funciones e integración social, regula
determinadas necesidades y motivaciones
sociales y personales. Las formas típicas de
interrelación y funcionamiento familiar han ido
evolucionando en dependencia de las
formaciones económico- sociales y de las
relaciones de clases imperantes en una sociedad
concreta. Los aportes, que fueron muy valiosos
son los, de Marx y Engels sobre la familia como
relación social; en esta concepción exponen el
doble carácter de dichas relaciones: una
primordialmente biológica y otra, en esencia,
social constitutiva de las relaciones de
cooperación entre los miembros y de cuidado y
educación de los hijos, o sea, de educación
social. En nuestro país muchas de las posiciones
del marxismo, como filosofía orientadora del
proceso educativo, aparecen reflejadas en
trabajos de Patricia Ares al abordar el desarrollo
familiar a un macro nivel y a un micro nivel. La
misma, considera en un nivel macro la
evolución de la familia en un contexto histórico
amplio, es decir, en calidad de institución social
en la cual se reflejan las particularidades propias
de una sociedad, en una etapa histórica concreta
del desarrollo; y en un segundo nivel, micro,
considera a la familia como grupo social que
está determinado por un tipo específico de
relaciones familiares, conformadas
precisamente en el marco de un sistema social
dado y con un determinado funcionamiento en
correspondencia con sus propias regularidades