Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 229
PLASTICIDAD CEREBRAL Y DESARROLLO COGNITIVO: IMPLICACIONES
TEÓRICAS PARA LAS PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS EN LA ETAPA DE
EDUCACIÓN INICIAL
BRAIN PLASTICITY AND COGNITIVE DEVELOPMENT: THEORETICAL
IMPLICATIONS FOR TEACHING PRACTICES IN EARLY CHILDHOOD EDUCATION
Autores: ¹Karina de los Ángeles Vera Pasquel, ²María Fernanda Torres Rosero, ³Ivonne Raquel
Andrade Corella, 4Mónica de los Ángeles Llano Ayala y 5María Isabel Toaquiza Naula.
¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0002-0579-2281
²ORCID ID: https://orcid.org/0009-0000-1102-5121
3ORCID ID: https://orcid.org/0009-0003-0788-0784
4ORCID ID: https://orcid.org/0009-0004-9467-423X
5ORCID ID: https://orcid.org/0009-0002-3556-2444
¹E-mail de contacto: karinaa.vera@educacion.gob.ec
²E-mail de contacto: fertorres176@gmail.com
³E-mail de contacto: andradeivonne77@yahoo.com
4E-mail de contacto: licmonicall@yahoo.es
5E-mail de contacto: mariatoaquiza21@yahoo.es
Afiliación: 1*2*3*4*5*Investigador independiente, (Ecuador).
Artículo recibido: 30 de Noviembre del 2025
Artículo revisado: 15 de Diciembre del 2025
Artículo aprobado: 25 de Diciembre del 2025
¹Licenciada en Ciencias de la Educación, mención Profesora Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador, (Ecuador).
Magíster en Psicopedagogía (Panamá). Docente con 16 años de experiencia laboral.
²Licenciada en Ciencias de la Educación, mención Profesora Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador, (Ecuador).
Docente con 10 años de experiencia laboral.
³Licenciada en Ciencias de la Educación, mención Profesora Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador, (Ecuador).
Docente con 19 años de experiencia laboral.
4Licenciada en Ciencias de la Educación, mención Profesora Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador, (Ecuador).
Magíster en Educación, Universidad Tecnológica Indoamérica, (Ecuador). Docente con 20 años de experiencia laboral.
5Licenciada en Ciencias de la Educación, mención Educación Básica, graduada de la Universidad Estatal de Bolívar, (Ecuador). Magíster
en Educación Inicial, Universidad Estatal de Bolívar, (Ecuador). Docente con 7 años de experiencia laboral.
Resumen
El estudio partió del reconocimiento de que el
cerebro infantil mantiene una capacidad
excepcional para reorganizarse estructural y
funcionalmente durante los primeros años, lo que
convierte a la intervención educativa en un agente
determinante del aprendizaje. El objetivo se centró
en analizar la plasticidad cerebral y su relación con
el desarrollo cognitivo para identificar sus
implicaciones teóricas en la transformación de las
prácticas pedagógicas de la educación inicial. Se
aplicó un enfoque cualitativo, descriptivo y
bibliográfico, sustentado en análisis documental y
triangulación de ideas provenientes de
investigaciones recientes en neuroeducación y
psicología del aprendizaje. Los hallazgos
demostraron que la estimulación multisensorial, la
regulación emocional, el juego estructurado y la
exploración activa potencian la neuroplasticidad y
consolidan las funciones cognitivas superiores,
generando aprendizajes significativos y sostenibles.
La educación inicial requiere un enfoque
neuroeducativo que traduzca los principios
biológicos del desarrollo cerebral en prácticas
pedagógicas innovadoras, capaces de promover
autonomía, creatividad y pensamiento crítico desde
los primeros años.
Palabras clave: Plasticidad cerebral, Desarrollo
cognitivo, Neuroeducación, Educación inicial,
Prácticas pedagógicas.
Abstract
The study began with the recognition that the infant
brain maintains an exceptional capacity for
structural and functional reorganization during the
early years, making educational intervention a
determining factor in learning. The objective was to
analyze brain plasticity and its relationship to
cognitive development in order to identify its
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 230
theoretical implications for transforming early
childhood education practices. A qualitative,
descriptive, and bibliographic approach was
applied, supported by document analysis and
triangulation of ideas from recent research in
neuroeducation and the psychology of learning.
The findings demonstrated that multisensory
stimulation, emotional regulation, structured play,
and active exploration enhance neuroplasticity and
consolidate higher cognitive functions, generating
meaningful and lasting learning. Early childhood
education requires a neuroeducational approach
that translates the biological principles of brain
development into innovative pedagogical practices
capable of promoting autonomy, creativity, and
critical thinking from the earliest years.
Keywords: Brain plasticity, Cognitive
development, Neuroeducation, Early childhood
education, Pedagogical practices.
Sumário
O estudo partiu do reconhecimento de que o cérebro
infantil mantém uma capacidade excepcional de
reorganização estrutural e funcional durante os
primeiros anos de vida, tornando a intervenção
educacional um fator determinante na
aprendizagem. O objetivo foi analisar a plasticidade
cerebral e sua relação com o desenvolvimento
cognitivo, a fim de identificar suas implicações
teóricas para a transformação das práticas de
educação infantil. Adotou-se uma abordagem
qualitativa, descritiva e bibliográfica, apoiada por
análise documental e triangulação de ideias de
pesquisas recentes em neuroeducação e psicologia
da aprendizagem. Os resultados demonstraram que
a estimulação multissensorial, a regulação
emocional, o jogo estruturado e a exploração ativa
potencializam a neuroplasticidade e consolidam
funções cognitivas superiores, gerando
aprendizagem significativa e duradoura. A
educação infantil requer uma abordagem
neuroeducacional que traduza os princípios
biológicos do desenvolvimento cerebral em
práticas pedagógicas inovadoras, capazes de
promover autonomia, criatividade e pensamento
crítico desde os primeiros anos de vida.
Palavras-chave: Plasticidade cerebral,
Desenvolvimento cognitivo, Neuroeducação,
Educação infantil, Práticas pedagógicas.
Introducción
El estudio de la plasticidad cerebral en la primera
infancia constituye un eje fundamental para
comprender cómo se configuran los procesos
cognitivos que sostienen la formación de
habilidades tempranas en contextos escolares
(García et al., 2024). La plasticidad se define como
la capacidad del sistema nervioso para reorganizarse
estructural y funcionalmente en respuesta a
estímulos y experiencias, fenómeno ampliamente
documentado en edades tempranas, cuando la
maleabilidad sináptica alcanza niveles
extraordinarios (Flores et al., 2024). Esta condición
sitúa a la educación inicial como un escenario
privilegiado para intervenir de manera significativa
en la arquitectura cerebral infantil mediante
prácticas pedagógicas diseñadas con fundamento
neurocientífico. En el contexto educativo, este
fenómeno plantea interrogantes sobre la pertinencia
y coherencia de las prácticas pedagógicas actuales
frente a las demandas del neurodesarrollo. Las
evidencias muestran que, aunque el cerebro infantil
posee un potencial notable para fortalecer funciones
cognitivas superiores, su desarrollo depende en gran
medida de la calidad, pertinencia y oportunidad de
los estímulos que provee el entorno escolar y
familiar (Rosero et al., 2025).
Se observa, sin embargo, que en muchos centros
educativos persisten prácticas tradicionales que no
consideran los periodos sensibles de aprendizaje, lo
que deriva en una subutilización de la capacidad
neuroplástica y en desigualdades en el desarrollo
infantil, especialmente en contextos rurales o de
vulnerabilidad. Desde esta perspectiva emerge el
problema de investigación, centrado en la limitada
integración de fundamentos neurocientíficos en la
planificación pedagógica de la educación inicial,
pese a la amplia evidencia sobre el impacto de la
neuroplasticidad en el desarrollo cognitivo
temprano (Vistin et al., 2025). Este problema
conduce a la siguiente pregunta de investigación:
¿Cómo incide la plasticidad cerebral en el desarrollo
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 231
cognitivo en la etapa de educación inicial? La
justificación reside en la necesidad de avanzar hacia
una pedagogía sustentada en hallazgos
neurocientíficos que permitan potenciar los
procesos cognitivos, socioemocionales y
lingüísticos desde los primeros años. Abordar esta
problemática implica fortalecer la formación
docente, mejorar el diseño curricular y promover
políticas educativas que articulen investigación
neurocientífica y práctica pedagógica. El
conocimiento derivado de este análisis ofrece
beneficios para la comunidad educativa, dado que
orienta intervenciones más ajustadas a los ritmos de
maduración cerebral y contribuye a reducir brechas
cognitivas derivadas de desigualdades contextuales.
Ante lo mencionado, el objetivo es analizar la
plasticidad cerebral y su relación con el desarrollo
cognitivo identificando sus implicaciones teóricas
en la transformación de las prácticas pedagógicas de
la educación inicial.
La plasticidad cerebral es la capacidad del sistema
nervioso para reorganizar su estructura y
funcionamiento a lo largo de la vida, permite
generar nuevas conexiones sinápticas, fortalecer o
eliminar las existentes y adaptarse a experiencias,
aprendizajes o lesiones, constituyendo la base
biológica del desarrollo y el aprendizaje humano
(Freire et al., 2025). La primera infancia constituye
un periodo de intensa reorganización neurobiológica
en el que la plasticidad cerebral alcanza niveles de
máxima expresión, en esta etapa, el cerebro
experimenta una acelerada formación y
diferenciación de redes neuronales que sostienen las
funciones cognitivas emergentes. La sinaptogénesis
se incrementa de manera significativa, generando un
excedente de conexiones que posteriormente serán
depuradas mediante poda sináptica, fenómeno
indispensable para el refinamiento funcional y la
consolidación de circuitos estables (Mora et al.,
2025). La mielinización comprendida como el
proceso neural que recubre axones con mielina,
progresa en paralelo, fortaleciendo la eficiencia de
la transmisión neuronal y facilitando la integración
entre áreas corticales y subcorticales (Romero et al.,
2025). Entre los 0 y 6 años se observa una dinámica
de expansión y reorganización constante, el
ambiente familiar y escolar orienta esta
construcción estructural, ya que las experiencias
tempranas moldean la activación sináptica y la
arquitectura funcional del sistema nervioso.
La evidencia sostiene que la estimulación
multisensorial genera patrones de activación más
amplios y fortalece los circuitos vinculados con el
lenguaje, la atención y la memoria de trabajo, al
favorecer la integración entre sistemas perceptivos y
cognitivos (Manobanda y Bonilla, 2025). El juego,
la interacción social y las actividades simbólicas
actúan como potentes mediadores que dinamizan la
reorganización sináptica en esta etapa crítica. La
ausencia de estímulos adecuados o la exposición
prolongada a situaciones de estrés tóxico ejercen
efectos adversos sobre la plasticidad, estados de
activación fisiológica intensa alteran la arquitectura
neural, interfieren en la maduración cortical y
debilitan la capacidad adaptativa del cerebro
infantil, lo que compromete la adquisición de
habilidades superiores (López et al., 2024). En
consecuencia, el desarrollo temprano depende de
entornos enriquecidos, emocionalmente seguros y
estructurados pedagógicamente para favorecer
procesos de reorganización cerebral acordes con los
ritmos evolutivos.
La neurociencia contemporánea ha permitido
comprender la relación entre la plasticidad cerebral
y los procesos de aprendizaje en la educación inicial,
estableciendo bases conceptuales para una
pedagogía sustentada en mecanismos de
reorganización neural (Álvarez et al., 2025). El
cerebro infantil responde de manera dinámica a los
estímulos del entorno, reorganizando sus funciones
mediante la repetición, la práctica y la interacción
significativa, lo que convierte a la plasticidad en el
fundamento para la construcción del aprendizaje
temprano. Los aportes neuroeducativos subrayan la
importancia de diseñar experiencias que activen
circuitos atencionales, mnésicos y ejecutivos
mediante propuestas lúdicas, sensoriales y
socialmente mediadas (García et al., 2024). Esta
perspectiva reconoce al docente como un mediador
neuroeducativo, capaz de generar ambientes
emocionalmente seguros que regulen la activación
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 232
neural e incrementen la receptividad cognitiva, la
calidad del vínculo pedagógico modula la
consolidación de la memoria y favorece la
adaptación funcional en contextos cambiantes. Las
intervenciones basadas en estimulación
multisensorial, estrategias emocionales y
metodologías activas fortalecen la reorganización
sináptica y potencian la adquisición de habilidades
cognitivas esenciales (Remache et al., 2025). La
incorporación de estos enfoques en la educación
inicial sostiene una práctica pedagógica alineada
con los principios biológicos del desarrollo, capaz
de aprovechar los periodos sensibles para optimizar
aprendizajes duraderos.
El desarrollo cognitivo se concibe como un proceso
dinámico mediante el cual el ser humano construye,
organiza y transforma sus capacidades intelectuales
a partir de la interacción constante entre maduración
neurobiológica, experiencias del entorno y prácticas
culturales (Navarrete y Vera, 2023). Las
definiciones contemporáneas lo describen como la
progresión de funciones mentales que permiten
comprender, procesar y utilizar información de
manera flexible en distintos contextos, integrando
operaciones de memoria, atención, percepción,
pensamiento simbólico y funciones ejecutivas. Estas
funciones no se presentan de manera aislada, sino
como un sistema interdependiente que sostiene la
solución de problemas, la autorregulación y la
adquisición de nuevos aprendizajes. Las funciones
cognitivas básicas, atención, memoria, percepción,
constituyen la base sobre la cual emergen
habilidades superiores como razonamiento,
planificación y creatividad. La atención opera como
un mecanismo de selección de estímulos relevantes;
la memoria articula procesos de almacenamiento y
recuperación; la percepción integra estímulos
sensoriales y los convierte en información
significativa, modulada por experiencias previas y
por factores socioculturales (López et al., 2024). Las
funciones ejecutivas, por su parte, regulan la
conducta y organizan el pensamiento, permitiendo
anticipación, inhibición y toma de decisiones. La
maduración neurobiológica provee el andamiaje
para estas transformaciones. La neuroplasticidad,
modula directamente la evolución cognitiva, dado
que los cambios estructurales y funcionales del
sistema nervioso facilitan la consolidación de
esquemas de pensamiento más complejos. La
articulación entre plasticidad y experiencia
convierte el desarrollo cognitivo en un fenómeno
progresivo y acumulativo, sensible al entorno y a las
condiciones pedagógicas en las que se desenvuelve
la infancia.
El desarrollo cognitivo en la educación inicial se
caracteriza por una serie de hitos que reflejan la
evolución intelectual entre los 0 y 6 años, durante
este periodo emergen progresiones esenciales, como
la permanencia del objeto, el inicio del pensamiento
simbólico, la consolidación del lenguaje, el
desarrollo de la memoria de trabajo y la adquisición
de funciones ejecutivas tempranas, avances
estrechamente vinculados con los procesos de
maduración cortical y reorganización sináptica,
estos cambios configuran la transición desde formas
sensoriomotoras de conocimiento hacia estructuras
representacionales más complejas (Sanipatin,
2025). El contexto escolar y familiar se constituye
como un modulador determinante, las experiencias
tempranas, la estimulación multisensorial y el
acceso a interacciones de calidad permiten la
consolidación de circuitos cognitivos
fundamentales. Investigaciones sobre plasticidad
cerebral reportan que ambientes enriquecidos,
oportunidades de exploración guiada y vínculos
afectivos consistentes favorecen la activación
neuronal y el fortalecimiento de habilidades
cognitivas básicas. El entorno sociocultural, por su
parte, introduce códigos simbólicos, normas de
interacción y modelos de pensamiento que orientan
la construcción del conocimiento (Chiluisa, 2023).
Por otro lado, el lenguaje emerge como núcleo
articulador del pensamiento simbólico y de la
regulación cognitiva, durante la educación inicial, la
adquisición del vocabulario, la comprensión
semántica y el uso comunicativo del lenguaje
estructuran las bases del razonamiento y facilitan la
representación mental de la realidad. Paralelamente,
el juego constituye un agente privilegiado para el
desarrollo cognitivo, dado que promueve la
anticipación, la resolución de problemas y la
creatividad. La interacción social amplifica estas
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 233
experiencias, pues la co-construcción del
conocimiento activa procesos inferenciales y
potencia habilidades comunicativas y ejecutivas
(Granizo et al., 2025). En consecuencia, el
desarrollo cognitivo en esta etapa depende de
prácticas educativas que respondan a los ritmos de
maduración y a la diversidad contextual de la
infancia.
El estudio del desarrollo cognitivo ofrece
fundamentos para diseñar prácticas pedagógicas
ajustadas a los procesos mentales que caracterizan la
primera infancia. La planificación de experiencias
de aprendizaje requiere considerar la manera en que
los niños perciben, seleccionan y procesan la
información, lo que implica estructurar actividades
que activen la atención, la memoria y el
razonamiento mediante propuestas que combinen
acción, exploración y resolución de problemas
(Chiluisa, 2023). La neuroeducación evidencia que
estrategias activas, multisensoriales y
emocionalmente significativas incrementan la
codificación de la información y fortalecen la
reorganización sináptica. Las estrategias
pedagógicas orientadas al fortalecimiento de
habilidades cognitivas implican la integración de
recursos sensoriales, experiencias manipulativas y
situaciones comunicativas que faciliten la
construcción conceptual. La retroalimentación
formativa adquiere relevancia porque permite
ajustar los procesos cognitivos, consolidar
aprendizajes y promover la autorregulación,
fenómeno respaldado por investigaciones que
destacan la importancia de ciclos de evaluación
continua en el desarrollo de habilidades superiores
(López y Aguirre, 2025). La evaluación formativa
del desarrollo cognitivo en educación inicial
requiere observar la evolución de la atención, el
lenguaje, la resolución de problemas y el
pensamiento simbólico, este seguimiento permite
identificar trayectorias de aprendizaje y orientar
intervenciones específicas. La evidencia señala que
los ajustes pedagógicos deben responder a la
diversidad neurobiológica y al ritmo individual de
cada niño, evitando esquemas homogéneos que
desconozcan las diferencias en maduración,
estimulación y experiencias previas. Las prácticas
pedagógicas auténticamente cognitivas se sustentan
en la comprensión del cerebro en desarrollo y en la
responsabilidad de diseñar experiencias que
promuevan plasticidad, reflexión y aprendizaje
significativo durante la etapa inicial.
Materiales y Métodos
El estudio cualitativo se definió como un proceso
orientado a comprender fenómenos desde una
perspectiva interpretativa, priorizando el análisis
profundo de significados, relaciones conceptuales y
construcciones teóricas derivadas de las fuentes
examinadas sin recurrir a mediciones numéricas o
procedimientos estadísticos (Carazas et al., 2024).
Esta modalidad fue pertinente porque permitió
examinar cómo la plasticidad cerebral y el
desarrollo cognitivo habían sido abordados en
investigaciones previas, posibilitando interpretar
enfoques teóricos, identificar patrones conceptuales
y establecer fundamentos para analizar sus
implicaciones pedagógicas en la educación inicial.
El enfoque descriptivo se caracterizó por detallar
propiedades conceptuales, categorías y relaciones
teóricas presentes en las fuentes académicas,
mientras que el enfoque exploratorio permitió
ampliar perspectivas sobre fenómenos con vacíos
investigativos o limitada sistematización previa
(Maldonado et al., 2023). Su aplicación permitió
describir con rigor los planteamientos teóricos sobre
plasticidad y cognición, y explorar tendencias
actuales, lagunas conceptuales y puntos de
convergencia entre neurociencia y educación,
aportando elementos para sustentar una propuesta
analítica sólida orientada a prácticas pedagógicas
fundamentadas.
La investigación bibliográfica se definió como un
proceso sistemático de localización, selección y
análisis de fuentes especializadas, estructurado para
recuperar información científica relevante a través
de artículos, libros, documentos institucionales y
bases académicas de alto rigor y sustentación (Danel
y Santa, 2024). Este tipo investigativo resultó
adecuado porque permitió integrar evidencia
neurocientífica y pedagógica vinculada al desarrollo
cognitivo, estudiar marcos teóricos sobre plasticidad
cerebral y construir una síntesis interpretativa
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 234
necesaria para comprender sus implicaciones en la
educación inicial. El método teórico se orientó a la
construcción conceptual mediante revisión y
comparación de postulados; el inductivodeductivo
articuló el tránsito entre particularidades y
generalizaciones; el analíticosintético permitió
descomponer categorías y luego integrarlas en
estructuras coherentes (Hurtado, 2020). Estos
métodos facilitaron profundizar en mecanismos
neurobiológicos, organizar categorías sobre
desarrollo cognitivo e integrar resultados teóricos
para formular interpretaciones robustas que
respaldaran orientaciones pedagógicas coherentes
con los procesos de neuroplasticidad infantil. El
análisis documental se definió como la revisión
sistemática de textos científicos para extraer
conceptos, categorías y argumentos relevantes; la
triangulación de ideas consistió en contrastar
diversas fuentes para reforzar validez interpretativa
y garantizar coherencia conceptual (Guzmán &
Gelvez, 2023). Su aplicación permitió comparar
enfoques neurocientíficos y educativos, identificar
concordancias teóricas y resolver discrepancias
conceptuales, fortaleciendo la elaboración de un
cuerpo analítico que fundamentó las implicaciones
pedagógicas derivadas de la plasticidad cerebral y el
desarrollo cognitivo.
Resultados y Discusión
Los hallazgos revisados evidenciaron que la
plasticidad cerebral constituye el eje neurobiológico
que sostiene la adquisición temprana de habilidades
cognitivas y orienta la transformación de las
prácticas pedagógicas en la educación inicial. Las
investigaciones convergieron en que la
reorganización sináptica, los periodos sensibles y la
influencia del ambiente determinan la construcción
de redes neuronales fundamentales para el
aprendizaje infantil. También mostraron que los
ambientes estructurados, emocionalmente seguros y
enriquecidos favorecen la activación de circuitos
cognitivos esenciales, mientras que las prácticas
pedagógicas neuroinformadas potencian la atención,
la memoria, el lenguaje y el pensamiento simbólico,
consolidando un enfoque educativo alineado con el
desarrollo cerebral temprano (ver tabla 1):
Tabla 1. Plasticidad cerebral en el desarrollo cognitivo en la etapa de educación inicial
Autor y año Incidencia de la plasticidad cerebral en la
educación inicial
Implicaciones teóricas que aportan a la
transformación de las prácticas pedagógicas
Evidencias neurocientíficas explican la relación
entre plasticidad cerebral y desarrollo cognitivo
en los primeros años
Ambientes de aprendizaje que potencian la
maduración cognitiva basados en la plasticidad
cerebral
(Manobanda y
Bonilla, 2025)
Señalan que la plasticidad cerebral durante la primera
infancia constituye el periodo de mayor receptividad
neuronal. Esto permite que los niños construyan
conexiones sinápticas fundamentales para la atención,
la memoria y la regulación emocional, elementos
cruciales para la educación inicial.
Indican que comprender la plasticidad cerebral obliga
a replantear las prácticas pedagógicas tradicionales y
reemplazarlas por estrategias sensibles al desarrollo,
basadas en estimulación significativa, experiencias
multisensoriales y acompañamiento emocional
oportuno.
Destacan que el cerebro infantil reorganiza
constantemente sus circuitos en respuesta al entorno.
Los procesos de neurogénesis, poda sináptica y
fortalecimiento de redes neuronales explican la
rápida adquisición de habilidades cognitivas en los
primeros años de vida.
Aseguran que los ambientes estructurados favorecen
el desarrollo cognitivo porque proporcionan
estímulos organizados, oportunidades de
exploración guiada y experiencias variadas que
fortalecen las conexiones neuronales en etapas
críticas de desarrollo.
(López et al.,
2024)
Exponen que la plasticidad cerebral permite que los
niños modifiquen sus redes neuronales mediante la
interacción cotidiana, facilitando la adquisición de
nuevos aprendizajes y la superación de dificultades
cognitivas en edades tempranas.
Argumentan que las prácticas pedagógicas deben
integrar actividades que estimulen habilidades
cognitivas básicas, ya que el aprendizaje se produce
cuando el docente promueve experiencias que
activan cambios anatómicos y funcionales en el
cerebro.
Describen que los procesos de reorganización
sináptica, neurogénesis y adaptación a estímulos
ambientales sustentan el aprendizaje temprano. Estas
transformaciones neurobiológicas demuestran la
relación directa entre plasticidad y desempeño
cognitivo.
Indican que los entornos ricos en estímulos, con
materiales variados y experiencias cognitivas
retadoras, propician el fortalecimiento de
habilidades como memoria, percepción y atención,
optimizando la maduración cerebral.
(Remache et
al., 2025)
Explican que la plasticidad neuronal es un mecanismo
esencial que permite al cerebro infantil adaptarse y
responder a estímulos educativos, contribuyendo al
desarrollo de habilidades fundamentales para el
aprendizaje inicial.
Sostienen que la educación debe apoyarse en la
comprensión de los mecanismos neuroplásticos para
incorporar prácticas que fortalezcan la
reorganización funcional del cerebro y favorezcan
aprendizajes duraderos.
Señalan que la plasticidad cerebral responde tanto a
estímulos internos como externos, activando
procesos de reorganización neuronal que permiten al
niño adquirir nuevas habilidades cognitivas durante
los primeros años.
Destacan que ambientes enriquecidos actúan como
activadores de la neuroplasticidad, facilitando la
formación de circuitos neuronales que respaldan
competencias lingüísticas, motoras y
socioemocionales.
(Granizo et al.,
2025)
Afirman que el cerebro posee una notable capacidad
para ajustarse a nuevas formas de procesamiento en la
infancia, lo que impacta positivamente en la
adquisición temprana de conocimientos significativos.
Proponen que las estrategias didácticas deben
diseñarse considerando los procesos neuroplásticos,
integrando metodologías activas y experiencias
contextualizadas que favorezcan aprendizajes
profundos durante la educación inicial.
Resaltan que la neuroplasticidad depende de los
estímulos contextuales y de la experiencia, lo que
permite al cerebro construir y ajustar redes
neuronales responsables del desarrollo cognitivo.
Sostienen que ambientes planificados que combinan
afectividad, estimulación cognitiva y experiencias
multisensoriales fortalecen la maduración cerebral y
promueven aprendizajes significativos.
(Rosero et al.,
2025)
Indican que la plasticidad cerebral fundamenta el
aprendizaje humano desde etapas tempranas y
garantiza que los niños desarrollen habilidades
cognitivas, emocionales y sociales a través de la
experiencia.
Proponen que las prácticas docentes deben apoyarse
en hallazgos neurocientíficos para construir
estrategias que activen procesos de reorganización
neuronal y potencien el rendimiento infantil.
Explican que la creación de redes neuronales
mediante repetición, experiencia y emoción
demuestra la relación directa entre plasticidad y
desarrollo cognitivo infantil.
Señalan que ambientes seguros, emocionalmente
positivos y estructurados influyen directamente en la
consolidación de sinapsis y la mejora del
rendimiento cognitivo.
Fuente: elaboración propia
La interpretación conjunta de los aportes
examinados permitió reconocer una convergencia
significativa en torno al papel central que adquiere
la plasticidad cerebral como fundamento para
comprender los procesos cognitivos que emergen
durante la educación inicial. Los autores coinciden
en que las transformaciones neuronales no operan
como simples reacciones biológicas, sino como
procesos modulados por la calidad de las
experiencias y la estructura del entorno, lo que
redefine el papel de la escuela como agente activo
en la construcción del desarrollo infantil. Esta
perspectiva implica considerar que la estimulación
no genera efectos uniformes, sino que adquiere
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 235
eficacia cuando se articula con la maduración
neurobiológica y la organización pedagógica,
fenómeno que subraya la necesidad de prácticas
diseñadas con propósito, secuencia y pertinencia
contextual. Los hallazgos muestran que el
aprendizaje temprano depende de un equilibrio entre
desafío, contención emocional y oportunidades de
exploración, elementos que funcionan como
catalizadores de la reorganización sináptica y de la
emergencia de habilidades superiores. Se observa
también que la plasticidad no actúa en abstracto,
sino que se hace visible mediante indicadores
cognitivos específicos, lo que sugiere que la
evaluación pedagógica debe profundizar en
procesos y no únicamente en resultados observables.
Otro punto crítico interpretado es la relevancia de la
intencionalidad docente, ya que la mediación
pedagógica aparece como un modulador directo de
las experiencias que activan el cambio cerebral, lo
que convierte al profesorado en una figura clave
para traducir el conocimiento neurocientífico en
acciones educativas concretas. La comparación de
aportes evidencia que ambientes mal estructurados
no solo limitan el aprendizaje, sino que restringen la
expresión del potencial neuroplástico infantil,
mientras que los entornos organizados y
emocionalmente seguros amplifican la capacidad
del cerebro para adaptarse y construir habilidades
duraderas. En conjunto, la discusión revela que la
integración entre plasticidad cerebral, cognición
temprana y pedagogía exige un enfoque educativo
consciente de los ritmos del desarrollo, capaz de
diseñar experiencias que dialoguen con los
mecanismos biológicos que sustentan el aprendizaje
infantil.
Tabla 2. Estrategias para el desarrollo cognitivo en la etapa de educación inicial basadas en
plasticidad cerebral
Nombre de la
estrategia Objetivo Descripción Indicador de
evaluación
Indicador de
seguimiento Recursos
Neurotrazos
Creativos
Estimular la coordinación
visomotora y la integración
hemisférica mediante
actividades de dibujo
guiado con patrones
neuronales.
Propone ejercicios de trazos
secuenciales inspirados en la
morfología neuronal,
combinando ritmo, color y
movimiento para fortalecer
conexiones interhemisféricas y
habilidades perceptivo-motrices.
Mejora en la
precisión, simetría
y secuencialidad
de trazos al
comparar
producciones
iniciales y finales.
Observación continua
del control gráfico y la
coordinación motriz
durante sesiones
semanales.
Hojas neuronales,
lápices de textura
variable, cartulinas
de contraste visual,
cronómetro
sensorial.
Circuitos del
Pensamiento
Vivo
Fortalecer la memoria de
trabajo y la atención
sostenida mediante
dinámicas cognitivas
basadas en secuencias y
asociación de conceptos.
Establece recorridos mentales
que simulan redes neuronales,
donde cada estación representa
un proceso cognitivo activado
por imágenes, palabras o
sonidos, reforzando la atención y
la retención significativa.
Incremento de
aciertos en
secuencias lógicas
y asociaciones
conceptuales
durante
actividades
grupales.
Registro de progresos
en memoria y atención
mediante bitácora
semanal docente.
Tarjetas asociativas,
panel de
conexiones,
proyector visual,
grabadora de voz,
hojas de registro.
Laboratorio de
Emociones y
Sinapsis
Promover la
autorregulación emocional
como base para la
plasticidad y la apertura
cognitiva en la infancia.
Utiliza experimentos sensoriales
y dramatizaciones que integran
emoción, respiración y expresión
facial, vinculando respuesta
emocional y aprendizaje desde la
neuroeducación afectiva.
Reducción de
respuestas
impulsivas y
aumento de la
verbalización
emocional en el
aula.
Fichas de observación
conductual y
retroalimentación
entre pares sobre
autorregulación.
Espejos
emocionales,
tarjetas de
expresión, música
moduladora,
material de
dramatización,
lámparas de color.
Arquitectos del
Cerebro en
Juego
Fomentar el desarrollo
cognitivo mediante juegos
constructivos que integren
lógica, planificación y
creatividad estructurada.
Cada niño diseña maquetas
modulares que simbolizan redes
neuronales; el juego requiere
planificación, colaboración y
evaluación de hipótesis
espaciales, estimulando la
función ejecutiva y el
pensamiento abstracto.
Mejora en
resolución de
problemas y
planeación de
estructuras
complejas.
Evaluación quincenal
del proceso de diseño,
planificación y
cooperación grupal.
Bloques modulares,
piezas magnéticas,
cronómetro
colaborativo,
registro fotográfico
de maquetas.
Exploradores
Multisensoriales
del Saber
Potenciar la plasticidad
mediante experiencias
sensoriales integradas que
vinculen percepción,
lenguaje y cognición.
Diseña circuitos de exploración
táctil, auditiva y visual que
estimulan el aprendizaje
significativo al activar rutas
sinápticas diversas mediante
retos de clasificación,
descripción y descubrimiento
guiado.
Aumento de
vocabulario
descriptivo y
precisión
perceptiva en
tareas de
identificación
multisensorial.
Seguimiento del
desempeño mediante
rúbrica de exploración
y autoevaluación
infantil.
Kits sensoriales,
materiales
naturales,
grabaciones
ambientales, tarjetas
táctiles, panel de
clasificación.
Fuente: elaboración propia
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 236
La aplicación de estas estrategias en instituciones
educativas permitiría consolidar un modelo
pedagógico neuroinformado, centrado en la
experiencia, la emoción y la construcción activa del
conocimiento, su implementación promueve
ambientes que estimulan la plasticidad cerebral al
integrar movimiento, emoción, exploración
sensorial y pensamiento simbólico en el proceso de
aprendizaje. Neurotrazos Creativos y Circuitos del
Pensamiento Vivo fortalecen la atención, la
coordinación y la memoria mediante experiencias
secuenciales que refuerzan la conexión hemisférica.
Laboratorio de Emociones y Sinapsis genera un
entorno emocionalmente regulado que potencia la
disposición cognitiva y el aprendizaje significativo.
Arquitectos del Cerebro en Juego impulsa la
planificación, la cooperación y la creatividad,
pilares del desarrollo ejecutivo infantil. Finalmente,
Exploradores Multisensoriales del Saber integra la
percepción sensorial con el lenguaje y la cognición.
En conjunto, estas estrategias fortalecen las
capacidades neurocognitivas y sociales,
contribuyendo a un aprendizaje integral adaptado a
los ritmos biológicos y contextuales de la infancia.
Conclusiones
La integración teórica y práctica de la plasticidad
cerebral y el desarrollo cognitivo en la educación
inicial plantea una transformación profunda en la
concepción del aprendizaje infantil. Los hallazgos
demuestran que la mente del niño no es un ente
pasivo, sino un sistema biológico dinámico en
constante reorganización, cuya evolución depende
de la calidad de las experiencias educativas y del
entorno socioemocional en que se desenvuelve. Este
reconocimiento exige redefinir las prácticas
pedagógicas tradicionales hacia modelos que
articulen la neurociencia con la didáctica,
permitiendo que cada intervención responda a los
ritmos de maduración cerebral y a la diversidad de
trayectorias cognitivas presentes en el aula. El papel
docente adquiere una dimensión científica, donde la
observación, la experimentación y la reflexión
sustituyen la simple transmisión de contenidos, el
maestro se convierte en mediador del proceso
neurocognitivo, capaz de diseñar experiencias que
activen la atención, estimulen la sinapsis y
consoliden aprendizajes duraderos a través de la
emoción y el sentido. En este marco, la estimulación
multisensorial, la exploración activa, el juego
estructurado y la autorregulación emocional se
consolidan como ejes que no solo fortalecen la
plasticidad neuronal, sino que también favorecen la
autonomía y la creatividad infantil. La educación
inicial, concebida desde esta mirada neuroeducativa,
deja de ser una etapa preparatoria para convertirse
en el cimiento del desarrollo integral, las
instituciones que adopten este enfoque generarán
entornos cognitiva y afectivamente seguros, donde
la curiosidad y la experimentación sean la base de la
construcción del conocimiento. En consecuencia, la
aplicación de estrategias innovadoras basadas en la
plasticidad cerebral trasciende lo metodológico y se
convierte en una apuesta por una pedagogía
humanista, consciente y adaptativa que forma
individuos capaces de aprender a lo largo de la vida,
autorregular sus emociones y construir pensamiento
crítico desde los primeros años.
Referencias Bibliográficas
Álvarez, D., Vargas, J., Amaguaña, E., Chang,
R., Constante, D., & Álava, M. (2025).
Neurodesarrollo y juego sensorial:
Estrategias pedagógicas para potenciar la
cognición temprana en la educación inicial.
Vitalia Revista Científica y Académica, 6(2),
419443.
https://doi.org/10.61368/r.s.d.h.v6i2.609
Carazas, R., Mayta, D., Ancaya, C., Tasayco,
S., & Berrio, M. (2024). Método de
investigación científica: Diseño de proyectos
y elaboración de protocolos en las ciencias
sociales. Instituto de Investigación y
Capacitación.
https://doi.org/10.53595/eip.012.2024
Chiluisa, J. (2023). Educación ecuatoriana en la
actualidad: Modelos pedagógicos de
enseñanza. Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 7(3), 18661879.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i3.6317
Danel, O., & Santa María, C. (2024).
Metodología de la investigación. April.
https://doi.org/10.13140/RG.2.2.33341.478
49
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 237
Flores, M., Sarabia, J., Guevara, G., &
Semblantes, R. (2024). Neuroplasticidad y
estimulación temprana en educación inicial:
Bases científicas para el diseño curricular.
Revista Ciencia Innovadora, 2(3), 3954.
Freire, M., Torres, J., Navarro, G.,
Campoverde, M., & Orellana, V. (2025). La
neuroeducación y su impacto en las
estrategias de enseñanza. Ciencia Latina
Revista Científica Multidisciplinar, 9(3),
50015021.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i3.18128
García, M., Ávila, L., & Cruz, M. (2024).
Estimulación de la plasticidad cerebral en el
proceso de aprendizaje en niños de
educación básica. Ciencia Latina Revista
Científica Multidisciplinar, 8(5), 5604
5615.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i5.13994
Granizo, E., Proaño, M., Suárez, S., Díaz, L., &
Andrade, N. (2025). La neuroplasticidad y su
relación con el aprendizaje significativo en
estudiantes de EGB. Imperium Académico,
2(3), 116.
https://doi.org/10.63969/n3bsqw48
Guzmán, V., & Gelvez, L. (2023). Estructura y
construcción de artículos científicos: Una
revisión sistemática. Praxis, 19(3), 498516.
https://doi.org/10.21676/23897856.4962
Hurtado, F. (2020). Fundamentos
metodológicos de la investigación: El
génesis del nuevo conocimiento. Revista
Scientific, 5(16), 99119.
https://doi.org/10.29394/Scientific.issn.254
2-2987.2020.5.16.5.99-119
López, M., & Aguirre, J. (2025). Educación
ambiental en estudiantes de nivel primario:
Revisión sistemática. Revista InveCom, 6(1),
18.
https://revistainvecom.org/index.php/inveco
m/article/view/3820
López, S., Avalos, A., & Ávila, L. (2024).
Plasticidad cerebral como herramienta para
favorecer habilidades cognitivas en
estudiantes con dificultades de aprendizaje.
Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 8(4), 26442655.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i4.12512
Maldonado, F., Álvarez, R., Maldonado, P.,
Cordero, G., & Capote, M. (2023).
Metodología de la investigación: De la
teoría a la práctica. Puerto Madero Editorial
Académica.
https://doi.org/10.55204/pmea.24
Manobanda, J., & Bonilla, M. (2025). Impacto
de la neurociencia en el desarrollo cognitivo
durante la primera infancia. Revista
Científica Arbitrada de Investigación en
Comunicación, Marketing y Empresa, 8(15),
287305.
https://doi.org/10.46296/rc.v8i15.0327
Mora, J., Taboada, A., Palomino, D., &
Tonguino, I. (2025). Estrategias
neuroeducativas para la inclusión y
autonomía en niños con NEE: Revisión
sistemática. Retos de la Ciencia, 9(20), 52
66. https://doi.org/10.53877/rc9.20-585
Navarrete, M., & Vera, P. (2023). Estrategias
didácticas y su relación con el estilo de
aprendizaje de los estudiantes. Revista
Scientific, 8(28), 193213.
https://doi.org/10.29394/Scientific.issn.254
2-2987.2023.8.28.10.193-213
Remache, I., Chica, M., Barzola, N., & López,
E. (2025). Neuroplasticidad en el
aprendizaje durante la crisis energética.
Journal of Science and Research, 10(4), 1
20.
https://doi.org/10.5281/zenodo.17226662
Romero, M., Valarezo, D., Uzho, A., &
Uzuriaga, T. (2025). Plasticidad cerebral y
aprendizaje significativo: Implicaciones
psicopedagógicas en la educación superior.
Revista Veritas de Difusión Científica, 6(1),
212225.
https://doi.org/10.61616/rvdc.v6i1.405
Rosero, A., Bravo, K., Salvatierra, N., &
Morán, M. (2025). La neuroeducación y el
desarrollo cognitivo en la educación infantil
en Ecuador: Avances y desafíos. Polo del
Conocimiento, 10(4), 18261840.
https://doi.org/10.23857/pc.v10i4.9416
Sanipatin, B. (2025). El modelo STEAM como
enfoque pedagógico innovador en la
educación inicial del Ecuador. Chakiñan,
Revista de Ciencias Sociales y
Humanidades, (27), 111.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 12
Diciembre del 2025
Página 238
https://chakinan.unach.edu.ec/index.php/cha
kinan/article/view/1241
Vistin, C., Iza, M., García, N., & Pérez, N.
(2025). Neuroeducación y plasticidad
cerebral: Revisión narrativa de sus bases
conceptuales para el diseño de estrategias
pedagógicas innovadoras. Digital Publisher
CEIT, 10(5), 2035.
https://doi.org/10.33386/593dp.2025.5.3496
Esta obra está bajo una licencia de
Creative Commons Reconocimiento-No Comercial
4.0 Internacional. Copyright © Karina de los
Ángeles Vera Pasquel, María Fernanda Torres
Rosero, Ivonne Raquel Andrade Corella, Mónica
de los Ángeles Llano Ayala y María Isabel
Toaquiza Naula.