
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 1.1
Edición Especial I 2026
Página 385
resultado cercano al 40% (41,1%) en tiempo
promedio del séptimo día, no se documentaron
hemorragias intracraneales ni eventos adversos
graves en dichos contextos. (Dwedar et al.,
2014) Según Tsivgoulis et al., la
sonotrombólisis para la recanalización
completa en pacientes con oclusión de grandes
vasos demostró un resultado del 40,3% en
comparación con el respectivo grupo control
con el 22,4% OR: 2.17 (IC 95%: 1,03-4,54),
para la recanalización total /parcial la
sonotrombólisis obtuvo el 66,4% frente al
53,0% del grupo control (OR 1,91 IC 95%:
1,03-3,53), a pesar de que la independencia
funcional a los 90 días no mostró diferencias
estadísticamente significativas del 48.1%
versus 40.5%; OR 1,37 IC (95%: 0,81-2,30), la
hemorragia intracraneal sintomática y la
mortalidad permanecieron equivalentes entre
ambos grupos (7,3% versus 3,7%; OR: 2.03 (IC
95%:C 0,68-6,11), para el análisis temporal
dentro del estudio reportó que por cada 10
minutos de retraso terapéutico reduce la
probabilidad de recanalización en
aproximadamente un 7%. (Tsivgoulis et al.,
2021) Según Zafar et al., la sonotrombólisis
obtuvo el 40% en contraste con el grupo control
con el 22%. y la independencia funcional a los
tres meses mostró una diferencia modesta (30%
vs. 23%). Las tasas de hemorragia intracraneal
sintomática (6%) y mortalidad (10%) fueron
similares, aunque el subanálisis sugirió mayor
beneficio en pacientes menores de 65 años.
(Zafar et al., 2019)
Según Chen et al., la sonotrombólisis resultó
para la recanalización arterial con un OR de
1,65 (IC 95%: 1,17–2,32), alcanzando tasas
cercanas del 50–60% frente al 35–45% del
tratamiento convencional. La independencia
funcional a los 90 días también fue superior
para la sonotrombólisis versus grupo control
(OR 1,37; IC 95%: 1,08–1,75), no se evidencia
aumento significativo de hemorragia
intracraneal sintomática (OR 1,26; IC 95%:
0,78–2,03), y la mortalidad fue ligeramente
menor sin significancia estadística. (Chen et al.,
2019) Según Auboire et al., los estudios
experimentales demostraron fragmentación
significativa de la red fibrilar del trombo, con
pérdida de la arquitectura estructural y
reducción de la densidad del coágulo, cambios
no observados con ultrasonido o microburbujas
aisladas, reflejando pues una recanalización
vascular entre un 30-50% respecto al uso
exclusivo de rtPA y redujo el volumen de
infarto hasta en un 60-70% OR: 1,45 IC 95%
((7,3% versus 3,7%; OR 2,03 (IC 95% 0,68-
6,11), para la hemorragia intracerebral < 10%
sin diferencias en la mortalidad. (Auboire et al.,
2015) Según Choi et al., la sonotrombólisis
asistida por nanomateriales logró una reducción
del volumen de infarto cercana al 70% y un
incremento en la recanalización >65%,
comparado con < 30% con rtPA solo OR: 1,19
(IC 95%: (7,3% versus 3,7%; OR 2,03 (IC 95%:
0,68-6,11), para las hemorragias intracraneales
y mortalidad no se reportaron diferencias
significativas en ambos grupos (Choi et al.,
2022).
Según Saqqur et al., la sonotrombólisis reportó
una recanalización temprana del 67,8% (OR
2,95; IC 95%: 1,81-4,81) y dependencia
funcional a los 90 días de 46,5% (OR 2,20; IC
95%: 1,52–3,19), sin diferencias acumulativas
del riesgo de hemorragia intracraneal
sintomática (OR 1,14; IC 95%: 0,56–2,34)
(Saqqur et al., 2014). Según Aibore et al.
Reinhard et al. Chorreño Parra et al. y
Alexandrov et al., no evidenciaron diferencias
significativas en la recuperación funcional a 90
días (cOR ajustado 1,05), la mortalidad (16%
grupo control vs. 13% grupo sonotrombólisis) y
la hemorragia intracraneal sintomática (3% en
ambos grupos) fueron similares, aunque se